sábado 21 de marzo de 2009

236

No llenarte de sorpresas cada dos por tres, lo voy entendiendo, eres previsible y te gusta lo previsible. Serías capaz, de echarme a patadas de tu casa si de madrugada en un golpe de afecto se me ocurriera pasar mi mano fría por tu espalda y despertarte. Me echarías y ni siquiera te sentirías culpable. Luego vendrías a por mí y esperarías a que yo fuera la primera en abrir la boca. Mientras tu orgullo te comiera por dentro no soltarías prenda alguna, hasta que me vieras bajar la guardia. Yo hablaría, porque a mí me da igual esas cosas, y antes de que pudiera acabar la primera frase, tu mirada me petrificaría. Entonces yo bajaría la cabeza y me miraría a los pies mientras estuviera caminando, intentando seguir tu paso, ahorrando palabras. Y aguantarías este silencio hasta que me volviera un poco más loca. Acabarías estallando en una carcajada mientras yo me preguntara ¿qué pasa? Te acercarías como pidiéndome un beso, pero sin derramar una sílaba. Yo saltaría a tus labios, y como dice aquella canción recordaría que mis besos saben a ruina. 

235

Como si de repente empezara a sonar la canción que necesitas en este momento, que te toque más que el alma aunque sea sólo esta vez. Como si empezaras a entender todos los dobles sentidos de tu vida, tus caídas tontas y también la falta de caricias. Y te sale una sonrisa, que no puedes evitar, y te das cuenta de que te sonríes a ti mismo. Sabes que poco sentido tiene seguir manteniendo un blanco y negro constante. Te acabas dando cuenta de que tú que te creías invencible, también necesitas besos en el cuello como el resto de los mortales, y que a veces estás más perdido cuando no te pierdes en nadie.

234

He dejado atrás el momento de la duda. ¿Sabes cuando pasa? Cuando cuesta más volver al punto de partida que seguir hacía delante. No es fácil saberlo. Están dispuestos a ayudarte a volver atrás o a empujarte hacía delante, sin entender que eso es algo tuyo. Olvidando por completo que la dueña de tu vida eres tú. El momento de la duda pasa cuando te despiertas sin voz por habértela gastado en hacer entender a quienes no querían hacerlo. Es como cuando no das señales de vida, por unas horas, por unos días. Y vuelves, y parece ser que el mundo entero no ha dejado de girar de la misma manera. Pero siempre hay alguien que te recuerda lo bueno que perdiste. Estoy en ese punto. Estoy a punto de volver a dar señales, y esta vez no escucharé a nadie. El momento de la duda pasa cuando por fin me doy cuenta, de que he sentido algo por ti des del principio, pero no me he atrevido a sentirlo hasta hoy.

233

No deberían saber quién soy, en cambio no salgo de sus bocas. No deberían saber de dónde vengo. Y mucho menos lo que digo cuando llevo demasiado alcohol en el cuerpo. En cambio lo saben, disimulan de la peor manera que podrían hacerlo. Hasta se han enterado de las veces que he dormido en la calle. Del frío que he llegado a pasar sin nadie. No deberían conocer qué cuerdas de mi guitarra debo cambiar. No tendrían que saber qué dibujo al final de las hojas. No deberían saber las veces que me levanto y no me hago la cama, por pura pereza. Lo saben, y aparte de todo esto saben hasta en que punto de mi vida se ha roto algo dentro de mí, y cómo o con qué lo he vuelto a pegar. Sobrevivirían sin todas estas respuestas, yo misma lo haría; pero prefieren tener los ojos abiertos, puestos en mí, no vaya a ser que algún día se me vaya la olla y diga lo que no saben.

Aún así soy una completa extraña.

232

Escribo porque sino lo hago el aire me falta. Hay algo dentro de mí que me impulsa a hacerlo, algo que me quita un poco de vida si me niego. No lo hago para que nadie me entienda, ni para que busquen semejanzas con sus vidas. Escribo porque es lo que mejor hago, y aún así lo hago mal. Lo hago porque mis dedos han aprendido a escribir palabras que mi alma tenía olvidadas. Escribo para saber qué siento y cuál es mi estado de ánimo. No lo hago para que me elogien, ni para que subrayen mis frases. No lo hago para sentirme bien, pero sí porque sino lo hago me siento peor. Escribo porque sino en mi cabeza las frases me acribillan. Escribo intentando marcar una pauta, un antes, un después, mi estilo. Empecé a hacerlo porque me faltaba leer algo que me reflejara casi del todo. Intento escribir algo que de verdad me gustaría leer, por eso soy mi crítica número uno. Escribo cosas constantemente, aunque no siempre tengo tantas que decir. Escribo para aplazar el dolor, o para recordarlo. Para enamorarme. Sonreír. Olvidar. Lo hago porque la realidad suele desagradarme. Escribo para dejar sobre un papel los detalles que otros suelen olvidar. Lo hago para entenderme a mí misma, para sentirme menos incomprendida.

Escribo porque a mis canciones les falta un final.

Escribo para entender el significado de las palabras, aprender, lo hago para así algún día saber exactamente qué decir.

231

Tengo en mi piel clavado tu aire a distancia, tu manera de cerrar los ojos y resoplar cuando no dejo de decirte cosas sin sentido, una detrás de otra, apenas respirando para sacar mayor partido al reloj. Y no sé si debo de verdad avanzar, si eso me hace echarme atrás o seguir como si nada. No sé si debería ignorar las vueltas de mi cabeza. Debería estar prohibido el sentirse así de pequeño, sin tener ninguna explicación totalmente lógica.

230

Siempre serás mi mejor opción.

Y aunque el tiempo nos convierta en nada. Quiero que sepas que algún día nada más abrir los ojos por la mañana a mi cabeza le vino tu imagen, que un día de esos me estremecí al pensar en ti. Quiero que sepas que la primera vez que me besaste dejé de creer en casi todo lo lógico, ya que no había lógica en que se me parara el corazón y siguiera respirando. Y sé que me dolerá algún día, ese día te dedicaré palabras con sentido. Espero que tengas una mínima idea del hueco que dejas cuando te vas. De lo extremadamente sensible que me vuelvo al tenerte. Y algún día entenderás lo que es hablar de un dolor sin sentirlo, lo que es descubrir que hay sitio para él en alguna parte, y no saber como echarlo. El tiempo nos hará dejar de mirarnos. Las palabras fluirán de mi boca a otros oídos, pasando por ti sin dejarte huella. Quiero que sepas que un día me desperté y pensé que si algo se le parecía a la leyenda urbana, que es el amor, era eso. Debía ser eso. Quiero que sepas también que un día olvidé el tiempo y sólo pensé en tu piel.

229

Acabé dando una patada al reloj, sintiéndome idiota. Escuchando una canción que hablaba de aprender a desconfiar. Acabé riendo sola, hablando de unos abrazos que no llegué a dar. Llovió tanto aquel día, que apenas puedo recordarlo. En mi ventana caían trozos de un cielo roto por olvido, olvidado por descuido, descuidado por error. No entendí hasta que me grité que no podía más. Quise tocar el sol, olvidando que después de la tempestad no siempre hay una calma, me aventuré a levantar la mano por si alguien podía ayudarme a subir. Aquel día no hubo susurros. Acabé buscándole en las palabras de algún autor, sin encontrarlo, sólo encontraba frialdad, aunque las palabras fuesen incluso muy cálidas. Deseé que algún día sus manos fuesen capaz de escribirme un mundo, de inventarse nuestra historia. Anhelé que me quisieras más de lo que habías querido antes, aunque no supe si quería quererte. El reloj des del suelo me recordaba quien siempre mandaría. Acabé por tirar de los pelos a mis únicas hadas. Mendigar un sitio para no dormir sin soñar. Mientras el mundo no dejó de dar vueltas, yo aprendí a escuchar, y una voz cualquiera me enseñó quien era.

228

Gris, fue la última palabra en la que pensé, antes de ponerme a escribirte.
Me desperté creyendo haber escuchado tu voz en algún rincón de la habitación. La madrugada apenas se dejaba notar, y yo creía que ya me había vuelto loca. Me preparé del todo mi discurso por si algún día volvía a soñar contigo, quería saber qué decir. Estuviste en mi mente, día tras día, durante toda una época, mi favorita. Cuántas veces habré imaginado tocarte. Sentir tus manos y que éstas me rozasen la piel. Ver como tus comisuras de alzaban cuando no ahorrabas sonrisas. Imaginando entonces que te acercabas a mi oído izquierdo y me susurrabas todas tus disculpas, mientras yo me deshacía por otro lado. Tu voz rasgada no dudaba ni un sólo segundo en pronunciar mi nombre. Daiane, que nunca sonaría mejor, dicho en otras bocas. Que me miraras como diciendo, sé que me entiendes, y que todo tuviera sentido. Cayeron tus palabras y tus ganas de haber sido quien vendió el mundo, en vez de conquistarlo. He creído caer a un vacío, un pozo con vistas a una salida vertical, y encontrarte en el suelo, sentado. Que me contaras qué te había llevado ahí, mientras pasabas la mano por el pelo y lo echabas a un lado. Sonreías por tus fallos en vez de gritar al que te había llevado ahí. Aprendía de ti, y te quería aún más. Encontraba el porqué a admirarte tanto. Te preguntaba si no tenías miedo a hablar con una medio-escritora y que tus palabras sirviesen para que alguna de mis historias, y sonreías, yo me sonrojaba. Me decías que habías perdido el miedo hace ya mucho, y no te entendía. Fue la única vez que soñé contigo sin tener el discurso preparado. Tus notas entraban en cada parte de mí, sin orden concreto. Espero volverte a soñar, y esta vez sí decirte quien soy, y que siempre he estado completamente loca por ti.

227

Posición número uno.

Defensiva. Cuanto más lejos esté, y cuanta más visión tenga del campo, mejor. Al fin y al cabo soy yo la que tiene un manual de desamor a medias. Soy yo la que da dos pasos y retrocede uno. La que da alas al miedo.

Posición número dos.

Centrocampista. Dejando fluir la imaginación. Después de todo, tampoco soy tan distinta. Soy la que se levanta de madrugada con una frase en la cabeza, sin casi poder abrir los ojos de tanto sueño, y acribilla las hojas, creyendo así que algún día tendrá sentido.

Posición número tres.

Ataque. Liberando la piel de todo lo que estorbe. Olvidando derrotas y saboreando el miedo de la otra grada. Soy yo la que se tira al vacío, una y otra vez. La que tiene cicatrices que me recuerdan lo que me costó ganar, o que fácil fue perder.

Adelanto líneas, recuerda.  

226

Mires donde mires, en otoño todos parecemos vulnerables, faltos de afecto aunque vivamos en pura sobredosis. Sólo encuentras ciertas miradas perdidas, y otras que te suelen desviar. Cuando llega el invierno ya muchos morimos en silencio intentando sobrevivir, restando importancia al no sólo respirar sino al vivir en sí. La primavera llega floreciendo sentimientos olvidados. Recordando que sin regarlos poco aguantarán. Y muchos nos damos cuenta de que aunque se veía venir no nos hemos preparado. El verano llega como un susurro muy dulce, atrayendo hacía él lo mejor y lo de peor de nosotros. Llega con sus besos de las mil y una noches bajo una luna casi llena. Y luego dicen que las estaciones no nos cambian..

225

(…) es como si olvidar fuera tan fácil, como si sólo con pretenderlo pudiéramos encerrar los recuerdos que duelen en algún rincón de nosotros, como si se pudiera borrar las huellas en el alma, como si tus miradas hubiesen sido huecas. Así es como me siento cada vez que me dejas con las palabras en la boca y te vas. Como cuando me recuerdas que el hecho de perder juega más que una ley invencible. Y nadie entiende que eso no es tristeza, sino simplemente el corazón encogido por puro miedo, que sonreír en este estado no está recomendado. De verdad que no tengo la culpa de nada. Que sea hipersensible a las heridas internas nunca me ha hecho sentirme peor que nadie, sino simplemente que sé sentir de otra manera. Y aunque no quiera vaya donde vaya siempre tendré la sensación de que van a por mí. Es que siempre sentiré de otra manera. 

224

Sé que esta vez tampoco dirás nada. Se te pegará la boca cuando tengas que decirme que me quede un rato más, y que si tengo que perder mi tiempo sea contigo. No lo haces y nunca lo has hecho, y no sé si sentir pena. Eres tú quien me ve marchar día sí, día también y no es capaz de pronunciar mi nombre. Y te acostumbrarás que me quede tantas veces, que de un día de pronto seré yo la que me vaya sin avisar. Sino te mueves es obvio que nunca te pegarás una ostia. Y tus ojos creerán convencerme. Trataré ser sencilla, quizá para que intentes entenderme esta vez. Pero no soy la mejor mintiendo. No te mentiré y te diré que si me acompañas arriba, salvaremos el mundo.
Olvidate de todo lo aprendido, de lo que no has vivido, y de estos sueños que cada día se hacen más.. Sé que esta vez tampoco dirás nada. Que olvidarás. Y sé que nadie escoge este camino queriendo, y no tengo la obligación de estar amarrada a ti. 

223

Aprendí a contar mi tiempo en latidos, y deseé ser silencio tantas veces como latidos perdí.
Y me convertí en palabras, en sólo palabras. Palabras de esas que el viento no se lleva, que siguen ancladas a la nada, esperando que quizá a alguien que sepa rescatarlas. No hay nada que valga o explique que el sentir ya no tenga voz. Y me convertí en el “mientras tanto” que no quisieron emplear. Me desencontré al derrumbarme de un susurro y hacerme fuerte en un grito. Si el reloj que cuenta el tiempo hace tic-tac, ¿qué hacen mis latidos? No supieron si creerse mis palabras, si creerme y nadie quiso entender. Y cuando al fin me convertí en silencio los latidos eran escasos. 

222

Des del principio nadie supo a dónde se dirigía, si tenía o no una meta. Ya que a veces arrancaba a correr como quien perdería la vida si no lo hiciera, otras en cambio se detenía en un detalle que a los demás nos parecía insignificante, se detenía allí y el tiempo con ella. No entendíamos porqué corría tanto para luego frenarse en seco con alguna estupidez. Se distinguía sobretodo en eso, en sus cambios. En sus arranques y desaceleraciones sin motivo aparente. No hubo quien la detuviera cuando creyó que si retrocedía un poco podría recuperar lo perdido, fue ella quien se perdió. Nadie entendió tampoco cuando pasó por delante de todos con otra sonrisa en la cara, una distinta a la habitual. Pero no la entendíamos, hablaba nuestro mismo idioma, o eso parecía, pero no éramos capaces de comprender siquiera una palabra, y dejó de hablar. Hasta que un día sorprendida por nuestras miradas no tuvo ninguna objeción en hablar
-¿Cómo le explicáis a un ciego un azul?

221

Escribiendo sobre el vaho, mintiendo, escribiendo sobre cualquier tipo de pecado, disipando versos llenos de nada, viviendo de frases con poco sentido. Llueve y estoy perdida. Perdida por no decir otra palabra que rima con ella. No pido que se interprete nada de esto, mucho menos que se malinterprete.

220

Tratan de intentar entenderte, de etiquetarte el sueño. Sin entender que no están al alcance, que aunque parezca que no estás a años luz de ellos y de sus preocupaciones. Siempre habrá quien intente coger al aire las frases que no dices, y seguirás sin más, como sino estuviera. Hay siempre el que cree poder recomponerte el sueño ya roto, alargando aún más el dolor. 

219

El final es el final y en él se acaba todo, o eso me han enseñado. Pero luego te das cuenta de que nada acaba hasta que tú sientes que ha acabado. Que hables de cosas que a nadie le importa, cosas vacías, y que a mí se me llenen los ojos porque las entiendo de otra manera es una estupidez. Pero parece ser que a los estúpidos les va bien su juego, no estoy dispuesta a entrar en un juego con mi tendencia a perder. Espero que en tu vida te acerques a ninguna de mis letras, que no entiendas jamás cualquiera de mis frases, porque no lo mereces. Ya no. Te has convertido en el malo. Tienes mi pasado, quiera o no, yo no estoy dispuesta a regatear mi futuro. Y fui considerada cruel, tachada de tan mía como para no ser nunca de nadie. Me tatué en la piel tus palabras amargas, tus idas de olla. Te convertiste en mi peor pesadilla en el hueco que dejaron tus sueños. Tocamos la ilusión de lo que creíamos que era el cielo. No debería dedicarte palabras y negartelas luego, pero lo hago, y no me siento ni peor ni mejor. Y tengo doce horas para olvidar las noches que no dormimos juntos, y lo que nunca dejó a ocurrir. 

218

No sé desde cuando estás en mí, no desde cuando estás aquí. Desde que me he dado cuenta de que estabas el mundo parece un poco menos cruel. Ni siquiera me da tanto miedo mirar al sol. Los atardeceres nunca habían tenido tanto sentido. Y que nuestro (no)miedo se manifieste con cualquiera de nuestras (no)palabras. Y entre suspiros y memorias, que van y vienen, que atraviesan cualquier realidad, las cosas parecen un poco más sencillas. A veces, por fin entiendo lo que susurras, y me invaden sólo ganas de sonreír, entiendo lo que quieres decir. A veces parece que hasta podamos hablar el mismo idioma, entendernos al fin. Para alguna vez decirte, quizá, que uno de nuestros besos medirá el resto de los besos de mi vida.

217

Volvimos a casa antes del amanecer. No sé como pudimos estar allí, metidos en aquel barullo de gente, cada cual con el libro de su vida a medio definir sobre qué género deberían pertenecer. Distantes, lejanos, faltos de tuercas invisibles, de esas que a veces nunca llegamos a saber que nos falta. Capaces de cruzar a cualquier velocidad los pasos de cebra de los demás, capaces de no respetar señal alguna con tal de descubrir cuánto antes si podían ser héroes o si tiraban a villanos. Creyendo entonces que podrían tener algo más de control, y que hasta podrían controlar la velocidad de los hechos, cambiar el último ensayo del libro, antes de publicar. Era un desorden de cerebros, de bocas que parecían tener algo que decir, de oídos no dispuestos a escuchar. Alguien me tiró de la blusa atrayéndome fuera, haciéndome sentir aturdida. Creo que no llegué a verle la cara. Simplemente supe que estaba ahí para salvarme de acabar convirtiéndome en parte de aquello sin querer. Yo, una esclava a medias del tiempo acabé por ignorar el reloj y me dejé arrastrar. Pero lo que no sabía es que lejos del desorden me sentía infinitamente más pequeña de lo que era en él. Ese alguien se ahorró explicaciones, se ahorró su nombre. Mi inseguridad, olvidada, se hizo notar con un buen golpe bajo. No pude gritar, no quería asustarle. Él no quería preguntas, y yo temía las respuestas, así que estuvimos callados. Hasta que de golpe me cogió y otra vez sin hablar me dijo que ya estábamos en casa. No había estado nunca allí, pero entendí que volvía a casa. Y estuve sin saber quien era, hasta ahora.

215

Creo que fuera de estas cuatro paredes, no habrá nadie que tenga el valor de decir no al señor sentimiento. Y si lo hace, se equivocará. Es cierto que produce dolor, pero es él también el que cura. Quien te enseña a hablar y luego te quita las palabras. El que te obliga a hacer malabares si quieres seguir la corriente. Hasta que se te cae, hasta que te caes, y ya está. Y duele. Pero es que no hay nada que de verdad haya valido la pena que a veces no duela.

214

Sólo existe una manera de perder algo del todo, cuando nunca lo has tenido, eso era lo que pensaba. Espero que entiendas cuando hable de mis dudas. Que el hecho de que bajes la cabeza, valga lo mismo que un "sigue hablando". Ah sí y que no olvides jamás que sólo nos caemos los que nos lanzamos. ¿y qué pasa con todas las veces que te saqué las palabras? Y no sé si alguna vez te han hablado de las que podemos regalar el sol apenas moviendo un dedo. Mi vaguez desaparece del todo cuando oigo tu voz. Para cuando esté despierta.. me recuerdas que aprenda a perder. Estoy resacosa de los ojos de otros.

213

"Cualquiera y quienquiera que sea el que venga después, que cierre la maldita puerta. Que no deje que esas notas tan destrozadas llenguen al oído de las cursis que sólo saben hablar de lo que dicen sus amigas, que esas notas no interfieran jamás en lo que consideran sus perfectas vidas. Quienquiera que sea el que venga después que no se pare a leer las anotaciones que ponen donde no equivocarse, que se equivoque él solo, que se meta las ostias de su vida, que se caiga una y otra vez y sobretodo que aprenda a levantarse solo sin que nadie le diga por donde salir. Que no trate de entenderme, que no se ponga a leer mis diarios, que ni siquiera escuche mis discos baratos tirados en alguna parte de la habitación. Que olvide el sentido. Que se invente un ritmo. Que aprenda que hay que tocar fondo para apreciar el cielo."

212

Nos conocimos por el camino, nos topamos, nos encontramos cuando yo estaba en una escala a lo que consideraba ser feliz y él que ya era feliz del todo me encontró cuando estaba a punto de caer. Polos opuestos, dos maneras de ver la vida que en si no coincidían en nada, pero que juntas podían cambiar algo. Creo que los dos supimos des de un principio que aquella historia nos daría para mucho. Cuando nos conocimos él estaba a punto de meterse la ostia de su vida, su rutina cambió en nada. Al principio me gustaba pensar que yo era ese algo que le faltaba en la vida, ese algo que haría que se diera cuenta de que no había vivido tanto hasta ese momento. Y me lo agradecería, pensaba ¿Qué más puede pedir? Si sé hablar de los temas que a nadie le importa, a nadie menos a él, sé encontrar fallos también a los domingos de descanso en el sofá con la manta, sé encontrar el lado bueno de las clases de filosofía en las primeras horas del lunes, sé manejar sentimientos como quien maneja un boligrafo casi sin tinta. ¿Qué más podía pedir? Me consideraba una chica casi perfecta dentro de lo normal, las demás eran aburridas y aunque fueran más guapas siempre serían más huecas. No recuerdo la primera vez que lloré por él, o por culpa de ella mejor dicho. Lloré porque me sentí pequeña, aún teniendo todas esas cualidades, aún creyéndome especial casi siempre, me sentí pequeña porque ella le conocía y yo no. Y tuve miedo a nunca poder conocerle del todo. Ella conocía lo peor de él y quería lo mejor. Yo sabía su nombre, conocía su voz a la perfección, y estaba totalmente loca por su sonrisa. Intenté apartarme de su camino, pensando que quizá ella también tenía esas cualidades y encima me superaba en algo, debía superarme, necesitaba que me superara en lo que fuera, sino no encontraba ningún sentido. Cuando me aparté, ni siquiera se dió cuenta y poco después me estaba pidiendo que le acompañara en un sueño. Antes de conocerle ya sabía que cambiaba los sueños, pero jamás pensé que fuera capaz de cambiar el mío. Dudé que fuera capaz de hacerme creer en aquel sentimiento, no me gusta decir su nombre, da mala suerte. Pero tuve que recordarlo cuando me vino a la mente una frase de algún escritor olvidado, no me acuerdo de su nombre, nadie se acordará del mío tampoco, la frase decía algo así “hay personas que creen no merecer el amor, se suelen dirigir hacía los espacios vacíos, para así tapar las brechas del pasado”. Me dolió que fuera tan cierta y que quizá no tuviera el valor de decirle nunca que conocía todo eso de él, y aún más, que deseaba conocerle mejor. No quería morir y que en mi epitafio pusieran “fue una cobarde a la hora de amar”, y esa sí es mía. Él estaba roto en pedazos, y yo esperaba cualquier momento para acercarme a él y decirle que quizá le faltaba algún trozo que sólo yo podía tener. Pero en la vida muy pocas veces había tenido este valor, y solía estrellarme casi siempre. El final de todo esto quizá alguna vez lo cuente. Imaginad que quizá fui capaz de acercarme a él y decirle todas estas tonterías, o que quizá fueron mis letras quienes le hicieron darse cuenta de todo lo que decía, imaginad que quizá vivimos unos meses perfectos, o parecidos a lo que suelen llamar perfección. Imaginad quizá que nos entendíamos bien y que supo hacer que ya no encontrara fallos a los domingos en el sofá con una manta. Imaginad quizá que conmigo se recompuso y que sin cambiar su manera de pensar cambiamos una pequeña parte del mundo. Imaginad que quizá esta historia aún sigue, imaginad que dejé de ser la cobarde que no sabía amar.

211

El aire no abunda de este lado de la verja. Para que respire hace falta que el aire que entra en mi cuerpo se multiplique. Los sentimientos se caducan por falta de uso, y no sé porqué. Aprendí a volar muy pronto y sin querer me alejé demasiado del nido. Aprendí a componer, antes de entender todos los significados. Dentro de lo ilógico me inunda el miedo, me sobrepasa, me ahoga y me deja salir a flote para luego volver a naufragar. Y reina el olvido, donde el sabio no habla, reina el olvido que no perdona, que maltrata y se esconde. Reina sin amenazas de destrono en las próximas cinco millas. 

lunes 23 de febrero de 2009

210

Un teatro entero lleno de arriba a bajo esperando el próximo acto, nadie se atreve siquiera a respirar fuerte, es tan la armonía, es tan crucial la música puesta que no se atreven siquiera a pensar en estropearlo. Tampoco se atrevían a predecir su mirada, pronosticar su final. Ella.
Hecha de un papel muy fino, donde las letras se quedaban grabadas con mucha facilidad, y nada se puede borrar. Hecha de un silencio propio de las grandes obras. Se pegaba a la tierra mojada si se despistaba un pestañeo. Olía a mar y se pegaba a la tierra mojada. Sus dedos hechos de cuerdas ágiles, de puro talento. Su nombre impronunciable en la boca de estúpidos. Se podía sentirla aunque no saber si en realidad estaba. Un accidente preparado para ocurrir. Cambiaba durante el día, sólo se le podía conocer en plena oscuridad. Un relevo en la escala de grises. Tan simple, que era casi imposible de comprender. 

209

Sus días estaban repletos de noches. Nunca hablaba de su vida antes de que el sol se hubiera puesto. Durante los días fingía. Sus meses estaban llenos de inviernos, de los más fríos incluso. No había tiempo para que ningún héroe le rescatara de si misma. Y como quien deshojaba margaritas, deshojaba los días, de la misma manera que algún día le habían deshojado el corazón. La sangre le hervía en el cuerpo, si quería hasta podía predecir su camino. No le gustaba que la mirasen antes de que pusiera el sol. Olvidó que algún día los puntos de sus íes estaban hechos de corazones, lo olvido por completo. Se escondía detrás de una apariencia normal, o de lo que siempre creyó normal. Se limitaba a olvidar lo que nunca había vivido, a olvidar más de lo que una persona normal pudiera almacenar en sus recuerdos. Y nadie daba importancia porque era normal, hasta tocaba algún instrumento y se fumaba sus cigarrillos como todos.

208

En una mañana en la que nadie llamó al sol, y todos los presentes se dieron cuenta de que no sabían nada. A mi me dio por pensar en ti. En lo mejor de ti. Tu simplicidad llamó a las puertas de mi mente haciéndome entender, lo que ya hacía mucho tiempo trataba de ignorar. Me parecía de cobardes querer en silencio, y siempre me he considerado una cobarde. Y no sé si empezó a sonar time like this o sólo sonó en mi mente. Y odié la claridad y me alegré de que no estuviera el sol. Pensé en hacer las maletas y abandonar, que es lo que mejor hacía. Las primeras gotas en la mañana se dejaban ver, “el cielo está llorando” me dije. Y no sé si fue porqué el cielo lloraba, por la claridad que tanto rechacé o por cualquier otro motivo, el caso es que decidí quedarme. Pequeña (in)destructible me creí, aquella mañana. Atada a tu olor en mis recuerdos, o al que me imaginaba que era tu olor, me sentí desorientada. Nadie echó de menos al sol, y eso me frustró. Llegar hasta ti sí, ¿pero cómo? alguien alguna vez me dijo que si quiero llegar a la meta antes debo pasar por el infierno. Pero ese alguien no me habló de ninguna clase de infierno. Y yo aún no sabía distinguir entre los infiernos. ¿Qué podía hacer si la voz me menguaba? Y del cielo caía dolor, comprendí que a veces la lluvia no era más que eso, dolor. Y no quería que mi comienzo fuera un dolor, me escondí de él en lo que eran mis sueños. Antes de taparme del todo me acordé de que allí te encontraría, y como cobarde quise marchar, pero me había acogido al sueño con demasiada fuerza como para marcharme. Anocheció en un segundo y ni siquiera me quejé. Allí podía querer y no en silencio, quería a gritos y me escuchabas. No me menguo la voz y la claridad no me dañaba. Para cuando quise darme cuenta...abrí los ojos y volvió a amanecer

207

Sin duda mi pasatiempo favorito en los últimos años ha sido perder mi tiempo contigo, de todas las maneras posibles. Lo perdíamos de una manera tan natural que no tenía la impresión de gastar el tiempo. Soy indudablemente más grande de lo que era cuando nos conocimos, pero no me refiero a mi tamaño. Me refiero a todo lo que tengo de ti también. Tardé en años en descubrir que la textura de tu pelo era distinta a todas las demás, que el sonido de tu voz es indescriptible porque mira que he intentado describirlo... tardé años en saber que discutíamos sólo para reconciliarnos, en creer que cuando decías que sentías algo era verdad. Años en saber que nunca aprendiste ninguna letra de nirvana y que aún así me las cantabas cuando creías que estaba dormida. Ahora sé que quizá no haya tacto que supere el tuyo, ni paciencia que supere la nuestra conjunta. Años en ver la perfección de tus defectos, y que mi rabia era miedo a perderte. Y mira que partíamos de la nada, partíamos de mi hiperactividad y tu pereza, de mis ojos marrones oscuros y los tuyos azules deslumbrándome, de mi manía de levantarme temprano para no hacer nada y tu sueño más allá de las doce. Partíamos de un abstracto que fue cogiendo forma con el tiempo, un abstracto que sin que sus pintores supieran se hacía solo. Partimos de tu silencio y mi ruido constante. Y no nos equivocamos en ningún momento, y si lo hicimos lo supimos tapar a la perfección.

Me equivoqué tanto que hasta duele. Y espero que vengas, me cojas por detrás y me recuerdes que no hay nadie más cursi que yo, y que eso te encanta.

206

Di la bienvenida a tus mentiras, dejé que pasaran una barrera invisible pero que al traspasarla mi mundo cambiaba. Construí silencios a base de nuestras miradas. Las letras fluían mientras los besos escaseaban. Se contradecían el aire frío con el sol caliente de tu mirada. Y mientras la gravedad hacía de las suyas yo seguía en el mismo sitio deseando que despertaras de esta oscuridad y fuera a mí a la primera persona que vieras. Y comprendí el significado de respirar la primera vez que abriste la boca para decirme algo y la cerraste al momento, haciendo que el corazón volcara en mi pecho. Y vi como este desierto despertaba en mí una sed insaciable teniendo agua delante. Y como una auténtica killer estoy dispuesta a caminar en sentido contrario si eso me acerca a tus pasos. Sé que me entiendes. Eran y aún son días en los cuáles necesito pensar en alguien, necesito pensar en ti.

205

Mientras fuera el viento sopla a los árboles y éstos se quejen inútilmente. Suena Doherty en lo más alto de mi habitación, suena e intento entender más allá de lo que dicen sus letras. Siento entonces como cada parte de mi cuerpo está a punto de desmoronarse a un vacío sin precedentes, a un punto donde yo misma debo rehacerme o allí estaría mi inminente final. Sin saber con qué fuerzas lo hago, me recompongo sin sentir vértigo al mirar atrás. Al fin y al cabo, hay tantos vacíos a los cuales caer, hay tantos sentimientos a los cuales aferrarse para hundirse más o levantarme de golpe. Desvío cualquier sentimiento, apartando a un lado a dos o tres que luego pueda necesitar, y me aferro al ruido. Al que sólo hacen los grandes, al ruido que sólo los que saben lo que hacen son capaces de crear. Y la voz de Doherty desaparece dando lugar a las de Cobain, Vedder, Johns, Rossdale, Yorke, Curtis, Billie, Lomax, Flowers, Gibbard, Lazzara, Hendrix, Michael, entre otros... voces, y no sólo voces sino todo lo que les acompaña, que se parecen a un billete a la ataraxia, un billete a otra realidad, la que aparece cuando cierras los ojos y sin querer empiezas a soñar. Y los árboles se siguen quejando sin esperar una respuesta. Pero yo sí la espero, y la quiero pero tengo miedo de quizá no entenderla.

204

Uno día te levantas creyendo que toda tu sensibilidad matutina es fruto de tu imaginación. Te sorprendes al darte cuenta de que febrero sabe a ronco invierno, a mañanas radiantes y atardeceres grises.. ah sí y a ya nos veremos. Suena a amor, a regalos, y a olvido obligado. Dice tantas cosas que es imposible que las cojas al aire. Condenado a ser el más pequeño de todos, trae una rutina que muerde sin esperar que grites, ambiciones escasas por falta de lo que te gastaste en sonreír, donde triunfa un sentimiento ya quebrantado. Pero no menguan las emociones, aunque el dormitorio te recuerde que fuera hace frío. Y no importa el momento escogido, lo que importa es la magia y la magia es difícil de explicar. 

203

No te decides, un paso atrás, te adelantas dos sin que me de cuenta. Y me siento como una espectadora más. Sonríes, creo tenerte, y te vas. Vuelves como si nada, como si siempre estuviera allí esperando que te decidieras. Me siento como en medio de un concierto al lado de cientos de personas, desgarrándome, aunque si me callara ni siquiera lo notarías porque estas personas también gritan, incluso más que yo. Pero yo me desgarro sin preocuparme si al lado habrá alguien con los ojos puestos en mí y sin preocuparme que luego me convierta en la protagonista de sus recuerdos. Me desgarro creyendo que algún día dejarás de fijarte en todas estas personas y fijarás la mirada en un punto, en mí. Y ellos se convertirán en voces sordas, en huecos de silencio, y me escucharás. Pero los conciertos, y mi paciencia, se acaban. Me gusta la música, pero temo quedarme sin voz.

202

No caí en cuenta de cuanto tiempo había trascurrido desde nuestra última despedida, yo también lo había pasado mal, a mi manera, dulce, pero lo hice. Aunque ella no creyó ni una palabra. También había estado con un malestar en el cuerpo que me duró semanas, había sonreído mucho menos de lo habitual. Pero ella no tenía pruebas de eso, y yo si las tuviera tampoco las quería mostrar. Se acercó a mí, y como si no hubiera pasado ni un día me susurró mis últimas palabras “es mejor para los dos” no sé con que intención lo hizo, pero juraría que por primera vez en mucho tiempo la sangre me hirvió, de una rabia estúpida. Se alejó un poco esperando que pudiera pronunciar cualquier palabra, que arreglara aquello. En cambio me levanté y me fui. La que debió romperse entonces fue ella. Y desconozco si espera que le responda algún día, si repugna mi respuesta, si la necesita quizá. Hay heridas ya casi curadas que es mejor no volver a tocarlas, al menos que no quieras volver al dolor. Cosa que al largo de mi vida hice una y otra vez, volver al dolor, como si aquello conservara su morbo, su magia, volvía a él como quien necesita dolor también para sentirse vivo.

201

Siempre llego tarde, hace pocos latidos que se ha marchado. La puntualidad no me caracteriza. Se ha marchado sin dejarme su calor en la piel. Se estará preguntando qué estaba haciendo para no venir. Yo con mi prisa por tener todo hecho y él como siempre a su manera. Siempre se ha acercado muy despacio a mis labios, cosa que siempre me ha dado rabia, es como si tuviera miedo que me rompiera a trozos por como me toca. Siempre intenta que me sienta bien a su lado, no entiende que por estar con él ya me siento mejor que bien, es más no puedo encontrarme mejor. Se acerca despacio como respirando el aire antes de perderse en mi boca. Y sus manos tardan en bajarse de mi rostro, siempre lo coge, deslizando los dedos desde las mejillas hasta la boca. Me besa la nariz y me mira fijamente. Y me da rabia que perdamos tantos besos, pero me encanta que seamos tan distintos. Cuando sus manos llegan a mi cintura parecen haber superado una barrera, cómo le digo que no voy a romperme.

Cómo me acerco susurrándole que en mi vida había tenido tantas ganas de comerme a alguien a bocados.

sábado 31 de enero de 2009

200

Me he acercado sin decir nada, me he tomado la libertad de observarte un buen rato antes de decidirme a moverme. Tu expresión no hace más que pedir a gritos a alguien que sepa descifrarla y creo que por primera vez en mi vida, esa tarea sólo me toca a mí, te puedo enseñar mis credenciales, no te miento, es una misión de la cual no estaba al corriente pero no ha hecho falta que nadie me llamara diciendo lo que tenía que hacer. Hace tiempo que mi placa está bien guardada en algún rincón del abrigo, no suelo enseñarla, no suelen creerme. Ni yo misma lo hago, no puedo protegerme a mí, ¿Cómo diantres protegeré a otra persona? No me ha hecho falta ni que me miraras, esos ojos perdidos tienen toda la pinta de estar pidiendo socorro. No llevas el corazón encima, no paras de hacerte preguntas sin respuestas...Intuyo que te acaban de robar el corazón, y que te sientes muy mal por el hecho de no haber podido defenderlo. Ni siquiera el maldito spray ante posibles malhechores ha logrado evitar que ya no sea tuyo. Y aunque tal hecho ocurra día sí, día también y que estamos atiborrados de información,  no nos hacemos la idea de que nos puede pasar a nosotros. Y aunque corras detrás para intentar recuperarlo, suelen ser más rápidos, muchas veces incluso roban corazones cuando sus dueños están de lo más distraídos, es su táctica favorita y a mí me parece despreciable. Estoy dispuesta a dar parte de tu situación, a buscar ese culpable y hacerlo pagar. Aunque no sé si estás dispuesta a poner la denuncia. Quizá pienses que lo necesitaba más que tú, cosa que pongo en duda. ¿Quién va a necesitar más tu corazón sino tú? Me guío por el instinto y mi ya olvidada fama de perseguir a los culpables de los robos más sonados. Se ve que ya no necesitan mi ayuda, mi teléfono se ha convertido en la carcasa de lo que un día fue un aparato para atender a llantos. ¿Entiendes bien el motivo por el cuál estoy aquí? Déjeme entonces darte la mano al menos, para que te sacudas un poco el polvo, no te queda bien ese aspecto de ser una ruina personificada. Déjame hacerte levantar y hacer justicia, de la manera que quieras, aunque estoy en contra de que este asunto se haga justicia por tus propias manos. Te guiaré hasta que puedas mantenerte en pie y confiar un poco al salir a la calle. No todas las personas que te rozan están dispuestas a robarte, tienes que pensar en esto. Que no todos te van a mirar esperando un momento de despiste para robarte tu suculento corazón. Y que la cosa se complica si el comportamiento es parecido al tuyo, no dejes nunca el valor del corazón a la vista, guarda esta etiqueta en algún rincón de tu alma. No están acostumbrados a ver a corazones de tan alto precio y tú lo dejas a la vista de todo. ¿Qué esperas? Y si piensas que el ladrón en un acto de arrepentimiento te buscará, te llame encontrando en algún bolsillo del corazón todos tus números importantes, olvídalo. Todos esos los ladrones tienen las mismas características, y entre ellas no está el arrepentirse. Te aseguro que lo recuperarás, será nuestra tarea conjunta, y que cuanto antes mejor. Eso sí, no lo esperes con ese olor a nuevo y ese brillo de alguien que lo cuida bastante. Volverá, sí, pero con bolsillos rotos, sin la mitad de tu cariño en efectivo, y sin tus sentimientos más valiosos. Y entonces es cuando tienes que estar dispuesta a reconstruirlo a fondo, es cierto que tendrá un aspecto de reformado, pero siempre hay alguien dispuesto a aceptarlo y darte el suyo a cambio, y no me seas mezquina, aceptalo aunque el suyo también tenga un aspecto no muy agradable, aceptalo hasta si ha olvidado la etiqueta de rebajado puesta, y si no lleva cariño llénalo tú.

199

Tus piernas se paran, sin avisarte. Estás a medio camino, de tu vida, de la carrera, de creer en algo, de ser feliz. Periódicos gratuitos tirados en el banco, quizá luego sirvan para alguien a quien le interesen las noticias de ayer, a ti desde luego que no. Sigues sin poder moverte. Tu cerebro inevitablemente ha enviado la orden a tus piernas,  reaccionas tarde, él te bloquea. A saber por qué lo hace. Semáforo en rojo. Sonríes pensando en todos los semáforos rojos que te han hecho llegan donde estás ahora. Tus piernas por fin se mueven, observas que se te han quedado mirando. Empiezas a caminar, ahora cuidando tus pasos. Semáforos en rojo que han impedido que avanzarás, es cierto, pero también han impedido que te estrellaras en algún accidente. Atascos llenos de peros que han logrado salvarte. Respirar hondo en vez de gritar. Te toca mover pieza,[...]te toca mover pieza. 

198

Deseaba escuchar un poco más de ti, deseaba que se me ocurriera la excusa perfecta para pedirte que te quedaras un rato más. Pero las ideas me habían abandonado. Y mi cuerpo tampoco iba a conseguir mucho más, podía intentarlo pero no lo hice. Se me hacía un nudo en la garganta cada vez que te veía marchar, cada vez que te alejabas de mí una vez me habías abrazado. Era inútil pedirte que te quedaras porqué yo misma sabía que no podías hacerlo, o quizá sí. Entonces mientras te cogía fuerte la mano, empecé a pensar en voz alta sin darme cuenta. "Imaginate que te quedas y no tenemos que dar explicaciones a nadie, y no importa el tiempo que haga fuera mientras tenga el calor de tu cuerpo. Y no importa ya lo que dirán mañana sino que ahora estés aquí. No quiero que cojas este tren, que te alejes ni un sólo centímetro de mí, aunque sea sólo por hoy." Me di cuenta de que me mirabas alucinando por lo que había dicho. "¿He vuelto a pensar en voz alta verdad?" Sonreíste. Supongo que me había vuelto loca ya, pero sólo yo sé las ganas que tenía de perderme en ti. Y no soportaba aquella distancia, la que creábamos tú y yo cada vez que el otro se marchaba. Era una prueba de alto nivel para ver si aguantábamos, y cada vez creía que íbamos a menos, pero no nunca era así... De pronto una voz de niña pequeña me salió y te dijo "Quédate conmigo, aunque sea sólo hoy."

197

No vaciles nunca cuando te pregunten ¿Quién eres? Aunque no sepas contestar. El dudar ante tal pregunta hace que al final no sepas responderla, ni siquiera cuando la pregunta te la haces tú mismo.

Soy lo que ves y un cuarenta por cierto de paranoias. Soy lo que ves y muchos sentimientos mezclados. Parto desde la nada buscando un todo que sepa complacerme. No sé mucho de nada y sé poco de casi todo, para que te enteres. Aunque me veas bajar la guardia tengo suficiente fuerza verbal, física no del todo, para dejarte KO. Soy cientos de principios no acabados. Seguramente nunca daré un giro a la historia, ni tampoco gane millones por el hecho de que mi teclado siempre esté desgastado de tanto utilizar las letras para tonterías como esta. Mis huellas sobrevivirán siempre del hecho de que alguien esté dispuesto a pararse a leerlas, y morirán del asco cuando alguien con menos inteligencia que yo las utilice como suyas en un acto de hipocresía. Cuando deje de ser, el mundo será igual de patético, la gente seguirá muriendo de hambre mientras otros anormales se bañan en piscinas de billetes hechos de su propia farsa. Los principios básicos no cambiarán, tienes que ser tú mismo cuando toda una sociedad va en contra de eso. A los humanos nos seguirá gustando el morbo de ver o leer sobre desgracias de otras personas, sólo para mirar a nuestro propio ombligo y decir que tampoco estamos tan jodidos.. Nadie volverá a morir por sus ideales, los chafarán como ya lo hacen ahora. Seguiremos haciendo zapping mental cuando alguien nos diga algo que nos puede herir, que no queremos escuchar. Conduciremos hasta que no queden señales de stop, hasta que ya no haya reglas a las que saltar. Volveremos a pensar que quizá mañana cualquier otra generación heredera de toda esta mierda sepa limpiarla. Supongo que eso soy, parte de un puzzle donde las piezas hace tiempo han dejado de encajar. Soy de una estúpida generación de cenicientas sin hadas madrinas ¿cómo van a esperar a un príncipe?. Soy de una generación de príncipes azules de la mano de hermanastras horribles. Donde nadie con un poco de sentido de la razón sigue la corriente, sólo los peces muertos la siguen ¿verdad? Soy quien aún hoy se permite levantar los pies del suelo por momentos y creer que por más alto que sea este muro el cielo es más alto, siempre lo es. 

Soy, que ya es mucho.

196

Valores.
Ni más ni menos que valores. En una burbuja social que parece haberse olvidado de tal palabra como para acordarse de su significado, la rescatan, como si hubiese estado en constantes secuestros a lo largo de la historia. Inspirándose en lo que fue un pasado glorioso, levanta la cabeza dejando claro que el cartel de cobarde ya está agotado, y que si no lo estuviera sería el próximo a ser tachado. Al son de un himno capaz de paralizar una nación entera, llega a la cima, de los que muchos consideran el cáncer mundial, llega a la cima de los que otros consideran la gran esperanza. Sacando del viejo baúl palabras y sentimientos olvidados por pueblos durante décadas por no decir siglos, con una fuerza indomable en la mirada, una seriedad digna de al menos ser respetada. En la sociedad más autodestructiva de la historia se atreve a hablar de cambios, de verdaderos cambios y de una lucha continua. Cambiando humildad donde otros habrían puesto guerra. Dejando claro que si no se trabaja, no se consigue absolutamente nada. Y sobretodo recordar que los vencen celebran y que son los que pierden quienes lo cuentan.

195

Dos, tres minutos, tiempo suficiente para que se pregunten quien eres. La solución no está al final de la página. La magia sin truco no es magia, remember. En pleno huracán nadie parará a preguntarte por nada. A medio coser tus victorias, a medio vivir insaciable estás tú. Déjenle al maestro la música, déjenle al soñador una frase. Entenderlo es difícil, que se pregunten quien eres.

194

(…) espera...todo esto me suena demasiado. Pero ya ha pasado, ¿Qué estoy haciendo aquí otra vez? Oh no... allí estoy yo bajando del tren, que mona me he puesto de verdad. Miro hacía arriba, por dios.. me he sonrojado, bajo la mirada de golpe. Acabo de pisar el andén, hemos quedado a menos cuarto y él ya está ahí. Estoy subiendo las escaleras sonriendo y mirándole de cuando en cuando, me estoy fijando bien en los escalones no quiero caer y que él me vea. Él también sonríe, y me desnuda con la mirada, será cerdo... pero no me doy cuenta, mis ojos están brillando. Reconozco este brillo, que bonita soy cuando estoy tan feliz. Me estoy acercando a él, ha bajado unos escalones también. ¿Cómo puedo verlo todo con tanta claridad y en aquel momento sólo estaba él? No me acuerdo de tantas escaleras, ni del chico del otro lado del andén mirándome de reojo, ni siquiera lo vi. ¿De verdad él tenía esa cara? No es que ahora lo vea feo, pero sí distinto, tiene cara de no haber dormido en años y aún así a esa chica de ahí abajo, mi otro yo, le parece precioso. Nos estamos besando... él se aparta a ratos y ahora no sólo me desnuda con la mirada sino que me come a bocados gigantescos y lo peor es que yo me estoy dejando. Bueno quizá tampoco sea lo peor, hace gracia que a veces parezca tan lista y este momento sea la tonta de las tontas y ni me dé cuenta. Me coge fuerte por la cintura y me arrima a su cuerpo, me estoy quedando sin aliento, se me está olvidando respirar. ¿Es que se le olvida que estamos en un sitio público? Oh no.. el chico del otro lado del andén ahora ha dejado de mirarme, supongo que ahora si me ve será con un cartel de “tengo dueño” en la frente. Me viene a la mente todo lo que pasó después de eso, que mis ojos no volvieron a brillar hasta hace poco. Y me entra la rabia del siglo. ¿Porqué nadie me avisó que él era una rana enorme? ¿Es que nadie tenía cojones a darme un toque de realidad? Le miro y me parece sincero, quizá también me quiso, quizá hasta demasiado. Pero la rabia no se va, el sentimiento de que no puedo evitarlo ya haya ocurrido me invade hasta casi cegarme. Vuelvo a mí, respiro hondo. Cojo todo el aire necesario para gritar a esa estúpida(yo) de allí abajo que él no se merece nada y menos el brillo de sus(mis) ojos. Entonces él pronuncia una frase mortal:
-Te he echado de menos.
Que golpe bajo, vale que ya lo haya vivido, pero no recordaba la frase con tanta nitidez. Me he quedado sin voz. Ya no podré gritar ni ayudarme. Y nadie lo hizo así que todo volverá a ocurrir de la misma manera. Que bien... Vuelvo a mirarme, después de esa frase las comisuras de mis labios se alzaron y esbocé la sonrisa más bonita que me haya visto, más que cuando ensayo tonterías en el espejo, más que cuando me cuentan algo realmente gracioso. Y esa vez soy yo la que le coge fuerte y le deja sin aliento olvidándome por completo que seguimos en un lugar público, que abajo está ese chico mirándome, que el tiempo es limitado y que no sólo nosotros sino que también nuestra historia es efímera. Ahora entiendo que nadie me dijera nada. Me habría arrepentido de haber podido gritarme. Que ciega estaba, pero que bien estaba sin ver todo lo demás.

-¿Estás ahí?
-¿Eh?
-Es que no dices nada. ¿No me estabas escuchando verdad?
-Perdón, ¿Qué estabas diciendo?

Ahora entiendo, vaya flashback al verle otra vez. Vaya pintas, como ha cambiado. Sigue diciendo las mismas cosas sin sentido, pero ahora ya no me hacen gracia. Que feo está ahora, y como me alegro que jamás volveré a verle de la otra manera. Me despido de él sin dejar que acabe de contarme lo que fuera que me estuviera contando. Que no me entretenga hombre..¡Que voy a vivir!

193

Obro els ulls i l'únic que em ve al cap és quant de temps porto aquí. Quant fa que em vaig adonar que si no hi ets no passa exactament res, que puc sola. M'és impossible recordar-te la cara, i en canvi el teu nom no dubta en trucar les portes de la meva memòria quan menys m'ho espero. No sé quan el temps et va esborrar... et va esborrar... i llavors vas deixar de ser present i ara ja no ets ni tan sols el meu passat més llunyà. I em dóna la sensació de que hauria d'estar buida sense tu quan de buida no estic gens. Una sap quan s'equivoca i quan la pífia a tal extrem que ja no hi ha tornada. I jo entenc que hauria de sentir més, que l'important no és el premi sinó el camí fins a ell, i que el fi no sempre justifica els mitjans, i entenc centenars de coses més de sentir i tot això. I és com si no sapigués res de res, tot es contradiu, tot dóna la raó. I sé també que arribarà un moment que la meva memòria també t'esborrarà i que ni volent et seré capaç de recordar.

192

Estoy cansada de leer sobre amores no correspondidos, dramas que acaban dejándote hecho polvo, o amores correspondidos y enamorados locos hasta límites no sospechados que acaban haciéndote pensar si has querido de verdad tanto como ellos. ¿Y qué pasa conmigo? Quiero decir a la gente que como yo ama y es amada pero que el amor parece que se vaya cuando él cierra la puerta. Lo más parecido es lo de ni contigo ni sin ti. Cuando estoy con él siento hasta mariposas, mira que me da cosa decirlo, siento que el mundo se puede detener,caer, romper.. lo que sea que mientras acabe con él no pasa nada. Entonces tiene que irse, o yo me tengo que ir. Bajo las escaleras del metro, la tarde ha sido bonita, pero ha acabado. Y con ella parece que se acabe todo ese sentimiento. Nunca lo entiendo, sé que si llego a casa y como una niña rabiada le llamo y le digo que se acabó, que no hay sentimientos y no se puede vivir de un vacío, aparte de que le rompería el alma(o eso creo) me rompería a mí misma en miles de trozos. Le quiero mientras le tengo cerca. ¿Acaso es normal? ¿Puedo querer así también no? No es que le encuentre demasiados fallos, vale tampoco es que sea mr. Perfecto. Tienes sus cosas, y me gusta así. Pero le olvido cuando no está. Quiero decírselo pero se me hace imposible. Supongo que se puede seguir queriendo sólo al cincuenta por ciento.

191

Jamás pensé que de una equivocación podría salir algo bueno... y aquí estoy escondida en tu piel.


Miro a la cama y estás dormido. Me he levantado con cuidado, pisando el suelo con la punta de los pies, intentando no hacer el mínimo ruido. Mañana trabajas, es lunes, no me perdonaría el despertarte, ni discutir ahora por mi falta de sueño mientras tienes que dormir. La habitación está realmente helada, y yo aquí sentada en el escritorio, con el ordenador como única luz, escribiendo cosas que quizá nunca leas, pero que necesito escribir. En momentos así me pregunto de dónde saqué el valor para decirte nada, y sobretodo de dónde saqué las fuerzas para haber seguido tanto tiempo sola. Me he equivocado tantas veces. He metido la pata una vez detrás de otra. Me he equivocado hasta conociéndote. Para que veas.


Es la primera vez que escribo desde que estamos juntos, antes no me salía, no me preguntes por qué. Hace meses que no puedo escribir siquiera una palabra. Tengo miedo a que mi toque melancólico tome parte en lo que hemos empezado. Tengo miedo a volver a lo de siempre, y que al final crea que todo ha acabado. Y vuelva a meter la pata. Solía escribir sobre el equilibrio que jamás creí tener, el equilibrio que tanto ansiaba y que he buscado en cualquiera. El control que había perdido. Pero desde que estás aquí creo que he vuelto a entrar en mi camino, espero no salirme más de la ruta, no cualquier gps es capaz de hacerme volver al camino correcto. Desde que estás aquí tengo equilibrio y no tengo miedo a salirme de la raya. Sé que ahora puedo seguir sola, aunque te prefiero a mi lado. Intuyo que cuando te vayas ni se me pasará por la cabeza perder el control otra vez. Es extraño despertarme en plena noche girarme y encontrarme contigo. Que después de tanto tiempo pueda volver a pensar en voz alta y ni siquiera temer a que me miren con indiferencia... sin duda esto cambia mis esquemas. Aunque también es bueno saber que tu cubrirás mis faltas de afecto. Es tan complicado pensar en el “carpe diem” cuando me siento tan poco para ti, cuando no puedo saber qué piensas cuando me ves. Si supieras la de dudas que pasan por mi cabeza cuando pronuncias mi nombre o me dices cualquier palabra de afecto. Mi corazón se sonroja. Estoy siendo cauta e intento pensar que no tengo que aferrarme a ti como única opción, como única solución o como única razón de mi vida. ¿Sabes? Me duele pensar otras cosas, pero es imposible estar encima de una nube sin que al menos se te pase por la cabeza que con un paso falso me caeré.


Suena el despertador, y yo ni sé cuánto rato llevo aquí. Lo apagas, necesitas esos cinco minutos de más.

Apago el ordenador, me quedo a oscuras en la habitación, tengo un grumo en la garganta. Necesito saber que todo esto no es un sueño. Necesito que cuando el despertador vuelva a sonar estés ahí y saber que no me estoy volviendo loca.

Vuelve a sonar, yo sigo en pie en medio de la habitación, me es imposible dar un paso más, sigue sonando. Tengo miedo. Escucho un ¡Joder! Y acto seguido un golpe al despertador. Enciendes la luz. Te sorprendes al verme, soy estúpida. Supongo que ya te estás acostumbrando a mí, y a mis tantas rarezas, ya que ni siquiera preguntas qué hago ahí.

-¿Te importaría volver a la cama y compartir conmigo otros cinco minutos?

190

De todos los paraísos existentes este debe ser el mejor, no es que haya estado en otros paraísos, y si estuve no lo sé. Mejor que cualquier droga tus labios. Que siempre me mantienen completamente lúcida para que no me pierda detalles. Desconozco algo mejor que tu risa, que sentirte feliz, por mí, conmigo. Y que mi único temor se resuma a que mi corazón salte del pecho por latir tan rápido cuando te acercas. Que siempre regales sonrisas a precios rebajados y sin quejarte. Y que toda tu fuerza se reduzca al mínimo para hacerme cualquier caricia. Que nada mejor que los silencios llenos de confidencias, de verdades a gritos y sin hacerme daño cualquiera. Descuido otros mundos y así seguiré hasta que el reloj diga basta. Que estupidez más grande el haber desviado antes este camino por miedo, por el miedo a no soportar este tipo de paraíso, a ser otra Eva, pecar y bajar al infierno de un despertar.

189

Y cuerda a cuerda, nota a nota, cambio de ritmo, puro silencio, otra cuerda, los dedos arriba vuelven a bajar, suena bien. Suena como lo tenías en mente hace un tiempo. Suena exactamente como quieres que suene. Como necesitas que suene para que al menos puedan entenderte. Lleva rabia en las notas, tu rabia, tu rabia por no haberla encontrado antes. Esa canción, aún sin letra es la que más dice de ti ahora mismo. Es irónico. La miras, te necesita tanto como tu a ella. Y da igual que ya fuera una guitarra olvidada, ha sabido encontrarte mejor de lo que le has encontrado tú. No importa lo más mínimo que esta cuerda pudiera sonar distinta y quizá sería mejor. Está oxidada, tú también lo estabas, ahora lo sabes. 

188

Y de pronto en mi cabeza las primeras notas de “more than words”, ¿Por qué? Es justamente lo que necesito ahora, palabras.. es único que me hace falta. Cierro los ojos y me acuerdo de lo que habíamos creído los dos en un principio. En la estupidez del otro. El amor, o lo que fuera aquello, nos había vuelto más que semidiotas(que ya es mucho). Maldigo a mi misma por no haber buscado nunca tus palabras, no haber querido nunca una traducción de tus besos. Creía que ya estaba bien así, habría entendido mejor todo tu mundo si me lo hubieras explicado, ahora lo entiendo. Maldigo también tu falta de expresión, tu sonrisa y mis tropecientas palabras. Me falta tiempo para pensar en más cosas, pero eso era justamente lo que me faltaba y no puedo, no debo desperdiciarlo. Me entra un miedo distinto, a que no aguantes más y te vayas por la puerta de atrás, como si yo fuera una maldita paparazzi en la puerta principal esperándote...y estuviera dispuesta a acribillarte a preguntas. Me da miedo de que esa sea imagen que tengas mía. Que después de tanto tiempo seamos extraños el uno para el otro. Cojo el móvil, ninguna señal tuya, me dispongo a marcar los números pensando en cual será tu reacción a esta llamada. Ya llevábamos dos días separados, nunca he deseado que unas vacaciones acaben tan rápido, ahora sí. Dos días y nada de tu mundo, me estremezco mientras suena el primer toque, el segundo, el tercero. Cuelgo, nunca he tenido paciencia, y nunca me había hecho falta emplear un poco de mi paciencia contigo. No sé cuanto tiempo estoy parada... pensando en todo esto hasta que el móvil suena, pudieron ser minutos, horas, días no me habría dado cuenta. Es tu voz, no necesito nada más, tu voz tiene el don de empequeñecerme. Me entran ganas de decirte que “tenemos que hablar”, pero esta frase me da pánico o más que eso, nunca es nada bueno(y lo sé bastante bien). En cambio te pregunto por como iba todo, ignorando que antes no me habías cogido el teléfono. Antes de contestarme quieres dejarme claro que no tenías el móvil a mano y que ni se me pasara por la cabeza que no querías hablar conmigo. Sonrío como si pudieras verme, como si en aquella sonrisa se me fueran las dudas. Empiezas a explicar todo lo que se te pasa por la mente. Notas mi silencio. Entonces sólo se me ocurre decir que tenía ganas de tu voz, escucho tu risa(como la echo de menos), no dices nada. Supongo que me toca a mí acabar con esto, una parte de mí me recuerda que te llamaba para pedirte palabras, para entenderte. Odio el teléfono para ciertas cosas, esta es una de ellas, no poder mirarte a los ojos mientras me contestas. Me entran ganas de soltar todo esto, pero no tengo fuerzas, no estás aquí, intento ponerme excusas. Me engrandezco, han pasado unos cuantos segundos se sólo silencio entre los dos. Digo que ya hablaremos cuando vuelvas, que quiero que disfrutes de unos días sin mis rarezas, quieres decir algo pero sabes que te cortaré a media frase. Dices que sí, que me irá bien estar sin ti también. Supongo que sí, quiero que sí. Se me pasa el miedo, algo es algo me digo, no he perdido el norte aún. Hablas de otras cosas, como si nada. Creo que sabes bien lo que pienso. Se me hace difícil aceptar que me necesitas también, a veces es difícil aceptar una victoria.

187

Y te matan un sueño tras otro. Te aniquilan las ilusiones sin preguntarte siquiera si te molesta. Imaginate que me molesta, ¿Qué se supone que debo hacer? Si los sueños son algo que nos pertenece sólo a nosotros, que los compartimos porque queremos. No te pueden matar un sueño si lo desconocen, o eso creo. Después de eso despertamos a la vida y nos quejamos por todo, hasta por lo que queda por venir, nos quejamos porque estamos tan jodidamente llenos de miedo que es nuestra única vía de escape. Intento aferrarme a esas estúpidas imágenes que vienen y se van cuando quieren, no sólo cuando duermo, esas imágenes que me sacan de aquí y de cualquier otra realidad. Me llevan hasta donde dejo de sentir, o siento con extrema sensibilidad. Mezclan mis recuerdos y lo que deseo vivir, es increíble. Muero y vuelvo a nacer. Aunque ya no puedo controlarlos porque viven de mí. Como tampoco debo depender de ellos, tarde o temprano me tocará despertarme a la vida y no quiero que se den cuenta. Me da miedo compartir todo esto para que luego me lo quiten. Y me falta ese valor. A creer en algo aunque sea pasajero. He pensado muchas veces que algún día alguien vendrá y me dirá que soy su sueño, que soy exactamente igual a como los recuerda. Y temería por no matarle el sueño en algún momento.

domingo 4 de enero de 2009

186

Podría jurarme que no fue así, enserio que podría hacerlo, pero en cambio no lo hago, el cuerpo no me lo pide. Cada parte de mí sabe esta historia, no puedo engañarme. Cuando por fin el cuerpo y la mente se mentalizan algo, es mejor que no lo toques, o eso creo. Decidí creer en lo que me decía el corazón, y así actué sin ninguna razón. No hacen falta razones cuando actúas con el instinto. Cuando actúas haciendo lo que te pide el cuerpo en ese momento, es como si reprimes tu respiración, respiras y ya no hacen falta razones ¿verdad? No puedes ir en contra tuyo. Es simple. No entiendo porqué lo complicáis tanto, porqué lo complico tanto. Podría sentarme hoy aquí y escribir otra historia con el mismo principio, con un desenlace parecido y con un final completamente distinto, pero ya tengo medio camino recorrido y no voy a volver al principio. Eso fue justamente lo que hice con él. Cuando estábamos a medio desenlace, o al principio del final volví atrás. La fastidié. No puedes forzar el mismo principio muchas veces cuando ya tienes media historia hecha. No me funcionó, aunque puse todo el empeño y todas las ganas que podáis imaginar. Pero es lo que creía que sería mejor. Él también se equivocó, menudo par de semidiotas. Se veía venir todo esto. Una historia a medias porqué no sabíamos como seguir. Pasamos a otra, él escribe la suya y yo la mía. Es difícil creer que un argumento tan bueno empiece a aburrir, y no sepas como enlazar las cosas. Es complicado que el final sea un fracaso cuando se empieza tan bien. Parecíamos destinados al éxito, al best seller, y nos quedamos en la estantería de atrás de una vieja librería. Con el nombre de los autores llenos de polvo, con un punto de libro olvidado en medio por que al fin y al cabo la historia cansa. A eso se le llama fallo de instinto o cagarla hasta el fondo, como queráis. 

¿Corazón o co[n]razón?

185

[…] y sin embargo nos vamos consumiendo. Tan poco a poco que ni nos damos cuenta, aunque intenten de todas las formas que no lo veamos. Con tantas cosas malas en las noticias, simplemente pensamos que aquí todo va bien, que les ha tocado a ellos vivir esas guerras y esas enfermedades. Pero que aquí todo va bien. Nos consumimos, pero hacen de todo para retrasar este proceso. Las arrugas que nunca han sido bienvenidas ahora antes de que aparezcan ya tienen a todo en contra. Intentan que creamos que llegaremos a ser inmortales, algún día. ¿Pero qué saben ellos? Si somos los que estamos destruyendo nuestra propia raza. Los Judas más hipócritas ante su propio aire. Y encima tienden a rechazar todo lo que haga que nos consumamos más rápido. Como dijo en su día Kurt cobain, es mejor quemarse que consumirse lentamente. ¿Qué esperan vivir eternamente para ver bien como se destruye nuestro “hogar”? 

184

Veinte minutos y nada. Semáforo tras semáforo esperas ver su cabeza entre esa maldita multitud. Sólo es un maldito jueves, ¿Qué les pasa a todos? Jueves, escuchar en tu mente el nombre de este día hace que te duela el estómago. Siempre los has odiado, año a año siempre ha sido tu peor día de la semana, por un motivo o por otro y encima eran los jueves cuando en el comedor hacían aquellas lentejas tan asquerosas. Oh dios, ¿por qué habrá elegido un jueves? Mira que hay días, bueno tampoco tantos, pero los tenía y no los ha querido. Sigue sin dar señales de vida. Piensas que le pueden haber ocurrido miles de cosas y por eso no podrá venir, ni puede contactar contigo. Quizá le haya atropellado un coche, oh no, pobrecito te sientes mal por haber pensado en echarle la bronca por no venir. Puede que se haya distraído a hablar con algún amigo, típico de él, si es así cuando llegue le espera la bronca del siglo. Quizá no haya querido venir y ya está, no hay más motivos, pero eso te haría sentirte mal y supones que a él también aunque lo disimularía. Tres cigarros en sólo diez minutos. ¿Qué esperas morir de esa mierda? No, no, no morirás por culpa unos cuantos cigarros más mientras le esperas, que drástica estás hoy. Seguro que se te habrá corrido el maquillaje pero no te quieres mover para arreglarte, imagina que viene no te ve y se va. No podrías perdonarte luego, te sentirías una imbécil sin remedio, te hace gracia pensarlo. Hace aire, el viento te da en la cara y te recuerda que es invierno. Tampoco ayuda que estés en la sombra, ¿pero es ahí dónde habéis quedado no? Sí, no te equivocas nunca en eso. Aquella chica también lleva un rato esperando, oh no ha llegado su acompañante, es otra chica. Te han pillado mirándolas, disimula rápido. Coges el móvil y lo pones en la oreja como si te hubiesen llamado. ¡Qué mala eres disimulando! Se giran y se van, vuelves a reírte. Debes estar loca de remate, pero eso nadie lo sabe, sólo tú y no se lo dirás. Veinte cinco minutos. Empiezas a poner mala cara. ¿Qué le pasa a este idiota? Que se vaya olvidando de mí durante un tiempo. Que se olvide también de mi correo, de mi número de móvil y de la calle donde vivo. Resoplas. Pasan niños por el lado y les miras con una cara de odio. ¡No tienen la culpa! -Te recuerda tu subconsciente- bah tonterías. Habrán pasado unos minutos más pero no quieres ponerte más histérica aún mirando el reloj. Vibra el móvil, en algún lugar en el fondo de tu bolso vibra, pero ahora toca encontrarlo. Es él. Se te va de la cabeza todo lo anterior. Que no se olvide nunca de tu correo, de tu número y menos de la calle donde vives. 
-¿Dónde estás? Llevo media hora ya, esperándote dentro del bar y nada.
-¿Dentro? No habíamos quedado fuera?
-¿En qué mundo estás?
En el mío supongo-piensas, pero no lo dices-.
-Ahora entro.
Ha colgado, estará enfadado, que se aguante un rato. Le podría haber pasado a él, pero te ha pasado a ti idiota, ¿en qué pensabas? Es jueves, es jueves, esto sólo puede pasar en un jueves, lo repites unas cuantas veces como animándote para aguantar su mala cara. Entras y allí está él, sentado en la última mesa, al lado del televisor pero sin ni siquiera darle importancia. Lleva dos cocacolas ya, vaya, estaría más nervioso que tú ahí fuera. No tiene pinta de estar de buen humor, ¡que suerte tienes eh pequeña! No entiendes que puede haber pasado, has esperado este día desde hace una semana. Sientas y no dices nada. Esperas que abra la boca, pero no lo hace. Te disculpas y entonces suelta una carcajada, dice que acaba de llegar y que en verdad habíais quedado fuera.
Le odias, una vez más. Y sueltas otra carcajada, y parece que te has puesto como un tomate en cuestión de segundos. 
-Idiota.

183

“Por si sigues empeñada en saber en qué y por qué te he mentido. Te lo diré con pelos y señales. Te mentí porqué tenía miedo de no ser suficiente para ti. Sentía pánico cada vez que abría la boca para decirte algo, tenía miedo a decir cualquier tontería y que te enfadaras, pero de verdad no uno de tus enfados momentáneos. Te mentí porqué la primera vez que lo hice y sonreíste tuve miedo a decir una verdad y que brotasen lágrimas de tus ojos. Lo hice porqué era más fácil que imaginarme respuestas verdaderas. Me salía solo al final, era mecánico me hacías una pregunta y antes de que pensara en la respuesta ya te estaba mintiendo. Te mentí porqué soy un completo idiota, un cabrón con todas las letras y me jode que no me lo eches en cara, que me mires como con pena y te calles. Te calles las malditas palabras que debes tener dentro golpeándote y haciéndote daño, más daño de lo que te hice. Me mata por dentro mi estupidez, el hecho de que nos crucemos por la calle y me saludes con un aire a “te olvidaré” y que yo tenga ganas de cogerte en cogerte en brazos y darte un beso pero saber que no estoy en ese derecho, que me merezco tu indiferencia y más. Te mentí cuando te dije lo que sentía por ti, decía que te amaba locamente cuando en realidad no era así, tenía miles de dudas. No dejaba de darle vueltas a todo, de compararte con otras, de imaginarme contigo y sacar mayoritariamente tus pequeños defectos. Te mentí en eso porqué mis sentidos y mis sentimientos me engañaron, ahora sé que puedo decirte la verdad, que te necesito, pero no me sirve de nada. Y lo que más me jode es que sólo puedo decir esto a un papel, que si intento decírtelo a la cara te acabaría mintiendo.”

182

Al habla una optimista con mala suerte, que no se confunda con pesimista.

Que poco azul está el cielo hoy, le tapan nubes que hasta ahora me habían parecido hermosas, pero hoy no dejan de ser horribles. Le tapan nubes grises, muy muy grises, y de ellas provienen esas gotas. Rabío. Y rabío mucho. Estoy empapada, ¿Ves normal que el día que me pongo las medias con los botines nuevos llueva? Justamente hoy que me he levantado diciendo al mundo que hoy no le tocaba empequeñecerme. Que hoy no me da tanto miedo. Hoy estoy feliz. Y me da igual que las nubes tapen el cielo. Me lo imagino como siempre, mi cielo de verano, ¿Lo recuerdas? La llovizna me cae sobre la piel, a veces me pregunto si hay alguien en alguna parte del planeta que pueda odiar esa sensación... que pueda odiar sentirse un poco más vivo que de costumbre. He dejado de pensar en él, estoy radiante. Creo que hasta la mirada me ha cambiado. Ya le no pienso en cada minuto. Hasta he dejado de soñarle. Es increíble esta sensación. Parece mentira pero no me acordaba que te sientes tan bien en olvidar a alguien que te hizo tanto daño. Es casi tan placentero como estar enamorada. ¿No crees? Quizá sea mi manera de verlo, está claro. Es curioso que cuando me levante tan bien llueva. Ese es uno de los motivos por el cual justamente siempre me pongo triste. Y hasta me da igual en cuantos trozos debo de estar rota. Tengo paciencia para recomponerme, sólo espero que los hechos no se adelanten a eso. Empiezo a tiritar, es raro porque tampoco tengo tanto frío, vale vale soy muy mala mintiendo. Déjame un rato más. Me he olvidado el paraguas, no esperaba que lloviera, llevo tiempo esperando que llueva. Pero hoy me han roto los esquemas. Es injusto. Me voy ya, me voy antes de romper esa magia. 

181

Fui la diana perfecta para que cupido se hinchara a flechas.

Fui el “yo” inocente mil veces quinceañera. Fui la sábana blanca en una noche sucia. La promesa con los dedos cruzados. El hasta luego con ganas de adiós. Fui el play de una consola rota. La noche normal de una loca. Un fuera de época con aires a ayer. Fui la vida del puto azar. El directo más lleno de errores. Fui la estatua con demasiados movimientos. La luz amarilla de las farolas en una calle desierta. El camino con más baches del mapa. La moneda en un bolsillo roto. Fui los excesos de cualquier rockero. La madrugada de ayer. Un concierto sin su última canción. El desenfoque de una imagen perfecta. Fui el número ocho en el billar de la vida. La afonía de una voz admirada. La tecla rota en una máquina de escribir. La locura del último gran genio. El cigarro apagado a medio fumar. El pintalabios rojo de una chica tímida. Fui el as mejor escondido de la baraja. La raya mal hecha de un yonky experto. El no hablar cuando se necesitaban palabras. El billete perdido en plena oscuridad. La caja de una Pandora que nunca se atrevió a abrirla. La risa del idiota y lo bueno de una película mala. Fui las letras mal hechas grabadas en una pared. Las miradas de complicidad de dos desconocidos. La cuerda oxidada de una guitarra olvidada. Fui el final de un no-amor. El semáforo con ámbar eterno. La espera en urgencias. La primera cicatriz en el rostro de un niño. Las letras olvidadas de un escritor paranoico. Fui la última foto de un carrete en blanco y negro... el beso que sin saberlo se convirtió en despedida.

Fui todo esto hasta que llegaste tú.

180

Que ya está, que me he enterado. Sé cuando acaba la canción, cuando las notas ya no tienen sentido. Cuando intentar seguirla ya no vale para nada. Me siento aturdida es cierto. ¿Cuántas veces me habré sentido así? Recojo los trozos del corazón roto por cada parte de mi ser, los junto uno a uno y los pego con pegamento del malo. Total me lo volverán a romper. Estoy tan cerca de ti, estoy a pocos pasos, pero prefiero levantarme, ya me he rebajado lo suficiente y ni te has dado cuenta. Estoy a un paso de tu cama, a otro paso de un beso falso, de otras palabras que me volverán a herir aunque sean bonitas. Estoy a muchos pasos de otra historia, a centenares de una sonrisa, a muchos de poder volver a ser yo misma.

Cojo la guitarra, si hasta ella pesa más en mi espalda. Empiezo a caminar, paso a paso, llevo unos cuantos y me muero de ganas de girarme. Me siento débil, se me pasan por la cabeza todo lo maravilloso y estúpido de ti, todo lo que tendré que olvidar. Se me pasa por la cabeza tu camiseta negra de Ramones, tus zapatillas rotas a más no poder, la cuerda rota de la guitarra que aún llevo en la mochila, tu aliento en mi espalda, tus manos.. Me invade la rabia, me gustaría que ahora lloviera, a cántaros, que tuvieras que despertarte sin mí. Que rabiaras como un estúpido crío. Que se te cayera la sonrisa. Que me echaras de menos mientras yo de echo de más. Que si se te pasara por la cabeza olvidarme no volverías a disfrutar en tu vida de nadie. Me invade la típica rabia de quinceañera. El típico dolor de un corazón mal pegado. Las típicas lágrimas de alguien sin nada a qué aferrarse. Pero no llueve, el sol no deja de brillar, estoy completamente jodida, hasta el punto que se me nubla la vista con tanta lluvia en mis ojos. Hasta este punto no sabía que todos mis sentidos podrían ir en contra mío y que no basta con que mi corazón ya esté así encima está tu puto olor impregnado en mi nariz, mis manos no dudan en buscar cualquier indicio que me vuelva a hacer recordarte, mis ojos se niegan a mirar a otros ojos que no sean los de tuyos idiota, no dejo de escuchar la canción que intentaste componer para mí... y mi boca echa de menos esos malditos besos.

179

El café baja por mi garganta poco a poco, está caliente, amargo y a mí me parece más negro que siempre. Suena radiohead de fondo, el volumen está bajo, no sé distinguir qué canción, ya sabes mi inglés es malo y no conseguiré distinguirla por la letra. Acerco la taza a mi nariz, cierro los ojos para oler el café ¡qué manía más tonta! Fuera hace mucho frío, no he salido pero lo puedo presentir aquí dentro la temperatura es bastante elevada, me he olvidado de apagar la calefacción. Me levanto, no puedo pensar con tanto calor artificial, me acerco a la ventana y toco el cristal. Está helado. Igual de helado como siento mi corazón ahora. El contraste de mis dedos calientes con el cristal hace que sonría, ¡qué tonta estoy hoy! Miro a la calle, no hay nadie. No entiendo por qué en invierno la gente no sale tanto a la calle, de acuerdo es mejor quedarse en casa calentito con una manta y viendo cualquier tontería en la televisión, pero yo prefiero abrigarme bien de arriba abajo y salir, necesito sentirme un poco más viva que encerrada en casa. La gente parece temer al frío, cuando muchos de ellos son justamente así fríos, lejanos. Sigue sonando radiohead, ahora sí la distingo es “you”. Quién me diría que volvería a escucharla sintiéndome tan sola, cuando sólo empecé a escucharla por tu culpa o gracias a ti. “and i could never run away from you", me preguntaría cuántas veces pudiste susurrarme esto al oído...hasta que me lo aprendí. Sí pudiste escapar de mí. Soy yo la que jamás escpaó del todo de tus garras, hasta hoy no estoy demasiado convencida de ello. Sigue sonando la canción... a mí me parecía más corta cuando la escuchaba contigo. En todos estos meses no he podido no preguntarme qué habría pasado con una tarde más, con uno de nuestros cafés(no tan amargos). Me pregunto si un beso más habría cambiado algo. Siento un pinchazo en el corazón. Se acaba la canción, miro abajo, allí está él en el portal, acaba de llegar. No puedo fallarle. Quisiera quererle de otra manera, lo intentaré, no me prometo nada.Le vanta la vista y sonríe. Menos mal que ya no suena nada. Menos mal que me ha invadido este silencio, sería incapaz de sonreírle justamente con esta canción de fondo. No parece que tenga la intención de subir, me dice algo que no logro entender. Abro la ventana.

-Baja, tengo ganas de dar una vuelta. Abrigate, hace mucho frío.

Le digo que sí, doy un sorbo al café, lo acabo. Me doy la vuelta y busco el abrigo,que está tirado en la cama. Lo cojo, apago el ordenador. Por hoy ya basta. Espero no sentir tanto frío, al fin y al cabo está él, y espero que sea capaz de calentarme el corazón.

178

Empecé a escribir mi destino hace casi diecisiete años, con wonderwall de fondo y muchas canciones más que yo me sé. Empecé a escribirlo como sin quererlo, es fácil cuando ya empiezas, es como si tuvieras que unir hilos y ya. Al principio sí fue fácil, escribía cosas como “Hoy me apetece lloriquear toda la tarde, y que mi madre se vuelva loca preguntándose porqué”, “Hoy esconderé el mando, a ver qué hacen”, “Hoy me voy a portar bien, no sé qué les pasa a todos están como poco sonrientes”, luego pasaron a ser más sobre alguien o por culpa de alguien, “Hoy me ha escrito una carta, quiero leerla pero me da vergüenza”, “Hoy daré mi primer beso, será raro lo sé”, “Hoy aprenderé lo que significa un corazón roto”, “Hoy volveré a enamorarme”, “Hoy no quiero que el mundo me vea la cara”. Cosas así hasta ahora que no se me ocurre lloriquear una tarde entera, con tanto tiempo escribiendo lo que un día será libro de mi vida he aprendido ciertas cosas, como que tengo que cuidarme por mí misma. Que fuera hay mucha gente dispuesta a comerme. Que en la vida real no hay ningún arbitro al que pueda mirar y pedir tiempo cuando tenga que mejorar la jugada, es un ahora o nunca, si fallo debo irme con la cabeza alta. Que a veces cuando tengo que decir algo importante, la que me falla es la voz, que a veces no sale. Que a veces aunque parezca que el mundo esté en contra mío es mentira, que yo sé que saldré adelante. 

Recordad mi nombre

Daiane.

177

El silencio típico de una mañana a la que le sobran palabras. Un despertar lejos de lo que sería despertarse de un sueño. Un hueco en la cama, que no cualquiera podría llenar. La sensación de qué quizá hoy me merezca ganarte un poco más, aunque sea complicado. El levantarme de la cama con el pie izquierdo ya que no creo en supersticiones, me pasaban cosas igual de malas cuando me levantaba con el derecho. Mi corazón que late a un ritmo constante, que no se acelera... hasta que llegas tú.

176

No suelo encontrarme con nadie parecido a mí. De verdad. Mira que hay poca gente que ha llegado a conocerme bien, y (casi)todos se han ido. A veces he llegado a creer que tengo algo que les obliga a marcharse cuando ya llevan tiempo aquí, y tengo miedo. Luego me llaman insensible, borde, pasota. No tengo la culpa. No quiero que se acerquen, no quiero acostumbrarme y que luego se vayan. Soy una especie de chica bipolar. Nunca sabes con que humor te cruzarás, con que mirada compartirás minutos. Con qué parte de mí estarás. No sé como explicarlo, es complejo. Soy compleja, ¿Sabes? Día a día esto se complica. Día a día almaceno imágenes, sonrisas, caras largas, respuestas correctas y equivocadas, miradas a los ojos, canciones... día a día me voy haciendo más compleja. Miento tan poco, pero nadie parece darse cuenta. Yo sí me doy cuenta de que mienten, de que me mienten, y eso duele. Como decía no suelo encontrarme a nadie parecido a mí, es casi imposible, odio que intenten darme la razón para que piensen que así somos almas gemelas o algo así. Si ya está aquí, si ha superado tal barrera que he impuesto, sólo pido que sea auténtico. Los que me conocen bien se van, pero yo también les tacho de la lista, no pido mucho, o eso creo. ¿Tanto pedir es que sean ellos mismos?

175

Eres magia pero aún no lo sabes.
Eres poesía, de la que me gustaría escribir(algún día).
Eres lo que tengo guardado en mi me-moria, y que al recordar sentí que me-moría. No sé bien lo que eres, me gusta pensarlo, pero esa certeza me la darías tú, cosa que dudo.
Si te siento en cualquier parte me gustaría saber si me equivoco al pensar en qué eres, me gusta pensar que eres parte del aire que respiro, que eres quien maneja el vaivén de mi corazón, que eres lo más parecido a cualquier palabra que me pueda llegar hondo, prefiero pensar antes en cualquier cosa de estas antes en lo que realmente eres un capullín(que encima suena cariñoso).

174

Recuerdo poco de aquel día, hacía frío, muchísimo frío y creí que el aire me iba a congelar el corazón. Sé que debería recordar el mes, pero mi memoria me juega malas pasadas. Eso sí, recuerdo perfectamente qué llevabas. Llevabas esos jeans oscuros, que tanto he llegado a conocer y hasta a ponérmelos aunque me iban un poco grande, y cuadros, llevabas una camisa de cuadros por debajo del abrigo negro. Una bolsa de pipas en las manos y un aire chulesco. Llevabas también tus ojos azules encima, aunque estaban un poco más oscuros de lo habitual, deberías de estar enfadado. El corazón no se me congeló sino todo lo contrario, entró en calor de golpe. Por unos minutos se paró, demasiado para él. Cuando te acercaste intenté pensar en algo rápido para no tener que hablarte, y tartamudear, sólo se me ocurrió pedirte pipas con la mano y encima maleducada ya que ni te dije gracias. Geraldine nos presentó con una sonrisa en los labios, como me conoce la cabrona. Tuvo que mencionarte que en condiciones normales sí hablaba, pero que aquella tarde no. Me miraste como si fuera un experimento a punto para sacar conclusiones. Menos mal que ya estaba un poco oscuro, porqué te juraría que me puse de todos los colores. Sonreía. Era lo único que hacía. Conocerte a fondo después de aquello fue increíble. Aunque siempre recordabas que era la chica que no hablaba. Aunque luego te dejé bastante claro que lo imposible era hacerme callar. Cosa que tú hacías muy bien, me callabas a base de besos, cuando creías que se me iba a ir la olla me cogías muy fuerte y ni siquiera me dejabas respirar. Sé que cuando vuelvas lo volverás a hacer como siempre. Esa es una de las cosas que más echo de menos, tus besos, deberías saber que son perjudiciales, aunque también son un buen antídoto. Siempre he sido una chica fácil respecto a los besos, me daba igual regalarle besos a cualquiera, aunque desde que te conocí dudo que pueda volver a regalar un beso a otra persona en la vida. Supiste qué hacer para que dejara de enamorarme de cualquiera que me hiciera caso, de todos los chicos con los que me encontraba por la calle y cruzaba la mirada. Desde que te conocí soy mejor persona, soy la misma pero mejorada, deberías estar contento. Aquí vuelve a hacer frío, estoy helada ojalá estuvieras aquí para darme calor, para meterte conmigo en la cama y bajo las sábanas recordarme que contigo no pasaré frío. Ojalá estuvieras aquí y no tuviera que ponerme tus jerséis XXL para recordar tu olor. Ojalá estuvieras aquí y el recorrer tu cuerpo cada noche no fuera un sueño. En cambio estás en la otra parte del mundo, y mi corazón está encogido porqué siente que no pinta nada si no estás. Hace frío como cuando te conocí pero en aquel entonces no tenía esos cálidos recuerdos.

173

Parece fácil. Sentarse delante del otro y decir lo que se nos venga a la mente. Mirando por nosotros mismos, por nuestro mísero interés. Sonreírle cuando lo único que desearías es enviarle al sitio de dónde no debería haber salido. Sonrojarse de mentira. Hasta sentir por puro interés. El hecho de no sentirnos solos, de saber que hay alguien ahí, aunque él no sepa que sólo está para hacer bonito, como los souvenirs que nos regalan con cada ida y vuelta de otro país, que sólo están cuando los queremos enseñar y luego lo dejamos. Le quieres(o eso crees) porqué él te quiere y entonces eso queda bonito. Lo que no es fácil es acostumbrarse a este vacío. A qué él(quienquiera que sea) no esté. Es fácil perdernos sin ni siquiera haber puesto el pie en el camino, sin ni siquiera haber mirado si hay algún mapa para guiarnos, tiramos la maleta al suelo(o se nos cae el mundo encima, como queráis) y somos incapaces de salir, de dar un paso. Nos perdemos porqué ya ni siquiera queremos buscar a nosotros mismos. Esperamos a un alguien que venga a sacarnos de ahí, preferimos creer en la letra de las canciones, en la páginas de los libros y en los finales cursis de una película a confiar en nosotros y salir en búsqueda de lo que sea, eso sí por nuestra cuenta. La cosa se complica cuando somos nosotros quienes somos souvenirs de otras personas, nos sentimos engañados, estúpidos, insignificantes y cientos de adjetivos más que vienen a ser lo mismo. Nos indignamos, insultamos, lloramos lágrimas de cocodrilos... cuando nosotros somos los primeros en hacerlo. Dañar esta permitido, que nos dañen ya no.

172

solo te escribo porque necesitaba leerte
ya que estas en mi cuando escribo.
te escribo porque hoy me habria gustado un abrazo tuyo
porque te necesito, aunque no me creas cuando lo digo
te escribo porque empieza a anochecer
y hara mas frio, y tengo miedo que el corazon se me congele
te escribo con y sin porques, no me hacen falta,
me haces falta tu.

sábado 3 de enero de 2009

171

Soy una desequilibrada emocional.
Alguien debería declarar que no soy apta para sentir amor, soledad, melancolía, nostalgia, lo que sea. Se me va de las manos, creo que lo controlo pero luego me doy cuenta que no, que necesito más dosis, cada vez más. Pero mi camello se va, desaparece sin dejar rastro. No estoy como para ir por las calles en buscas de más camellos, hace frío fuera. Al menos ya lo he admitido, soy adicta. Me estoy desenganchando poco a poco, es un proceso largo o eso me han dicho. Aunque a veces es difícil creer en personas que no tienen aspecto de haber sentido nada en su vida. Ni siquiera se habrán inyectado grandes dosis de amor por las venas, no parecen haber esnifado te quiero's con cartas de amor en vez de billetes de quinientos, y teóricamente están aquí para ayudarme, es irónico. ¿Qué sentirán cuando digo que necesito otra dosis o me volveré loca? Seguramente ya piensen lo segundo, ya creen que estoy completamente loca. Será eso, vuelvo a decirlo soy una completa desequilibrada emocional, estoy esperando que alguien declare que no soy apta para ningún sentimiento(al menos de los fuertes, no me importa joderme el corazón con algún piti de amor de cuando en cuando), y cuando ese “alguien” declare “eso” espero que nadie se me acerque a ofrecer nada. Pero de momento... voy a por mi dosis de hoy que mi cuerpo empieza a pedirla, aunque prometo que no volveré a tener una overdose como la de ayer...

170

Desde que unas letras pueden cambiar mi manera de sentir, he estado dispuesta a compartir mis pensamientos, pero a veces no es tan fácil como empezar a escribir y ya. Sobre todo cuando faltan palabras para esos sentimientos o cuando faltan sentimientos para dichas palabras. Se puede expresar cosas no vividas pero sí recordadas que nos hacen volver a sentir con la fuerza que nos habría gustado vivir aquello. Muchas veces escribiendo te das cuenta de que quizá huyes de una parte de ti y al escribir esa parte toma la palabra y te deja KO. Cuando expreso lo que siento o pienso en una hoja puedo sentir que una parte de mí siente un gran alivio pero hay otra que me recrimina por el hecho de compartirlo.
Aunque no todo lo que salga sea verdad(ya que me gusta maquillar las cosas) no siempre la ficción supera la realidad. No he vivido nunca un amor de esos que cuentan las grandes novelas, no he sentido nunca que me moría al decir adiós a nadie, sin embargo, casi siempre escribo sobre ello. No ansío estar enamorada pero cuando empiezo a escribir me doy cuenta de que no siempre lo que creemos es lo que dice nuestro subconsciente. A veces releo mis letras y no me reconozco, no me encuentro en ellas. No me disgustan, al contrario, pero normalmente no parecen salidas de mi mente.

169

Encontrarás la manera de que me vaya, lo sé. Encontrarás el punto exacto en el tiempo en qué dejaré de sentir lo que sea por ti. Me he acostumbrado a que no estés cuando me siento mal, conmigo y con el resto del mundo. Tampoco estás cuando irradio felicidad por todas partes. Me he acostumbrado a oler mi ropa y que en ella no esté impregnado tu olor, a no escuchar tus pasos viniendo hacia mí. Ya no escribo pensando en ti, ni siquiera te encuentro en las canciones, ¡es genial! Me he acostumbrado a la idea de que quizá no vuelva a verte en mi vida, y eso me da completamente igual.

168

Sento com si m'haguessis fallat, però és impossible ja que no espero res de tu. Sento com la pluja no deixa de caure i colpejar contra la finestra, m'impedeix fins i tot pensar. Estic dels nervis, crec que en qualsevol moment esclataré i espero que no hi hagi ningú davant, no volgués matar a ningú. Tinc por. Quan arriba aquest silenci puc fins i tot sentir els batecs del meu cor que ara ja no van tan ràpids, i això em pertorba. És donarte massa importància, em sento estúpida. D'acord que vaig ser jo qui va fallar primer. Em sento ferida per mi mateixa com si volent m'hagues tallat la pell d'un impuls. És irònic veritat?

167

Hacía relativamente poco que nos conocíamos, poco para los que creen que sólo se puede confiar en una persona con un mínimo de un mes o por ahí, y mucho para los que creen que en una sola noche puedes conocer a alguien bien. Pero era fácil sentirle, era fácil creer en aquellos ojos. Nunca me había pasado.¡Por dios! Sobretodo a mí...con lo difícil que era que alguien supiera ganarme y menos aún en pocos días, pero él lo hizo y yo me dejé. Si es por recordar un día lo digo, no puede importarme menos explicarlo. 

La luz amenazaba con entrar por la persiana, me giré bruscamente olvidándome que la cabeza me pesaba muchísimo, y también olvidándome que él estaba allí, con una cara de yonky típicamente matutina . Los pantalones rotos, mojados, encima de la mesa del ordenador tapando el teclado, su camiseta al lado de la puerta en el otro extremo de la habitación. Hacía frío, y él ahí casi destapado. ¿Cómo podía dormir de aquella manera? Se giró al otro lado y se encogió. Pensé que se despertaría. ¡pero qué va! Habíamos dormido tan poco, había sido una noche tan larga para los dos que supuse que no debería despertarle, lo raro es que yo no pudiera dormir. Habíamos salido los dos juntos, nos habíamos puesto hasta el culo de alcohol, del peor y del mejor que había, nos daba igual. Luego no me acuerdo bien qué hicimos pero terminamos en la playa en pleno enero, hacía frío pero él quería que me metiera en el agua con él y una vez más me deje -Siempre me odiaré por haber confiado tanto en él-. Me cogió en brazos y me llevó hasta la orilla chantajeándome con tirarme al agua si no gritaba que le quería. Al principio me negué, los vecinos no se merecían los gritos de una loca a tantas de la noche. Pero cuando vi que iba enserio grité, grité hasta creer que me iba a desgarrar. Él me miró sorprendido como diciendo ¿qué hace ésta? Y unos segundos después me tiró al agua y se vino conmigo. Era un capullo, era un maldito capullo, seguramente después de aquello cogería una pulmonía. Pero no negaré que me gustó, era sentir el calor de su piel y el contraste del agua helada en mi espalda, una sensación que creo que en mi vida podré explicar. Luego a duras penas llegamos a mi casa. Me cogía en brazos como a una niña pequeña, ¡maldita manía! Lo bueno es que ni siquiera conocía mi casa, tuve que guiarle cuando los ojos se me cerraban sin querer. No sé cuántas horas debían de haber pasado. Abrir lo ojos con el dolor de cabeza que llevaba encima y que la primera imagen que fuera suya me hizo sonreír, como hacía mucho que no hacía, como hacía desde que le había conocido. -Estuve un rato contemplándole, y riéndome sola. Sin duda rompía todas las reglas que me había impuesto alguna vez. Sin duda no era para mí-. Cuando se despertó creo que también se olvidó que yo estaba allí, y que aquella habitación no le era familiar. Cuando me vio no dijo nada, me dio un beso en la frente y me preguntó dónde estaba el lavabo. Le dije donde estaba y se levantó de golpe. Yo me quedé allí en la cama sola, como cuando él se fue.

Después de todo esto, nos vimos unos meses más, él no era de mi entorno yo nunca quise ser del suyo. Nos separaban demasiadas cosas, y nos unían poquísimas. El amor o lo que fuera que tuviéramos o sintiéramos uno por el otro se nos gastó, la pila duró menos de lo que ponía en su etiqueta. Hoy siento rabia, pero no de esas que se va con llenarme los pulmones de mierda, ni con poner mi hígado a parir. Una rabia que tampoco se va con cantarle las cuarenta a cualquier imbécil, ni al último imbécil que me hizo llorar. Siento rabia porque sé que sólo espero a encontrarme alguien como él que me vuelva a hacer rabiar. 

166

Esto sí me da vértigo, tanto como el no poder escuchar más tu voz, como el quedarme sentada frente a un teléfono que no sonará, el escuchar mi nombre y girarme cuando nadie lo ha dicho, cuando sólo lo ha escuchado mi mente. Tanto vértigo como el no poder ver más allá de lo que eran nuestros ojos, una mezcla de los dos donde ahora una parte es huérfana. Tanto como estar a veinticuatro grados y sentir frío. Tanto como el saber que no volveré a pagarte un café, que no compondremos más canciones. Vértigo como cuando me doy cuenta de que a mi alrededor no hay nada azul, eso me trastorna. Tanto como el volver a pensar y darme cuenta de que sigues siendo la última persona con la que quiero hablar antes de ir a dormir. Vértigo como quien no siente el suelo bajo sus pies, como quien ni siquiera se atreve a mirar a ver si hay algo más, como quien cierra los ojos creyendo que así no dará tanto miedo. Tanto miedo como aquel que siente vértigo.

165

-Sabes esta mañana sólo salir de casa me enamoré.
-¿Esta mañana?
-Sí, cada día me enamoro como ciento de veces. Me enamoro del frío que me toca la piel, del sol que amenaza con salir, de las hojas por el camino. Me enamoro de todo el que me haga caso, es extraño como puedo enamorarme tan rápido. Me enamoro de unos ojos, de una boca y también de lo que podría salir de ella. También me enamoro de él, aunque no sé quién es él. Me enamoro de como me imagino que es, de como huele, de cada parte de él por separado y luego en conjunto. Me enamoro de los que me ignoran, de los ojos que deberían decirme algo y en cambio se esconde bajo un largo silencio. Me enamoro del chico que se sienta delante mío por las mañanas, su cogote me tiene hipnotizada, me gusta como nada más entrar baja la cabeza como diciendo que vaya día le espera, aunque no hable conmigo yo lo sé. Cada tarde me enamoro del adiós que podría decirme antes de irse y en cambio no lo hace, pero no pasa nada. Sigue siendo bonito. Me enamoro de los colores fuertes que me hacen sentir alegría por poder distinguirlos, me enamoro de las lineas que describen un mundo distinto en el libro que jamás acabaré de leer. Me enamoro de miles de canciones que me transmiten un algo. Me enamoro de la forma que todos deberíamos ver al mundo y en cambio seguimos con la idea de lo que dice la tele. Y luego vuelvo a enamorarme de él, y me doy cuenta otra vez que no sé quien es, ni sé donde estará, qué hace de la vida. Luego por la noche cuando empieza a oscurecer me desenamoro de casi cada una de estas cosas y sin un orden lógico, y vuelvo a esperar a mañana.. para ver de qué me enamoraré esta vez.

164

Huele a otoño, aunque la lluvia no esté aquí para recordarlo, aunque el sol me de en la cara y la temperatura sea más bien algo elevada. Es otoño lo sabe mi cuerpo, lo sabe cada parte de mí. Son mis tardes amarillas las que han vuelto a ayudarme y a recomponerme. A recordarme quién soy. Si supieras cuantos silencios llevo en el bolsillo quizá dejarías de hablar y dejarías que sacara a cualquiera de ellos para dar un poco de sabor a tus palabras, que a veces no dejan de estar insípidas. Si supieras cuantas veces estuve a punto de ametrallarte con cada una de mis letras y sin embargo escogí un silencio y acabé con aquello. Y es ahora cuando mis tardes amarillas, que nunca dejaré de decir que son mías, vienen a decirme que los saque, que es malo guardar silencios... que es malo guardar tristeza, pero yo no sé del todo como sacar todo esto y me limito a esas lineas, me limito a decir cosas que en sí llevan otras. A decir frases que buscan ser interpretadas de otra manera, que buscan su doble sentido, pero que casi todos no saben ni como leerlas. Estoy aquí por estas tardes, estoy aquí porque no dejo de desear que llegue el frío, y que sólo tú me des calor. 

163

Con nuestra pasión elevada al cubo y unas cuantas noches trasnochadas teniéndole al lado, estabamos uno frente al otro midiendo palabras, negando evidencias y yo por mi parte soportando sollozos. Como siempre me cogió de la mano, me miró a los ojos y volvió a suspirar. Llevabamos días en el cielo, así que supuse que llegaba el momento de bajar de las nubes, de caerme sin ni siquiera un aviso de que podía hacerme daño. No había creído al principio en aquella "relación" o lo que fuera y no es que ahora tuviera mucha más fé ni nada por el estilo, pero una parte de mí decía a gritos que no podía, no quería estar sin él. 

162

A ti que te gustaría dormir hasta olvidar que tienes que despertar, que te gustaría beber hasta olvidar, amar hasta que el dolor ya no signifique nada. Que te gustaría no creer en la palabra fin, que seguirías sin pensar que tendrás que volver a empezar. Y sin embargo, duermes pensando en cuando despertarás, te olvidas de beber, y sientes tanto dolor que ya no amas. Empiezas por el final, y piensas en volver a empezar sin ni siquiera saber si sigues. 

161

Mi corazón ahora mismo es como un lavabo de esos llenos de pintadas y cosas grabadas, con fechas importantes y hasta con cualquier tontería, territorio de nadie que por momentos parece pertenecer al que se dedica a pintarlo con cualquier permanente de tan mala calidad que él mismo sabe que aquello no durará ni dos telediarios, pero también de aquel que llega con una navaja o una llave dispuesto a grabar que estuvo allí, que aquello de alguna manera le perteneció aunque sólo por "x" tiempo, tal y como ha llegado se va. Lo que duele es ver como se tachan
así sin más. Si se borrará de alguna manera o de otra, no me hace falta que nadie me recuerde que ya no quiere formar parte de un recuerdo. Me he acostumbrado ya a ver siempre esas pintadas, y a esperar nuevas también....como ya dijeron en su día: “Lo que fue, eso será; lo que se hizo, eso se hará. Nada nuevo hay bajo el sol”.

160

Empieza a oscurecer, deben de ser las seis y algo. Fuera no deja de llover,estás a punto de llegar. Estoy en el sofá, oigo que llegas, cierro los ojos. Entras y al verme sonríes. Te acercas al sofá, me tapas un poco, y dices algo que no llego a entender. Oigo tus pasos, se alejan. Finjo que me despierto, te giras bruscamente, preguntas si me has despertado. Digo que no, que simplemente había cerrado los ojos un momento, que es la verdad. Te acercas, me das un beso. Hoy estás distinto. Dices que esta tarde es nuestra y que nadie ni nada nos la quitará, pero que me espere que tienes que cambiarte. Subes, te cambias, me levanto sin saber por qué no paro de dar vueltas. Bajas, ¡Joder que si estás distinto!, estás precioso. Te sienta bien el pijama que te regalé por navidad. Me siento una buena amiga sentimental. Te sientas en el sofá y con la mano me haces señales para que me siente yo también. A tu lado soy pequeñísima, me abrazas por detrás. Cojo el mando para encender la tele, dices que hoy no nos va a llenar la cabeza de mierdas. Tenías el cd preparado, lo pones, me abrazas como si fuera a escapar cuando lo último que deseo es escapar de ti. Mientras suena el cd, empiezas a hablar, hacía mucho que no hablábamos así, espero que lo sepas. Sonríes, haces muecas, resoplas, me das un beso muy corto cada "x" minutos, empiezas explicándome tu día y preguntas por el mío. Te lo explico, te hace gracia con el detalle que explico todo. Resumes la mitad de tu semana en diez minutos. Yo me enrollo media hora. Me pregunto si no te cansarás de escucharme hablar, me entra miedo, se me pasa la idea. Tocas el tema principal, bajo la cabeza. Dices que esta vez será distinto, que no piensas fallarme. Sonrío sin ganas, tenías que tocar el tema. Te das cuenta, ya era hora de que nos paráramos a hablar, no podíamos seguir como si nada. Asiento con la cabeza. Haces una mueca, me haces sonreír. Dices que este será uno de tus propósitos de ahora adelante, hacerme sonreír. Dices que a veces crees que no te quiero, me invade una duda inmensa. No sé como los demás pueden ver tan claramente en esta neblina. Todos hablan de amor, de las mujeres o los hombres de su vida, con seguridad, me fastidian.Seguimos con el mismo tema, te confieso que tengo miedo, me dices que no debo temer, que el amor físico no tiene salida, y que esto parece distinto(al menos esta vez), que estarás a mi lado mientras eso sea lo mejor para los dos. Comprendo que algún día, esta situación dejará de parecerme tan perfecta y encontraré defectos hasta en tus virtudes. Comprendo también que algún día sí te cansarás de escucharme hablar, pero no sólo de eso, te cansarás de mí, y me daré cuenta. Te digo que tienes razón, pero que no llego a comprender la escala de lo que se llama amor, ¿A partir de cuándo el amor deja de ser amor y por qué?¿Cómo se llama entonces? Te callas por unos segundos, me gusta ver tu seriedad. Dices que no tienes ni idea, que es mejor perderse en esta pasión que perderse sin pasión. Pero que no me preocupe que si algún día dejas de quererme a tu lado seré la primera en saberlo. Me pides que si es al revés haga lo mismo, te suelto una parrafada sólo para decirte que sí, escuchas atentamente y haciendo bromas. Eres increíble.Te abalanzas sobre mí y ni siquiera me dejas respirar. Algún día te darás cuenta de que ahora existo en tus palabras y por tus caricias. Que tu mirada es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo especie de cabrón.

159

Siempre supo que no tenía que acercarse a mí, que mi mala fama pasaría automaticamente a ser un poco suya, que jamás era simpática con los nuevos y aunque lo tuviera más que visto para mí siempre seguiría siendo "el nuevo". Igualmente ignoró todas esas "reglas" que algún día alguien impuso con tal de acercarse a gente como yo, gente que siempre decía las cosas a la cara, siempre les jodió que no les siguiera el juego y que jamás hubiese mentido sobre gente como ellos.-Recordándoles constantemente que eran(y no dejarían) de ser escoria.-Ignoró esas reglas y como quien no quiere la cosa acabó por ganar mi confianza, me gustaba que le diera igual toda esa "mala reputación" que mis años allí conllevaban. Supo dónde darme para que confiara en él plenamente, supo hacerme llorar, reír e intentar quererle aún sabiendo que simplemente estaría con él para llenar un vacío, un vacío imposible de llenar. Estaría con él para no estar sola. No le quería... le quería por que él me quería y creo que jamás se dió por vencido. Es triste acabar así, pero qué quiere, ya sabía con quien se metía y no le importó. 

¿Entonces qué coño importa ahora?

158

Amsterdam, 20 de noviembre, 17:53


Sigo recordando nuestros momentos por estas calles y estos canales. Amsterdam siempre me ha sonado a distancia, a silencio y más que nunca a ti y a mí, juntos sobretodo. Este año parece que el invierno me hará sufrir más de lo habitual, a estas horas ya noto como el frío me llega al hueso y eso que aún estamos en otoño. Me gustaría explicarte tantas cosas, pero la distancia nos puede, recuerdo tu risa y me duele el alma. Me duele el hecho de haberte mentido. Nunca te amé aunque no fue por falta de intentos, te quise mucho, ahora ya no, simplemente te echo de menos, supongo que el echarte en falta ha hecho que ya no te quiera tanto. Jamás pude explicar a nadie todo esto, mi interior. Nunca aprendí a amar, aunque siempre lo intenté, no estoy hecha para ello. Por eso simplemente te quise. Amaba tu risa y la sensación de calor que desprendía tu piel, eso sí. Ya lo sabes. Vendí esa chatarra que tanta gracia te hacía, aunque me costó más de lo que pensaba. Cuando te acostumbras a algo es difícil deshacerte de ello, por más horrible, incómodo o insoportable que sea. Me dió pena pensar que si algún día volvías no me verías conduciendo aquella chatarra, no me despediría de ti mirando el retrovisor mientras no aguantabas tu risa. No pienses que sufro al decir todo esto, es como una despedida, de las que tanto odio, despedida de una parte de mí. Te rogo que no contestes estas líneas. Prefiero recordarte a mi manera. Siempre podrás encontrarme por esas calles y entrar a cualquier café conmigo como en los viejos tiempos, siempre podrás...

157

Es estar a diez centimetros de ti y no poder tocarte, es cerrar los ojos muy fuerte deseando que lo peor ya haya pasado, son todas las lluvias de mi vida, mis otoños al sol y la manera con la que te acercas, es lo más simple y absurdo que puede pasar, es la despedida de la cual quiero prescindir, es esa mirada buscando un algo que aunque sea pasajero me haga vibrar


..

es que todavía no lo entiendes.

156

Yo soy palabras, estoy hecha de palabras, soy cada una de las letras del alfabeto, la melancolía que tanto te machaca y la alegría que tanto te hace sonreír, soy un sudoku de letras mezcladas sin ningún porqué, soy cada una de las palabras que se te pasan por mente. Soy yo, soy de expresarme con el máximo de palabras posibles, de decir lo que pienso cuando lo pienso, y de sentir y demostrarlo, por que la palabra sentimiento no tiene sentido sin ninguna muestra sucesora. Soy cada uno de los momentos de mi vida, soy esas lluvias en el campo cuando era pequeña, sin embargo, también esas tardes de otoño en la playa . Soy un trozo de cada persona que ha pasado por mi vida, aunque fuera un mísero segundo, una roce en el metro, o años enteros aguantándome. Soy el pasado que tanto añoras y el futuro al que temes. Soy el amor en sus primeros meses, soy esas cartas de enamorados, esos mensajes con tantos te quieros, esos besos enviados desde lejos y también la que jamás te quiso entender. Soy la banda sonora de tu vida, y esa canción tan pegadiza a la que tanto odias y siempre acabas cantando. Sí quizá sea todo eso... pero sobretodo soy yo. 

155

-Sabes ahí fuera todo es tan confuso, no lo digo por esta ciudad, supongo que lo digo por mí misma. Con sólo salir, tanta gente yendo a mil por hora me perdí, pero no me refiero a que no sabía dónde estaba sino que no sabía quien era y eso nunca me había pasado, en mi vida he tenido tanto miedo como tuve ayer, como tengo ahora. Miedo de ti, miedo de todo y por momentos hasta del mismo silencio que me acompaña cuando estoy sola, y me siento (extremadamente) estúpida.. sentirse estúpida duele, hasta ahora no me había dado cuenta.

154

Me pierdes en cada en paso falso, en cada mirada equivocada o en cada palabra fuera de lugar, si te esquivo las miradas es que no soporto mirar a unos ojos a los cuales parece ser que ya no digo nada. Sin darte cuenta fallas y esperas que yo esté dispuesta a decírtelo, y te equivocas porque no lo estoy. Y lo siento una vez más, pero estoy cansada de tener qué decir a todo el mundo cuando falla, cuando dentro de mí estoy hecha pedazos y me tengo que dar cuenta yo sola porque al fin y al cabo es así como van las cosas, ¿no? Yo sé muy bien qué quiero decir a cada instante, y el instante exacto en el que me equivoco y si puedo lo retifico. Me pierdes con cada mentira que para ti no significa nada, me pierdes tan poco a poco que apenas te das cuenta pero sé que llegará el día en que te des cuenta y según dicen querido, "no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes" y desde luego yo antes de perdonar olvido, las segundas partes siempre me han parecido más bien patéticas, deberías saberlo ya

153

No me hacen falta diez razones para odiarte ni tampoco un paseo para recordar que nuestra historia también es bonita, sí es cierto, quizá(es probable que) nunca salgamos en hollywood ni nuestros "te quiero" emocionen a miles de personas que recordarán nuestros diálogos en ocasiones especiales. Pero eso significa poco, al menos para mí, no sé si alguna vez se te ha pasado por la cabeza que no paro de decir tonterias cuando te tengo cerca por lo pequeña que me siento, por qué siento que ni recitándote una obra maestra parecerá coherente lo que digo. Quizá nunca hayas pensado en mí como la que te recuerda cada "x" minutos con una sonrisa en la cara. Ni tampoco hayas creído que podría escribirte unas líneas con algo de sentido. Nadie me ha dicho cómo debo querer a nadie, así que supongo que eso es lo máximo que puedo dar, que lo digo tampoco es tan descabellado y que mis besos saben bien. Paso de manuales y de revistas con tests para saber si me quieres, supongo, es más estoy segura de que eso es algo totalmente tuyo, y no pienso entrometerme, pero quisiera que sepas que toda la seguridad que pueda tener en mí misma, todas las frases estudiadas delante del espejo, que todo eso no vale de nada cuando estás conmigo, que todo eso da igual por qué me siento insegura y soy incapaz de mirarte más de diez segundos a la cara. No tendré ni la más remota idea de lo que sientes por mí, pero sí estoy segura lo que siento yo. No somos actores, nuestra historia no tiene una banda sonora fijada, ni tampoco esto es una película con un guión y un final pactados de antemano. 

152

Esta es tu vida pero no la sientes como tal. Desearías no estar aquí, no abrir los ojos cada mañana girarte a la derecha y darte cuenta de que sigues ahí. Todo acabó cuando una parte de ti se fue, o antes de eso, tu corazón se marchó sin despedirse. No sabes que es amor, pero lo supones. Supones que amar es no sentir frío, es mirar al otro mientras duerme, sonreír por el hecho de recordar cualquier detalle suyo, es nunca decir "ya no me importas", es seguir caminando con los ojos cerrados confiando en que la otra persona te guie, una tarde de domingo llena de canciones, es la frase más bonita de cada poema, sentirse morir al decir adiós, manos entrelazadas bajo sábanas o en la mesa de un bar, estas letras, es el estribillo de nuestra canción, una tarde amarillenta de otoño, el final de un sms cariñoso, la brisa marina en la cara, ¡tú qué sabes! No sabes que es amar, pero desde luego sabes lo que no es

151

Sigo volviéndome loca cada vez que te acercas y se me van de la cabeza lo que había estado pensando en decirte durante un buen rato, sigo esperando que te sientes conmigo sólo a escucharme hablar sin ni siquiera esperar una pausa y que me cojas fuerte por miedo de que se me vaya la olla, que me cojas fuerte para tranquilizarme diciendo que todo eso da igual ahora... que todo eso nunca ha dado tanto igual como en este momento. 
(...)
Es complicado sentir y hacer que noten lo que sientes, es complicado saber cuándo y qué decir para no parecer totalmente idiota, sonreír sin qué te pregunten porqué coño lo haces, es complicado querer todo y a la vez nada y no saber cómo explicarlo. Complicado es pedir que no se acostumbren a mí, que no sé dónde me llevarán mis impulsos, ni cuánto seguiré aquí, sin moverme. ¿Tan difícil es pedir que no se acostumbren a ti?

150

El tiempo hace olvido es cierto, pero las baladas tristes hacen el recuerdo. Y ahí es cuando a muchos de nosotros nos da por decir un "ouch" a lo Homer Simpson, sabiendo que ya es tarde,que una vez te entra en la cabeza el recuerdo, vienen las imagenes inmediatamente después, y acabas por recordar todo y pensar qué quizá el tiempo lo cicatriza, pero que siempre que mires la cicatriz recordarás la herida.. y sí eso dolerá también. Hay una parte del recuerdo que nos viene de tal forma, que a veces no sabemos si lo imaginamos o lo recordamos.. vivimos entre estos dos mundos, mezclando las cosas, imaginando cosas que nos gustaría que hubiese pasado, y recordando cosas que ojalá fuera sólo imaginación. Nos resignamos a lo fácil, y absurdo, a un clavo por el otro y así acabamos hecho trizas, pero no nos damos cuenta hasta que viene una balada triste en una tarde de domingo y el mundo se te cae al suelo. Pero claro esto puede ser un caso entre un milión, hay tantas maneras de recordar como de amar o sentir, tantas como corazones podemos dibujar.

149

Si me pongo a escribir con el corazón, me saldrían las típicas palabras de una adolescente de mi edad. No quiero dudar de mí misma y menos de lo que puedo llegar a sentir. En la batalla Mente vs. Corazón hay un claro ganador, al menos en este último año, mi mente ha tratado de tranquilizar a mi corazón y ahora como si nada parece que todo lo que ha hecho no me ha servido.



Supongamos que ella es el buen equipo, el favorito, el que tiene más oportunidades de llevarse la copa en una gran final. Pero que le falla el medio campo, los balones no llegan bien a los delanteros y no hace más que enviarlos a la defensa que ya se ha vuelto loca. Y yo, yo soy el equipo que lleva una mala temporada, pero que se defiende muy bien y tiene una pieza clave en la delantera, el equipo que está unido a pesar de tantos fracasos. Y que todo esto es una apoteósica final, donde cualquiera de los dos equipos puede ganar, no habrá una segunda vez. Jugamos a morir o a matar, ella, el otro equipo tiene claro qué jugadores y qué jugadas utilizar, yo, el equipo débil no hago más que dar vueltas y vueltas a más jugadas. En un final, no hay equipos favoritos y aunque las apuestas estén puestas en ella, que no se olviden de que si he llegado hasta aquí mi mérito tendré. Antes mismo de comenzar el partido tengo la sensación de que tengo un hattrick en contra. Pero no puedo transmitir esta sensación, tengo que mantenerme en pie y poner la mano en el corazón soñando con que al final del partido, será mi himno el que suene. A punto de empezar este partido ya no me queden uñas por morder, ni personas a las cuales gritar. Primer balón para el otro equipo, me echo atrás por unos instantes dudando si debo seguir la jugada pensada o jugármela. Se supone que debo seguir un instinto, pero a veces ni sé si la copa vale tanto la pena como para matarme en la cancha.



Tanto pensar, tanto pensar creo que me acabará haciendo daño. Tengo que centrarme y que la mente vuelva ganar a este corazón tozudo que no se echa atrás nunca. No hay prisa para volver a celebrar una victoria. También hay que saber aprender de las derrotas.

148

Inspiré una vez más como si me costara respirar teniéndole al lado. Creo que ni siquiera yo me percataba que jamás había tenido tanta suerte con alguien, jamás me habían salido las cosas tan bien y ahora le tenía delante y como una histérica no dejaba de discutir- ahora sin acordarme del porqué de la discusión- sus ojos inspiraban rabia e insatisfacción. 
-Cariño –odiaba que me llamara cariño, ¿acaso no tenía nombre?
-… – sabía que le molestaba más mi silencio que cualquier palabra sin sentido que llegara a decir.
-Pasamos mucho tiempo sin vernos, ¿y ahora me vienes con esto? –tenía razón, el muy capullo no dejaba de tener razón, y creo que eso era lo que más me dolía. –No tienes ni idea de lo que te llego a echar de menos, hasta a estas rabietas sin sentido, que lo sepas. –me encogí de hombros, a su lado no dejaba de ser una niñata–.
De pronto me puse a pensar en aquellos meses que nos separaron, unos meses muy largos y sin lugar a dudas muy grises aunque en ningún momento quise demostrar esto. Me estremecí, un escalofrío me recorrió el cuerpo entero antes de que volviera a pensar mientras él hablaba. Lo duro que fue para mí, cuando me dejó de llamar cada día y al final cuando sólo hablábamos una vez a la semana, juraría que en ese momento mi corazón encogió –más de lo habitual, me refiero- Al principio me llamaba cada día pero a la medida que iban pasando las semanas me llamaba cada dos días y luego cada fin de semana. Supongo que hay cosas con las que la distancia sí puede, como los temas, al final acabábamos hablando de otras personas o de cosas insignificantes con tal de escuchar la voz del otro. Le necesitaba, ¿Qué estaba haciendo, entonces?
- LO SIENTO– no me percaté que estaba gritando hasta que alzó el dedo y lo puso en medio de la boca para que me callara, aquel “lo siento” no me había salido tal debería, lo había dicho con rabia, con la rabia que sentía sin querer por el hecho de que no hubiese estado a mi lado.
- A veces creo que para ti soy un completo desconocido. 
-No, lo siento de verdad, ni siquiera sé porqué he gritado. –Ahora mi tono había cambiado completamente y casi susurraba las palabras, algo en mi rostro no demostraba la seguridad de siempre y cuando se dio cuenta no dudó en abrazarme– No tienes la mínima idea de cuánto he llegado a necesitarte, y no sé si estoy dispuesta a aguantar que te marches otra vez. –Sentí que me rompía al decirle aquellas palabras–.
-No te preocupes por nada ahora.
-¿Cómo no hacerlo?
-No te preocupes por nada, estoy aquí contigo. Te tengo y no tengo la intención de soltarte por un buen rato –Su risa era maliciosa, me encantaba, me encantaba como no perdía el control. Su seguridad, ahí vi la clave de todo, me enamoré de él por eso.–

147

Quizás te conviertas en mi mejor fuente de inspiración...


Quizá simplemente se me olvide tu cara e intente recordarla a base de palabras, y ahí es dónde te vuelvo a encontrar y por supuesto me sonríes, con tu típica sonrisa burlona. Con la mirada me preguntas dónde he estado todo este tiempo, mientras intento gritar deseando decirte que buscándote, sólo a ti, me doy cuenta de que no tengo voz. Me miras sin comprenderme y no se me ocurre otra que abrazarte- recordando tantos momentos en mi memoria y palabras que talvez nunca te diga- me correspondes el abrazo y el roce con tu piel me convierte en pequeña, pequeña y estúpidamente feliz. Loca por tenerte entre mis brazos. Si fuera por mí pararía este momento, lo plasmaría en el tiempo como “mi” felicidad absoluta. En el tiempo que trascurre este abrazo-unos diez segundos- me separo de ti y te miro a los ojos esperando una respuesta tuya-ya que yo no tengo voz y aunque la tuviera..- Pero te callas y ahora soy yo la que me vuelvo grande y tú estás a mis pies, como un niño pequeño agarrado a la falda de su madre.-Me pregunto si también me buscabas, si al menos se te pasó por la cabeza la idea, me estremezco y me entra pánico a que la respuesta fuera un no.- Entonces es cuando te das cuenta de que en mi cara a parte de sonrisas también hay lágrimas, de felicidad o no, no lo sé ya no controlo lo que siento.
Y ni siquiera te lo piensas, besas mis mejillas llenas de lágrimas haciéndome estallar en una carcajada, diciéndome q

146

Ese es el silencio del qual siempre te hablé. El que me quitaba el sueño y los sueños. El que me hizo renunciar a decirte lo que sentía, el mismo que me alejó de todo. Fue un espacio de tiempo minúsculo el que me hizo darme cuenta de que todo había cambiado. Tu silencio me hizo más daño que unas mil puñaladas. Lo sé. Estuve esperándote por mucho tiempo, esperando cualquier palabra que lo rompiera, pero lo único que se rompió fue lo que llegaba dentro, mi corazón se rompió en tantos trozos que alguno me ha cortado la piel. Ahora es mi silencio el que no sabes interpretar, ahora es mi silencio el que todos odiáis, cuando ya no puedo volver atrás y cambiar nada esperais que hable y no pare de hablar, cuando ya no siento que nada de lo que pueda decir pueda expresar lo que quiero. Ahora ya no me importa no hablar durante semanas o escupirte palabras sin sentido, sólo porque sí. 

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Cierro los ojos, resoplo fuerte e intento irme. como comprobando hasta que punto del camino sería capaz de seguir sin ti. Me detengo a los dos pasos, retrocedo uno. ¡Qué inútil soy! -pienso para mis adentros-. Qué fácil lo tienes, parece ser que a ti no te pasa, no das dos pasos y retrocedes uno por mi culpa, eso me hace sentirme culpable, culpable por depender tanto. Sigo pensando.. ¿En qué punto de mi vida me paré por ti? pero es difícil saberlo con cierta exactitud, ¡mira que me has dado fuerte! Te mantienes tan aparte de todo que a veces dudo, de todo, hasta de mi mísma, parezco tan susceptible. Al fin y al cabo soy yo la que pierdo el equilibrio cuanto te acercas y tengo que aferrarme a cualquier cosa que no seas tú para no caerme. Pierdo el maldito equilibrio hasta cuando pronuncias mi nombre, no importa lo lejos que estés. -Me gusta como suena a poesía si lo dices tú. En estos momentos agradezco a los infiernos por llamarme así, y saber que te gusta, aunque.. ¡cómo te cuesta decirlo! Ahora que lo pienso lo dices muy pocas veces, supongo que esa es la clave, por eso suena a poesía-. Me doy cuenta de que me preocupo cuando estás a mi lado y hablas tan rápido que apenas respiras, tengo miedo a que dejes de respirar de repente y desaparezcas, como si fueras un sueño y que el vacío vuelva como si nunca hubiese marchado. Es mejor que desconozcas todos estos pensamientos, quiero seguir perdiendo el equilibrio a tu lado, y quiero seguir sintiéndome perdida cuando te marchas.

144

No suelo equivocarme con las personas, como tampoco dejo que se equivoquen conmigo. La cosa está en que siempre intento ser yo misma y me da igual la persona que tenga delante. ¿Qué más me da? Si tarde o temprano volveré al mismo sitio y allí habrá poca gente que siga para estar a mi lado, sin pedir nada a cambio. Habrán muy pocas que me dirán verdades a la cara, y muy pocas que señalen donde me equivoqué anteriormente. Pero en cambio habrán muchas que dirán a gritos todos mis fallos, de uno en uno y con una paciencia magistral; habrán muchas dispuestas a ponerme más piedras en el camino y lo sé. No tengo cinco años y aunque los tuviera.

Sé que no siempre puedo caerme de pie, y eso os jode. Os jode que me caiga y vuelva a levantarme quitándome el polvo de las rodillas y riéndome de mí misma. Lo de presa fácil ya ha pasado… y menos mal. Y a mí no me pesa la cara por sonreír un poco más, mientras esperáis una lágrima que no caerá.

jueves 1 de enero de 2009

143

Suposo que ara el temps ja no conta, ni tu, ni jo. 
Ho veig tot com des d’una finestra bruta, suposo que la meva realitat està una mica distorsionada, pot ser és a mi que no em dona la gana netejar-la i veure tot com els altres. Fins i tot els colors no són els mateixos, no veig el mateix blau que tu i crec que ara ja no m’importa. Em fixo més als detalls i em ve al cap el significat de una tarda junts, no sé que el significat que tenia per tu però ja et dic ara que no era el mateix que per mi. Per mi... la paraula “junts” sempre m’ha dit molt, unitat. Aquesta unitat que he sentit poques vegades, i que ara se’m fa impossible sentir amb qualsevol persona. Veig com allà fora ara plou, ara fa un sol insuportable i a mi em produeix la mateixa sensació, segueixo com si res, amb les meves coses aixecant el cap quan crec que he de fer-ho. Ja no és el mateix, ja no sóc la mateixa, ja no trobo les paraules... i em fa mal. Em fa mal no poder expressar-me com voldria, i no dir tot el que vull amb aquestes paraules. Però també penso que dóna igual i que em conformo amb saber bé el que sento, però ni això... és la finestra bruta o això m’agrada pensar.

142

-Ya que no sabes como son mis agostos, me puse a pensar si aguantarías un agosto a mi lado. Soy terriblemente mandona, suelo quejarme por todo y además no estoy de buen humor. ¿Los aguantarás? Que sepas que no bromeo, que no sé qué tiene este mes… pero aún así tampoco es tan desagradable aguantarme… supongo que una sonrisa de niña pequeña lo arregla todo, siempre a sido así. Sabes bien que no suelo mentir. Pues digamos que se me cruzan los cables, si será eso, que me vuelvo loca de atar, y ni siquiera me reconozco. Paso días sin hablar y sin mirar a los ojos de los demás. Ni siquiera sonrío y mi sinceridad está a flor de piel y a la mínima salto, casi siempre haciendo daño. Poco a poco me he acostumbrado, por eso te aviso. Si aún así sigues con la idea de estar siempre a mi lado…

142

Otro día que bajas las escaleras de dos en dos, y que me quedo embobado mirándote. Un amanecer más que no tengo cojones a decirte nada, ni siquiera a desearte unos buenos días aun sabiendo que a tu lado todo es bueno. Bajas tarareando la misma canción des de hace dos semanas, creo que al final me la aprenderé y todo. Bajas con prisa y con cuidado a la vez, tocándote el pelo, poniéndote guapa y a mí me entran unas ganas locas de gritar que estarás guapa igual.Es complicado no volverme loco entre tus botones, y desviar tu mirada.Si supieras las veces que he deseado que tus libros se cayesen sólo para ayudarte, las veces que he pensado que quizá algún día bajes sin prisa y te fijes en mí. Y me da igual lo complicada que seas, y que tengas tus días malos. Esto se resumiría en el deseo de decirte las frases más bonitas y quedarme sin voz cuando ni siquiera me rozas. 

141

Desde dentro miras como ahí fuera nada les para, nada consigue hacerles parar de mentir, ni las guerras mundiales y menos lágrimas fraternales. Ese es el mundo de hipócritas en el que siempre has vivido, la falsedad con la que has crecido… y te duele que fijan ignorarte. Que te giren la cara cuando ladras verdades. Aprendiste que el amor es un cuento chino, y que la amistad eterna si no tiene una muerte por medio no existe. 

Supongo que por eso intentas buscar excusas para no cambiar, cambiar el mundo por el que lucharon tus antepasados y por el cual lucharán las futuras generaciones. Eso de conformarse con lo que hay siempre ha sido tu peculiar manera de ver las cosas.

Si te ponen las cartas sobre la mesa eres capaz de ni siquiera girarlas y perder sin jugar.

140

-He vuelto. 
Creo que jamás en mi vida volveré a sentir aquella sensación, aquellos cosquilleos y de repente las lágrimas de alegría me brotaban solas. Dos palabras simplemente dos, dos verbos que cambiaron mi cara, y al momento mi interior. Sentí como se me quitaba un peso enorme de encima, como se me iban unos años de golpe. Supongo que hasta antes de girarme a mirarle ya sabía que estaría sonriendo y que quizá me había echado de menos tanto como yo a él. Sé que en ese momento me olvidé de todas las lágrimas derrochadas por su desamor, todas las estúpidas peleas, las veces que había creído odiarle. Había vuelto, para mí o no, pero eso me daba completamente igual. Dicen que la vida quizá no te da dos oportunidades, y ya que no había aprovechado la primera, o quizá no la culpa fue suya. Ignoré por completo lo loca que me volví por él en aquellos momentos otra vez. Seguía siendo la misma. Y él quizá no..,-Tuve pocos segundos para pensármelo, me giré y allí estaba él. Seguía igual que siempre, se había dejado un poco de barba, pero seguía manteniendo lo que me enamoró aquel algo que aun no sabía que era. Llevaba una camiseta blanca con letras en negro que ahora mismo no recuerdo qué decían, unos tejanos negros y sus all star malgastadas para no perder la costumbre. Llevaba el mismo corte de pelo, creo no lo había cambiado en años. Su sonrisa seguía derritiéndome. Me levanté por inercia y le abracé, no dejé que dijera nada más al fin y al cabo no quería romper aquella magia. 

139

De toda mi familia esta sensibilidad me tenía que tocar a mí, de tantos palurdos una paranoica. ¡Qué irónico! Soy la que tiene el don de poner los pelos de puntas con las palabras y también la que no hace más que utilizarlas mal y poner de los nervios.De mi total confianza queda una sombra e intentos por volver al punto cero. No soy buena expresando lo mío en primera persona. Ya no me gustan las norias y menos las vueltas que da la vida, empiezo a temer a los cambios. Puto Salinger y lo que llega a hacerme pensar. Mi paciencia se acabará en un pis-pas. No sólo expreso mi rabia con un ¡joder! Ni tampoco me limito a una carita feliz cuando quiero expresar felicidad. Podría poner más cosas, pero tampoco quiero decir todo lo que me pueda salir. Mi sarcasmo puede dañar, y dañarme. No vale la pena ladrar para que se hagan los sordos. 

138

Si las cabezas explotaran por tanto PENSAR entonces supongo que la mía ya no estaría aquí. Llevo unos días dando vueltas a SUEÑOS y a realidades que parecen distantes. Tanto HABLAR y poco hacer. Quizá no se me de bien eso de CRECER. Tengo una NOSTALGIA dentro de mí que a veces tengo la impresión de que llega a sofocarme. Si es que el TIEMPO bien caprichoso es…Si pudiera SENTIRseguramente estaría enamorada. Y no tendría siempre conmigo esta sensación de tanta melancolía, y es que el amor tampoco me dice nada. Si tengo que aprender aESPERAR… lo haré ESCRIBIENDO sobretodo VERDAD(es).

137

Em sembla que em vaig perdre i no fa poc.. és com si portés anys al mateix lloc, estancada. No sé si he perdut res important, i sincerament poc m’importa. Mentre dins meu segueixi sentint això no crec que pugui donar molt més de mí a ningú. Es com si no ho entenguessis o simplement em fas aquestes coses per posar-me a prova fins a quin punt estaré per tu, i fins a quin punt em cansaré i passaré de pàgina i ni te n’adonaràs. Constantment passa això, i no ens adonem. Quan estic pel món em sembla que s’ha emportat tot el que m’importava, petits detalls que ara em semblen important. Ara..¿Saps? I torno a veure que estic envoltada de detalls i ara si que tinc el control i aprofitaré fins que torni a passar de pàgina. 

136

"Algo inimaginable es el tun tun que hace cierto corazón cuando te ve venir. Con tanto vaivén me acabas mareando, hoy me quieres, mañana ya no, pasado tampoco te acuerdas de mí y luego me vienes mendigando cariño. No te molestaste en venir con un caballo blanco, tampoco dices palabras bonitas, a veces me miras pero no me ves. Maldito cabrón no consigo entender como sigues enredándome, quizá la gracia esté en que no hay razón. Algo impensable es decir esto días atrás, como cambian las cosas. Si se te puede echar de menos teniéndote al lado lo hago, me quedo corta con estas palabras... lo sé, una vez más te fallo sin que lo sepas. Si te digo que conservo nuestros minutos en mi memoria no miento del todo. Si me fallas, todo sigue igual, si te fallo te me vas. ¡Algo ilusa sí soy!"

135

“Desde hace días me levanto con un dolor en el corazón, una sensación de que hoy no...olvidaste esparcidas por el cajón mis ilusiones, hoy me sobra tiempo para ordenarlas, lo hago por qué quizá aún no sepa olvidarlas. Al menos ya no me despierto por la noche con los ojos llenos de lágrimas y vuelvo a recordarte. Olvidaste de borrar aquella canción de mi vida, no sé ni siquiera si querías largarte. No hago más que hablar por hablar, sabes que nunca he sido la mejor en eso de esperar. Creo que hoy mi corazón ha dejado de invernar, vuelve a ser el perfecto anfitrión y a mantener el equilibrio, y yo…vuelvo a sentir miedo.” 

134

"Bajé la mirada, como si de una demostración de cansancio se tratara, llevé mi cigarro a la boca, ya ni me acuerdo de la última vez que había fumado sé que había sido hace mucho al menos cuando aún creía en el amor. Resoplé al ver que llegaba tarde o que quizá mi reloj estuviera adelantado, recé para que fuera la segunda alternativa. Fumé con prisa, uno, dos... quizá hasta cuatro cigarrillos, no tuve tiempo de contarlos. Sentía miedo de que no viniera, de que toda aquella historia que podía pasar no pasará de mi mente. Apareció a lo lejos con un traje gris algo manchado, con una cara de niño cuando quiere algo y con una excusa en la boca. Le dije que a las damas no se les hace esperar, se disculpó como unas cien veces antes de entrar al restaurante, le dije que no pasaba nada. Me preguntó cuanto rato llebaba allí le mentí quitando unos diez minutos, suspiró fuerte como si estuviera más tranquilo al escucharlo. Ni quise saber por qué llegaba tarde, ni el por qué de la mancha en el traje. Nunca le había visto tan guapo, quizá fuera aquella noche, un algo especial o quizá fuera el traje. No lo sé, sólo sé que las miles de palabras que intercambiamos no me importaron demasiado. No dejaba de mirarle a los ojos…hasta que se dio cuenta apartó la mirada y sonrió. Propuso que le acompañara al cuarto de baño, al principio dudé, al fin y al cabo, acompañar a un señor al cuarto de baño no es de buenas señoritas. No esperó que la puerta se abriera, ni siquiera le importó si había alguien o no. Puso la mano en mi cintura, noté sus labios y los míos como entrelazados, un escalofrío por todo el cuerpo y la sensación de que aquel beso mediría el resto de los besos de mi vida."

133

“Han sido esos tres besos finales los que han dado sentido a esta vida vacía, por si lo lees y reconoces mi letra, y también por si te entran esas ganas de contestarme. Ya, ya sé que he sido yo la que me he negado a todo, la que ha dicho que nunca saldría de mi boca una palabra de cariño hacía ti... Pero fíjate, esa cara de tonta que tengo últimamente no me la quita nadie. Ya sabes que por la boca muere el pez.. No tienes ni idea del daño que me han hecho, yo tampoco sé si te hicieron daño algún día, quiero pensar que no porqué me sentiría culpable aunque el daño no te lo haya hecho yo. No te mereces nada de esto, no te mereces que te tratara como te traté, pero no estoy acostumbrada a que den todo por mí sin nada a cambio. Odio ponerme en este plan, odio estar siempre a la defensiva pero entiéndeme, no lo soportaría otra vez… me sobran motivos. Es nuevo para mí que me escuches, que te interese tanto las tonterías que digo, que cuando me mires se te brillen los ojos. Es nuevo que alguien pueda quererme sin importar nada más. Es nuevo que alguien pueda aguantarme sin quejarse de nada. Y aquí va la estúpida y la caga una vez más, para no perder la costumbre. Nunca he fallado en fallar.” 
-¿Y esa nota tía?
-Nada, paridas, tírala.

132

Nací un viernes diez de abril, en otra parte del planeta donde en abril es otoño. Donde la manera de ser es “jeito”, donde una mirada es “um olhar”, donde los pronombres son “eu, tu(você), ele, nos, vos, eles”, donde cuando echas de menos sientes “Saudade(s)” y donde muchas cosas más… cosas que me han hecho de alguna manera. Soy impulsiva, cabezota, borde, y sobretodo soy muy sincera. Soy demasiado transparente en algunos sentidos y en otros no hay que saque una palabra de lo que pienso. No puedo aparentar algo ni fingir que alguien me cae bien. Intento decir lo que pienso, aunque a veces no se puede… intento ir con la verdad por delante. No soy de poner caritas llorando en el nick, ni de escribir un texto super mega triste en el fotolog para que me comenten preguntando que me pasa. Tengo una risa contagiosa que suele aparecer en momentos menos indicados. No soy popu, ni rebelde, ni guay. Simplemente soy yo. Odio los sudokus y soy una viciada del tetris. Soy muy perfeccionista a la hora de escribir, me encanta leer y escribir, escribir sobre todo lo que me pasa por la cabeza sin esperar a estar inspirada o no. Duermo muuuuucho. Tengo una fuerza de voluntad que a veces me sorprende, es bastante difícil sacarme de mis casillas, soy vengativa e impaciente. Mis días tienen banda sonora. Me gusta ser borde, es muy fácil dejarme rota. Es sumamente difícil caerme bien, es muy complicado que confíe en alguien. Hablo sin parar cuando me pongo nerviosa. Amo a Kurt cobain. Odio la impuntualidad. Odio las copias y que me copien. No sé fingir sonrisas. Odio a los falsos, a los hipócritas y a los que creen que es fácil de engañarme. Gasto mi dinero siempre que tengo la oportunidad. Sé que hay mucha gente que va de guays y luego se estudia mi vida aquí (un saludito). Hablo sin parar cuando estoy nerviosa. ¡y hoy cumplo dieciséis años!

131

Me gusta pensar que si me olvidas quizá el tiempo se parará, no tendrás nunca más ganas de sonreír, ni volverás a bromear con chistes machistas. Me gusta pensar que si te vas no volverás a encontrar a nadie que te abrace como yo, que ni siquiera podrás volver a mirar a otros ojos de nuestra manera, rezo para que quizá no vuelvas a abrir el corazón y ninguna palabra que diga te haga entrar en razón. Me gusta pensar que si me olvidas tu mundo se convertiría en un gris constante y no volverías a apreciar el cielo azul ni los colores del arco iris. Y que tampoco no volverás a apreciar los sabores de nuestro helado favorito. No disfrutarás más de una tarde de domingo. Que si me olvidas cada noche llorarás si ni siquiera saber por qué. Pero entonces vuelvo a mirar a esos ojos y se me cae el mundo al suelo por ser tan perversa… pero sabes qué… poco me importa.

130

Sigo intentando mantener este corazón equilibrista aunque a veces me da la sensación que no sé ni por que lo hago, que más da que se caiga… 

129

El jodido tiempo podría parar un momento, darme un respiro y luego seguir.Todo va tan rápido que a veces me da miedo, me da miedo despertarme con treinta años y no haber aprovechado mi “adolescencia”, aunque suene muy mal según dicen es la mejor época de la vida. Pues vaya palabrita. Tengo miedo de cerrar los ojos y que hayan pasado años. Un respiro nada más, unos minutos que para mí sean eternos. Que pueda sentarme y pensar en lo que me queda por hacer, en los que quizá pueda preguntarme lo típico: ¿Quién soy? ¿A dónde voy? y sobretodo ¿Cuánto tiempo me queda? Pienso en el ayer, en el verano pasado y ahora estamos a tres meses del verano, estos trimestres me han pasado volando. No me he dado cuenta, todo ha cambiado. Sé que quizá este exagerando un poco, ¿pero a quién no le gusta exagerar? Hay gente que exagera hasta para respirar. Mucha gente respira por inercia, pero yo, sí yo, necesito saber que estoy respirando.Necesito saber que el tiempo pasa y que de alguna manera lo controlo.

128

Que fácil parece todo cuando una no tiene que preocuparse por nada.
-piensas- es verano, por la noche, en la playa la brisa te toca la cara con suavidad. Ahí está él, hablando con unos amigos, ha jurado dejarte sola unos segundos y ya lleva diez minutos. Él, el mismo con el que media hora antes mantenías una discusión por una tontería, el mismo que comerías a besos por una parte y matarías por la otra. Aún no sabes de qué manera te ha engatusado, sólo sabes que sin sus besos te falta un poco de aire. No sabes como ha conseguido hacerte cambiar de opinión en lo de que las segundas partes no son buenas. Por más que lo intentas no lo logras entenderlo. Sigue hablando, si es que cuando empieza a hablar con esos no hay cristo capaz de hacerle callar. Sus amigos no siempre te han caído bien, pero desde lo de la última vez lo reconsideras, quizá tampoco sean tan malos. Te acercas a la orilla, miras en la oscuridad un horizonte casi negro, como te tranquiliza sentir el agua a tus pies y la luna acompañándote donde quiera que vayas. Le oyes despedirse.-¡Por fin!-resoplas. Suena un ruido, te parece familiar pero en este momento no consigues acordarte de qué es, suena otra vez y así dos veces más, abres los ojos aturdida el despertador suena por quinta vez, si no te das prisa llegas tarde y de esta vez no hay cinco minutos que te salven. 

127

Doscientos días, veintitrés minutos y un segundo atrás me enamoré de ti. Mi corazón dejó de invernar al verte. Unos días después me decepcionaste, mi corazón borracho lloró solo una noche de julio, me pediste perdón y todo se arregló. Mi corazón volvió a confiar en ti, a tener una cierta esperanza de que esta vez si iba la vencida, sin importar si era la tercera o no. En algún momento, no sabría decirte en cual intenté vestirte de príncipe azul y la cosa no fue bien, nunca se te quedó bien un disfraz tan cutre. Cien días después me dijiste adiós, a tu peculiar manera, luego volviste a por mí esperando encontrarme donde me habías dejado y te deparaste con que yo también sé moverme por mí misma y no te había esperado. A mí tampoco nunca me ha quedado bien los disfraces de princesas que duermen cien años, o cosas así, soy más bien una cenicienta moderna ¡y si el reloj suena a las doce que le den!

126

"Le conocí en uno de los peores días de mi vida, le vi tras una valla y tuve ganas de cogerle en brazos como si fuera un niño indefenso y esas cosas. Él ni siquiera se dio cuenta de que existía, al final él se fijaba sólo en ella y en nadie más. Ella me había contado cosas maravillosas sobre él, tan maravillosas... y tan irreales para mí. Me habían hablado de él, muchas veces, elogios de necias. Cuando le conocí me di cuenta de que tenía una inteligencia mínima y una labia envidiable. Los más capullos son los que más enamoran. Me dio igual que él estuviera allí por ella, y ella por él, yo también quería formar parte de aquello de alguna manera. Cuando ella ya no le interesaba se dio cuenta de que estaba allí, en realidad siempre estuve, me prometí no dejarme caer en sus redes, pero su labia… cuando me di cuenta ya no deseaba formar parte de aquello, quería salir desesperadamente, cuando me di cuenta él ya sabía que era dueño de una parte de mí… se acercó y me besó. Le odié y le quise, pasé de un extremo a otro en lo que dura un beso."

125

Un día llegué a casa sobresaltada por los ladridos de mi vecina a su hijo pequeño, había sido un lunes bastante largo y sólo quería desconectar aunque sabía que era imposible ya que me quedaba mucho por estudiar. Resoplé como unas tres veces mientras encendía el ordenador y cogía la libreta. Puse la música, abrí el correo y me deparé con e-mail de un tal AMOR. No pensé que se acordara de mí, había escuchado hablar de él, tantas y tantas veces que creo que hasta llegué a pensar que desconocía mi existencia. El e-mail decía algo así:

Siento por haberte hecho esperar durante tanto tiempo. Y haberte dejado creyendo en otros que se hacían pasar por mí. Espero que me entiendas, hay tanta gente en el mundo que me ansia y cómo te veía tan tranquila siempre pensé que tampoco tardaría en tener tiempo para ti. Pero no fue así, no tengo la mínima idea de la imagen que tendrás de mí, de cómo te han pintando mi llegada y mi despedida. Cómo piensas que soy. Desconozco tu concepto de Amor. Quería decirte que no le creas a nadie, que simplemente te fíes de tu corazón, él y yo somos viejos compañeros, nos conocemos muy bien y seguramente también me echará de menos. No te guíes por los que hablan mal de mí, ni tampoco te ilusiones con aquellos que te explican mil maravillas.. No me considero mejor que ningún otro sentimiento. Simplemente soy distinto, tampoco sabría como definir esta diferencia. Ya le diré a tu tiempo que adelante nuestra cita.
Hasta pronto.


Amor.

124


"Supongo, supones, supone, suponemos, suponéis, suponen.
Que ese aire en invierno con olor a primavera no es normal, que los fines de semana sin tus besos no se pueden soportar, que tu mirada me da fuerzas para levantarme y decirle al mundo que hoy no le toca putearme, que fue ayer o antes de ayer que vimos la puesta de sol o el amanecer juntos, no me acuerdo. Supongo que soy frágil aunque no lo ponga en ningún lugar, ¿acaso hace falta?"

123

Hoy ha sido un día largo, ¿sabes? los jueves son muy cansinos, así que imagínate. Con un poco de suerte no han venido dos profes, así que esas siete horas tampoco es que me hayan reventado, ya me ves aun tengo fuerzas para escribir y tocar. En una de las clases hemos visto “Alicia en el país de las maravillas” se ve que tiene algo que ver con la lógica, aunque lo primero que piensas cuando la ves es que el libro lo escribió un fumeta. Bueno no sé que más subrayar del día de hoy, ha sido como siempre, a veces pareces que los días sean copias uno de otro que simplemente cambie la fecha. ¡Ah sí! casi me olvido los peterpanes cada día son más insoportables, y a veces creo que me explotará la cabeza o algo por el estilo al escuchar tanta estupidez, supongo que es normal y que ellos piensen lo mismo de mí aunque me la sude. Llevo media hora escuchando la misma canción… Bueno, bueno…pero qué cosas digo... ¡¡Si no eres más que un cuadro en mi puta pared!! 

122

Se acabaron los momentos, los silencios, y tus besos. Se acabaron los favores por placer, las canciones y las caricias de la noche al amanecer, llegó ese día que temías, llegó ese momento ansiado, llegó el fin de tus sonrisas y las mías. Se acabó mi paciencia, poco a poco, ya me conoces, conoces mi indiferencia.
Se apagó un sol de invierno, se apagaron… […]"

121

Cierra los ojos y suspira, los abre y te dice – levántate –, pero te quedas un rato más en tu sitio hasta que el encargado te dice que tiene que limpiar la sala. En ese momento decides que odias a los encargados de la limpieza de los cines. Piensas que quizá esa podría haber sido tu peli, en ella reflejada estaría tu vida. Ella te mira y te dice que se esperaba más de la peli, que las críticas la habían defraudado, a ti no pero no dices nada – Que más da, no confíes en las críticas y ya está – pero ella sigue reprochando… luego cambia de tema y te das cuenta de que habla de la peli – No me gustaría ser él. – 
¿Él quien?- preguntas y entonces ella te dice que el protagonista y te pregunta en que mundo estás, pero a eso no le contestas. – ¿Por qué no te gustaría ser él? – “No sé le pasan muchas cosas malas a la vez, su vida parece irreal, ¿y sus pensamientos?” Le contestas con un bueno más que para que se calle que para otra cosa, enciendes tu cigarrillo, y mientras ella habla y no le escuchas, piensas que podría ser tu vida, que si la vieras plasmada en una pantalla de cine verías las cosas te otra manera, quizá hasta podrías dar consejos al protagonista, en este caso tú, pero las cosas no son tan fáciles y tu vida no está en el cine y crees que por ese motivo no sabrás juntar los cables. Te equivocas, es cuestión de tiempo para que te des cuenta. Vuelves al mundo real, sin haberlo dejado del todo, ella está hablando de algo sueltas otro – ¡Bueno! – te mira y sonríe. Quizá no haga falta ver tu vida pasar por delante de ti para saber qué hacer. 

120

Hay veces que hasta el mismo aire te quita el aliento, es cuando te pierdes sin apenas darte cuenta. Te importa un pimiento si hay política o dibujos en la tele. Total si apenas los escuchas, de oírlos ni hablar. No siempre quisiste pensar en lo que pasaría si tal cosa, o tal otra, te dejaste guiar por instintos fatales, te dejaste llevar por un lema, carpe diem. Y ahora vuelves a la carga, o al menos eso cree. Sabes que estás más débil que antes, pero ellos no,¡Que no se note! 

119

Me gustaría tocarte tus canciones favoritas, me gustaría que supieras el vértigo que tengo de todo cuando estoy sin ti. Me encantaría que alguien viniera y me dijera- No, no estás loca- eso me encantaría, y también me gustaría sonreír cuando alguien me dijera:
-eso a mi también me pasa-
Te escribiría una carta detallando esos sentimientos y firmar con:
“Para ti, de alguien más”
Y que la leyeras y te preguntarás como un loco a quien se le ocurriría escribir todo eso sobre un puto sentimiento, y que por último pensarás en mí sintiéndote idiota por no haberte dado cuenta antes. Me encantaría abrazarte escuchando de fondo Norwegian Wood de los beatles. Una buena banda sonora ¡oh sí!, pero lo de abrazarme es bastante complicado, a veces siento que te cuesta más abrazarme que lo que le costaría al mismísimo Edward Scissorshands, pero no pasa ná, esperar es una de mis mejores virtudes, y otra de ellas es cumplir mis deseos.

118

Ella ha perdido el control, pero eso a nadie le importa están todos inmersos en sus "inmensos" problemas. ¡Hipócritas! Ella ha perdido el control, pero el mundo no ha parado de girar, y no parará para que ella, para que recupere el control. 
Mientras ella está fuera de su orbita fuera todo sigue su curso o eso parece. Y yo aquí escribiendo tonterías. Al mundo le importa una mierda cosas así, y siento que en este mismo momento que estoy escribiendo esas tonterías, como ya he dicho, se estén muriendo personas, se estén despidiendo personas, y alguien esté hiriendo a otro físicamente o psíquicamente. A ella le duele perder el control y que apenas se den cuenta.

Si te pierdes no me busques y si me buscas no te pierdas.

117

Y es que no creo que haya ningún momento en el tiempo en el que piense de otra manera, como ya cantó Marea “cuando besa tiembla el suelo” y no soy quien para contradecirlo. Quizá suela tropezarme con la realidad cuando cojo carrerilla para seguirlo, como suele recordármelo no debo tener miedo y así tendré media batalla ganada, ya que el miedo nos hace morir en el intento.

116

-¿Te puedo pedir una cosa?
-Sí, dime
-No te acostumbres a mí.
-¿Cómo?
-Que no te acostumbres a mí, ni a mi risa, ni a mi hiperactividad matutina, ni a mis sonrisas en esos momentos, ni a mis besos, ni a mi olor. No te acostumbres a que te ayude con los deberes, ni que hablemos de tus problemas, ni a que te escuche con atención. No te acostumbres a como te miro o te dejo de mirar, no te acostumbres a mis mejillas rojas como un tomate cuando te ríes de mí, ni te acostumbres a mi rabia, ni a reírte de las cosas que digo. No te acostumbres… enserio
-¿Y eso a que viene?
- A nada simplemente algún día me cansaré, me iré y echarás de menos a esas cosas si estás acostumbrado. 

115

Muchas veces creí ver a mi corazón por el suelo en cualquier calle en una fría madrugada de febrero con unas cuantas copas encima y unos ojos brillantes por no querer llorar. 

domingo 10 de febrero de 2008

114

Eran las 2 de la mañana ya pasadas, no podía dormir sin que él hubiese llegado.Cerró los ojos por unos segundos, podría jurar que fueron solo unos míseros segundos. Se despertó con un portazo, era él había llegado y parecía enfadado por como gritaba, ¿Qué podía hacer?, esperó que entrara en la habitación..escuchó sus pasos al principio iba poco a poco pero luego sus pasos se aceleraron..abrió la puerta de la habitación, ella estaba ahí en la cama, la miró con un odio fuera de lo normal,-Pero que pasa ahora,pensó ella- sin decir ninguna palabra se acercó a ella y le golpeó. Ella llorando de desesperación suplicó que no volviera a tocarla..al menos por aquella noche,-Por favor, no no..- le golpeaba sin piedad.Lo último que escuchó fueron sus gritos de odio hacía ella, olía a alcohol más que cualquier otro día..pero eso ya no importaba porque los muertos no huelen.

viernes 8 de febrero de 2008

113

Soléis decirme que ya vendrá, que lo espere sentada fumando mi cigarrillo como si nada. Que me ponga muy cómoda y despeje la mente, que ya dará alguna señal, y que deje que pasen los malos actores. Que tampoco intente formar puzzles con pedazos de recuerdos rotos hace ya mucho. Soléis hacerme olvidar de los cuentos, aunque muy bajito sigo recitándolos por si me olvido de los detalles. Intento estar totalmente atenta, aunque a veces me pesen los ojos… soléis decirme que ya vendrá.

112

Siempre tienes un as en la manga, o alguien que te sople lo que debes hacer, pero yo me pierdo antes de que empieces a hablar, aunque salga a la calle con la camiseta de las supernenas no me siento súper ni mucho menos y en cambio me siento pequeña.Siempre sabes hacía donde correr, o alguien te pone señales que lo indican, sabes que a mi me dan miedo los stops y las señales que indican que no hay salida. Siempre sabes hacía donde mirar, yo ni tan sólo me atrevo a levantar la vista, ya lo sabes, sueles apuntar todo en tu pequeña agenda, yo me arriesgo memorizándolo todo.Creo que hasta cierto punto hemos llegado, sé que por más que lo intente siempre seguiré siendo yo, o una mala versión de mí misma pero al fin y al cabo yo. Aunque a ti te salga casi todo mejor que a mí, aun así sigues intentando comprenderme o imitarme, como lo quieras llamar. Sé tú mismo, nos separan distintos caminos, deberías saberlo. Quizá en el tuyo haya distintos carriles y puedas escoger, yo sólo tengo uno, pero en cambio el mío me lleva a la gloria.

111

No sabrás que es una pérdida si jamás has tenido algo en la cabeza y al intentar escribir no te salieron las palabras.

No sabrás que es una decepción si jamás has leído algo escrito por ti y has sentido que aquello no es lo que intentabas expresar.

No sabrás que es dolor si jamás has llorado al ponerte en el papel de cualquier personaje triste que hayas inventado.

No sabrás que es el alivio si jamás has sentido un vacio en tu interior y al escribir se te fuera.

No sabrás que es felicidad si jamás has escrito algo con tu corazón, y hayas emocionado a alguien.

No sabrás que es amor si jamás has sentido que cada frase que escribes es parte de ti, si no has querido a todos tus textos sin favoritismos.

No sabrás que es sentirse orgulloso si jamás te han felicitado miles de veces por algo que hayas escrito.

No sabrás que es complicidad total si jamás alguien ha leído algo tuyo en voz alta, de la manera que querías que leyese.

No sabrás que es sentir rabia si jamás has visto a alguien presumir de algo que has escrito tú.

No sabrás que es la vida si jamás has escrito con el corazón.

110

Es miércoles por la tarde, el reloj te dice que son las seis y media, fuera llueve, es invierno. Ahora es invierno, pero sientes que desde mucho antes era invierno en tu corazón. No sientes nada, absolutamente nada. No es la primera vez y te das cuenta de qué no eres la única. Que quizá ahora no haya nadie para escucharte y que más da, si las personas que tanto escuchan en realidad mezclan palabras y al final te acaban haciendo creer que te equivocas.-Nadie se equivoca, tú desde luego que sí- La tele no dice nada, por más que subas la voz, sigue sin decirte nada. Una novela de esas en las que todo sale mal y al final el guapo bueno queda con la guapa buena. –¡Vaya par de estúpidos!- piensas pero no lo dices, recuerdas que no te escuchan cuando dices algo así, que te preguntan ¿Qué? y acabas diciendo nada para que se callen.
¿En qué estabas pensando? Ah sí, que no eres la única que no siente nada. Que a veces da la sensación de que ahí fuera tampoco sienten nada. Pero eso sí, eso es algo tuyo, para que lo vas a decir si te dirán que no, que todos sentimos algo, lo que sea. Quizá ese vacío puede ser considerado sentimiento, así que también sientes… no como los demás pero sientes. Subes la persiana del todo, quieres ver como el cielo llora sus penas.

109

Y en una mirada tuya quedarme sin palabras y mirar alrededor y ver que todo sigue igual menos yo que estoy allí delante tuyo..sin saber qué decir. Y que sigas hablando sin más, sin ni siquiera darte cuenta de que no tengo voz para decirte ciertas palabras.Y saber que tienes un algo que hará que piense en ti cuando ya no estés.

108

Hay tantas personas esperando que caigas, y si es delante suyo mucho mejor. Hay tantas personas que esperan que te vayas con una lágrima en los ojos y también hay personas que sólo te desean cosas malas. Y no siempre estamos preparados para demostrar a esa gente que literalmente "nos la suda". Ya sé que es difícil pensar en eso cuando estás mal por culpa de otra persona pero también hay que pensar en esas personas que estan ahí para no vernos caer(preferiblemente) y si nos caemos nos levantarán.. espero que en el nuevo año no cualquier persona me haga caer, y si me caigo levantarme rápido, como cuando no quieres que te vean, y levantarme con una sonrisa.

107

Ves que se acaba una etapa..otra vez se acaba. Das un paso atrás, y piensas en todo. Reflexionas en pocos minutos lo que has vivido doce meses. En lo que has callado, en lo que has dicho. En lo que has pensado en decir... en la gente que te ha fallado, en las decepciones… en fin en todo. Y vuelves a sentir esa sensación de vacío, de que aunque has hecho los deberes, la nota podría haber sido ser mucho mejor. Pero eso a veces da igual, y normalmente nos conformamos con un cinco. Pero piensas otra vez que tendrás otra oportunidad, es más la tendrás y estás seguro de que ahora sí la sabrás aprovechar. Y así van pasando las “etapas”, los días, los meses, los años, pero tú sigues esperando a acabar “eso” para disfrutar, sigues esperando a que las cosas vayan mejor para vivir. Y cuando te das cuenta, ha pasado todo “aquello” y sigues ahí. Alternando pensamientos positivos y negativos, dependiendo del día. Sigues conformándote con el cinco y ya no hay vuelta atrás.

106

¿Te acuerdas de tu primer amor?
¿Te acuerdas de cómo el tiempo se paró y sólo estaba él?
¿Te acuerdas de las primeras palabras que le dijiste?
¿Y de las últimas?
¿Te acuerdas de lo especial que siempre te lo pintaron?
Tenías tus 13 años y una experiencia nula, él con 16, y bastó una mirada para que supieras que era él, el amor del cual hablaban las películas que no habías visto, ¿lo recuerdas?

105

"Me detuve frente aquel viejo reloj.No tengo la mínima idea de cuanto tiempo exactamente estuve allí, sólo mirando, sin decir nada. A. no me dijo nada, supongo que estaba ya bastante acostumbrado con las rarezas que solía hacer, como aquella. Y lo mejor de todo es que ni siquiera me importaba lo que pensara. No sólo él sino todos los demás. La gente está acostumbrada a juzgarte porque pongas/digas/hagas/pienses esto o aquello, cuando en realidad no saben lo que dicen, o quizá sí pero muy pocas veces. Lo hacen como por inercia, como si por el hecho de no hacerlo dejasen de respirar o algo por el estilo. Y aquello me daba pena, de verdad, me daba muchísima pena. Supongo que hablan más por inseguridad que por inercia. Supongo que temen a que les llenen de críticas por no criticar, o algo por el estilo. Critican por el miedo a ser criticado. Suena irónico y también bastante estúpido.
Volviendo al reloj, no sé cuanto tiempo estuve allí, A. empezaba a ponerse nervioso, pero me dio igual. Era un reloj blanco, parecía que llevara siglos allí, cuando digo siglos me refiero a varios meses, y que nadie se había parado a mirarlo o quizá sí no tenía la mínima idea. Llevaba en si una hora eterna, las 2 menos cuarto, la 1:45. Me dio bastante pena, me imaginé como alguien lo tiraba al suelo al ver que no funcionaba. Sí realmente me dio pena, quizá más pena que toda la gente que critica por miedo."

104

“Esperar el moment clau, esperar el meu moment en la pel·lícula sense saber-hi mai quant em tocarà actuar, quan serà el meu moment clau? I si em poso nerviosa i la cago? I si m'oblido del guió? Si no se’m dòna gaire bé improvisar, o si? I si en el moment clau, tanco els ulls no aguanto la pressió i ploro? No soc de les típiques persones que només funcionen amb públic al davant, jo no sóc igual, no m'agrada gaire tenir dues cares, però si fa falta les tinc. Estic farta de la falsedat que està al meu voltant.. a vegades penso que ni tan sols el que veig és real.. Tinc sort de tenir al meu costat persones que m'entenen o al menys fan un gran esforç i ho intenten ja que a vegades ni jo mateixa m'entenc. Dins meu encara conservo molt de la nena que vaig ser un dia, trobo a faltar d’innocència de quan era petita. l’adolescència és molt més complicada del que vaig pensar mai, de petita no parava de fer preguntes i imaginar-me de gran, veia coses que no m'agradaven gens i jurava que mai, mai les faria. I ara em trobo que ja les he fet.. És com si hagués fallat a algú i aquest algú soc jo..”

103

-¡Poco me importa que no vuelvas a hablarme!
-No es verdad.

Un silencio invadió el espacio entre los dos, era el veintitrés que llegaba con antelación, le miré con rabia y subí al autobús a zancadas, el conductor me miró mal pero pagué tan rápido como pude.
-¿Acaso quién era él para decirme lo que me importaba y lo que no?-pensé.

Al día siguiente llegué antes a la parada, y allí estaba él, eran las siete menos cuarto y ya tenía un cigarrillo en la mano con ese aire tan chulesco al que tanto he llegado a admirar.

-¡Buenos días!-dijo con una sonrisa de oreja a oreja. Hacía mucho que no le veía tan feliz, quizá yo fuera la culpable de todos sus días malos.
-Sí, buenos días por la mañana- le contesté con un tono irónico, cuando en realidad me moría por preguntarle el porqué de tanta felicidad, pero se adelantó, antes que mi mente pudiera formular cualquier pregunta, dijo:
-He llegado a una conclusión- dijo mirándome a los ojos, no soporté ver a sus ojos azules brillar de aquella manera y negarle una sonrisa, era incapaz, aunque me odiara por débil me encanta serlo en momentos como aquellos.
-Dime.
-Sí que te importa que vuelva a hablarte, me necesitas más de lo que crees, y no lo digo lo digo por egocentrismo ni nada, ¿Recuerdas cuando me dijiste que éramos casi iguales? Asentí, sin saber de lo que hablaba.
-Te digo que no puedo estar ni un minuto más sin que me expliques tus cosas, sin que me mires y bajes la mirada, sin tus cuentos de días raros…sin que me mires y sueltes cualquier sarcasmo simplemente porque te aburro… y si en realidad somos casi iguales ¿Deberías sentir lo mismo no?-Quise contestarle, el veintitrés hoy llegaba a su hora, el conductor volvió a mirarme mal.-
-Más tarde te llamo, y hablamos. ¡Adiós!
-¿Ves como te importa? Las puertas se cerraron de golpe sin que pudiera decirle nada, maldito conductor, tenido decidido que hoy le pagaría con céntimos…

102

Y me gustará soñar
cuando tenga una sobredosis de realidad,
cuando te mire y vea que en tus ojos no hay brillo cuando me miras,
cuando mis ases fallen,
cuando mi voz no diga nada,
cuando mis ojos se inunden de lágrimas de dolor,
cuando mis cuentos no acaben bien...
Entonces sonreiré, te diré bajito que a veces no me gusta la verdad
y me gustará soñar.

101

Cuanto más lejos estás más me cuesta respirar.

Una hoja llena de palabras tachadas, una canción inesperada, esa sensación de frío que me congela hasta los pensamientos, recuerdos desordenados que aparecen como diapositivas si cierras los ojos por un segundo. Miradas que apenas dicen algo, desilusiones en forma de personas. Sueños rotos por el mínimo descuido, conversaciones medidas palabras por palabras. Demostración de desinterés por cualquier tema que no es habitual. Un sol tímido que amenaza con aparecer. Risas sin sentido que desatan la desesperación del profesor. Un ambiente lleno de sensaciones mezcladas en un lunes cualquiera.

100

Dedícate a mirar a la luna y observa lo bella que es, cierra los ojos y escucha como te cuento el cuento a mi manera. Sonríe sin pensar en las lágrimas que has demarramado, vuela..sí, vuela..puedes hacerlo. Cógeme de la mano y no me sueltes hasta que no te lo diga, véndame los ojos y lleváme al sitio de siempre. Ponme aquél fragmento de la película que tanto me gusta, tataréame nuestra canción. Písame los pies con cuidado mientras bailamos, cógeme de la cintura y abrázame con cariño. Susúrrame al oído que no me dejarás sola unca..nunca..nunca.. Regálame una rosa en un día no especial, seca mis lágrimas y ríete de mi risa, desmelenáte y no tengas miedo, suéñame despierto. Cuéntame tus sueños aunque no salga en ellos, confia en mí sabes que no te fallaré, haz una cuenta atrás de los minutos que quedan para que volvámos a estar juntos, dime que me echas de menos aunque esté a tu lado. Prométeme que me besarás bajo la lluvía..no me preguntes porqué solo hazlo. Llámame cariño.. Dime que me calle cuando me vaya del tema..sopláme cuando tenga calor y protégeme cuando tenga frío, háblame bajito por la noche para que duerma escuchando tu voz. Mírame a los ojos y dime con la mirada lo que nadie nunca ha sido capaz de decirme con palabras.

99

Cuando mamá vino hacía mí y me dijo que las cosas no iban muy bien, quizá lo intuí, pero mi subconsciente no se hizo la idea, pero cuando luego vino con la cabeza baja y los ojos enrojecidos supe que no lo volvería a ver, que nuestros otoños juntos se habían acabado allí. En aquél momento sentí rabia y ni siquiera una lágrima mojó mi mejilla.Cuando él se fue me dolió algo aquí, muy adentro, no sabría explicarlo, no lo había sentido nunca, fue como mil pinchadas de las agujas más afiladas en el corazón, fue como una pesadilla que duró más de 17 noches... Fue así más o menos así. No supe entender que se había ido pero que a la vez estaba aquí, que no le veía pero podía sentirle. Que la vida a veces es dura y que es como si se hubiese metido en un cruce de caminos sin salida y que no volvería. Cerré los ojos y entonces descubrí que lo que nunca le había dicho, estaba en la punta de mi lengua y escupí cada palabra en forma de lágrima. Y me di cuenta que echaba de menos nuestras discusiones delante de la caja tonta, discusiones sin sentido, simplemente por llevar la contraria. Ahora me queda mirar su sitio en el sofá y darme cuenta que me importaba y que quizá le fallé en cada uno de mis actos. Tuve ganas de huir de aquél salón pero sabía que su recuerdo no sólo estaba allí sino dentro de mí y tendría que aprender a convivir con él. El vacío gano el puso un pulso interminable contra mí, quise desaparecer sabía que ni la mejor magia del mundo le traería aquí ni un solo minuto.

98

"El olor a whisky era realmente insoportable, no sabía bien como reaccionar, miré a los lados y me di cuenta de que no había nadie y que quizá ella habría estado allí horas sin que nadie ni siquiera se molestara a ayudarla, como si se tratara de una mendiga más. Llevaba un vestido muy elegante que podía salir en cualquier página de la Vogue que llevaba en la mano. Le pregunté si estaba bien y no contesto simplemente me miró y como un acto por inercia bajó la cabeza suspiró y empezó a llorar, sabía que la culpa no era mía pero aún así me sentía muy culpable. Le ayudé a levantarse y la llevé a mi piso que estaba en la siguiente calle, llamé a mi mejor amiga que aquella tarde estudiaba para un importante examen de la UNI, al principio dudó pero le recordé que me debía una y me dijo que nunca cambiaría que estaba más loca que nunca al intentar ayudar a una extraña. Sentía la necesidad de ayudarle sabía que en el futuro me recompensaría. Con la ayuda de LLLLLL la llevé a casa y lo primero que hice fue quitarle el vestido y meterla en la bañera de agua tibia. Al quitarle la ropa me di cuenta de que tenía un tatuaje por debajo del ombligo que ponía: Debería ser ilegal romperle el corazón a una mujer."

97

“Me gustaban esos besos que hacían que no tocara el suelo, esos silencios repletos de diálogos absurdos y la cara que se te quedaba cuando hablaba sin parar cuando estaba nerviosa, ahora apenas sé que decir, mis palabras hace ya tiempo que perdieron su estúpido sentido. A mi me toca componer frases que digan algo que no se vea a simple vista y a ti sólo te queda un buen sabor al contar tus victorias amorosas. Deshojando corazones como quien juega a “me quieres, no me quieres” pero sin que te importe si te quieren o no. Pero a mi me gusta pensar que seguirás siendo esa rana que se convierte en príncipe pero que siempre vuelve a ser rana como si de una maldición se tratara.”

96

"No me hacen falta demasiadas palabras para que entienda las cosas a la primera, no me hace falta una lágrima para sentir lástima ni que me mendiguen cariño y confianza creo que estoy donde debo estar cuando debo estar o al menos lo intento. Un papel y un boli me diferencian de los demás, pero no siempre sé como expresar ciertas cosas sin que alguien se sienta identificado. Tengo heridas internas de esas que tardan mucho en curarse, tengo un corazón en vacaciones por tiempo indeterminado, tengo sentimientos que a veces se me olvidan sin querer. Y sin hablar de los sueños guardados como tesoros, escondidos por miedo al rechazo o por miedo a lo que me hiciesen sentir. Si hablo de lo que sentí seguramente perdería su magia, así que lo plasmo en otras historias con finales alternativos que no tuve y lo acabo con un “y comieron perdices”. "

95

De las cosas que más echo de menos una es escuchar los latidos de tu corazón, te soñé mil noches y lo haría otras mil. Creo que nadie siente lo que yo siento por tí ahora, es inexplicable..tardé en darme cuenta de lo que sentía, estaba escondido en mi interior.. y salió a la luz y me hizo un daño increíble. Podría definirte con miles de adjetivos..pero me conformo con decirte que eres bello, y sé que tube suerte de tenerte por un instante que lo haría inolvidable y volvería atrás si pudiera.Cambiaría el daño que te hice, cambiaría tu expresión de enfado por una sonrisa de esas que te hacen aún más bello de lo que eres. Si supieras lo mal que he llegado a pasarlo pensando que te tube.. y que te dejé marchar como si nada.. Aunque no te tenga me gusta pensar en tí como "mío". Quizá se me haga díficil expresar todo lo que llevo dentro, si tubiera la oportunidad te lo diría con la mirada.. los motivos para quererte ni me faltan ni me sobran. Cuando pienso en tí, en tu nombre, tu voz, tu manera de ser …soy otra.. daría todo por tenerte, aunque ya lo sepas te lo repito una vez más.

94

En la oscura habitación, bajo el sonido de las teclas y del ordenador que respira por inercia, ahí estoy yo, sin sueño y sin sueños. Sólo soy una quinceañera más entre miles, que quizá tenga una peculiar manera de ver las cosas y un nada común estilo de vida, una quinceañera que como muchas más lucha por dar saltos y destacar entre todas, buscando una perfección inexistente pero que en la mayoría de los días no me deja en paz; y sobretodo buscándome a mí misma...sin perder todo lo que he ‘logrado’ hasta ahora. Me gusta la media luz de las tardes de otoño, me gusta ver como la gente sonríe sin porqué, me gusta sentir esa brisa, me gusta las palabras bonitas en los buenos momentos. A veces siento que muchas cosas se me van de las manos y llego a casi desesperarme pero luego vuelvo en mí y retomo todo donde lo había dejado, aunque me cueste vuelvo, siempre vuelvo, temo esa angustia que llego a sentir por el miedo a haber cambiado o a que algo haya cambiado en un abrir y cerrar de ojos, pero las cosas cambian constantemente y por más que me tire al suelo, llore y grite el mundo no parará las cosas seguirán su camino y yo estaré allí parada y me quedaré atrás, y nadie me entenderá ni siquiera yo misma. Y ya no pararé, seguiré hasta que mi corazón y mi cuerpo digan basta.

93

"Un aire gélido amenaza con abrazarme y no soltarme hasta que te mire a los ojos. Palabras mezcladas por mi inquietud y la manera de no decirlas cuando debo hacerlo.. me duele que a veces pienses que no pienso en ti, porqué ya me gustaría a mi no pensar, si supieras las vueltas que das por mi cabeza dudo que pensaras de esa manera. Pienso, pienso y pienso y no encuentro respuesta a la eterna ecuación de mi vida: el amor."

92

Cierro los ojos poco a poco no quiero hacerlo de golpe, tampoco tengo prisa.. cuando los abra no quiero estar aqui, quiero desaparecer.. o simplemente quiero haber olvidado todo lo malo, levantarme e irme como si nada. Mientras los voy cerrando recuerdo cada lágrima que por ellos pasaron y recuerdo tal dolor, me veo incapaz de cerrarlos de golpe tengo miedo, miedo hasta de olvidar, ¿Y si me olvido y se va una parte de mí? No,no.. mejor no lo olvido, simplemente lo guardo y si algún día lo quiero sacar lo haré; de mientras el miedo y ese recuerdo quedaran guardados en su sitio y sin hacer ningún ruído que pueda no dejarme dormir. Ahora sí, me veo capaz de cerrar los ojos y abrirlos rápidamente o lentamente como más me apetezca, primero uno observo y veo que todo está en su sitio y abro el otro y respiro fuerte cómo después de haber ganado una intensa pelea contra mí misma.

91

Me acuerdo de aquel día como si fuera hoy. Llovía, era una tarde de esas de otoño que llueve y llueve sin más, tardes que miras al cielo y no tienes la mínima idea de cuando parará de llover, y no crees en nada que puedan decir los hombres del tiempo y sales a la calle con paraguas o sin él y no piensas volver a casa y seguir con la vida aburrida de siempre, te replanteas las cosas miles de veces, ya sé que esas cosas pueden pasar en cualquier época del año pero el otoño siempre me ha parecido la época ideal. Sin buscar nada en concreto salí a la calle con mi paraguas rojo esperándome encontrar con XXXXX en la calle de siempre y decirle las mismas tonterías, incapaz de parecer yo misma delante del hombre que hacía que pasara las noches en vela esperando una simple llamada. La encontré en un callejón muy oscuro, parecía que llevaba días sin dormir, en una mano llevaba una botella de whisky a medias y en la otra una edición de Vogue del mes anterior. En su cara se veía que necesitaba descansar, el maquillaje pedía a gritos que se lo quitasen y así ver su rostro mojado por una lluvia que no parecía mostrar debilidad alguna. Rimel corrido… como el rimel de una princesa cuando su príncipe se va.

90

Y sin tener las ganas de seguir que tanto me carecterizaban sigo con la cabeza levantada y con una sonrisa en la cara porqué no solo soy princesa sino que también soy una dragona más de este mundo. Y aunque el tiempo mate ciertas ilusiones, bajar la cabeza y quejarse no soluciona nada. Si digo la verdad me llegaron a pesar los ojos de tanto llorar por eso, por aquello.. y por tantas cosas que hoy ni siquiera me importan. Voces que dejaron de decirme algo, miradas que ahora solo transmiten distanciamiento y enemistad, hombros que dejaron de acoger mis lágrimas; Y que ahora poco me importan. Pero todo pasa y hasta esa melancolía cansa.. así que como dragona tengo mi derecho a sacar mis garras y comerme el mundo.

89

Noto como si un pequeño alfiler pinchara poco a poco mi corazón... y ese dolor hace que me sienta viva y a la vez hace que tema por todo, me duele…Me sigue doliendo…
No lo tengo tan fácil como otros que cierran cualquier parte de su vida con solo pasar la página de un libro, entonces digamos que tengo que pasar una página enorme y que me siento o soy demasiado pequeña para hacerlo, ¿Entonces qué hago?
...

Y sé que no me entiendes cuando te digo todo esto, que es como si hablara con una pared, pero aunque no me entiendas me ayudas... y mucho.

88

Y en aquel día de lluvía escuché como el timbre sonaba, -¿Quién se atrevería a llamar con la que caía?-pensé.- Y al mirar por mi ventana me sorprendí al verte, todo mojado sin paraguas y sonriendo como el idiota que nunca dejarás de ser.
-Abréme, ¿No?
-Me lo pensaré va.. jaja. -contesté intentando dejar de alucinar.
-No quiero seguir mojándome va...
-Pasa.
-Buff que frío hace fuera..
-Me lo imagino, ¿Tú aquí?¿Supongo que tendrás algo interesante qué decirme no?
-Encontré esta carta mientras buscaba unas fotos. -La maldita carta, tardé 2 semanas en decidirme si entregarla o no, y cuando por fín me decidí a dejarla en sus cosas, no obtuve ninguna respuesta y ahora 2 meses después le tenía allí..- y me gustaría decirte antes de que digas nada quiero que sepas mi opinión de todo eso.
-Si supieras las veces que me arrepentí de habertela escrito..nunca he sido de cartas pero me salió..y..
-Shhh. -hizo un gesto para que me callara, pero no dejé de hablar,estaba nerviosa, ¿Cuánto había esperado y temido aquel momento?
-No te lo tomes todo al pie de la letra..cuando la escribí.. -decidí negarlo pero ni siquiera me dejó hacerlo
-Me ilusiono leerla, aunque siempre me ha parecido cosas de niños, ésta carta me la he tomado enserio, si lo que dice es verdad me imagino que te habrá costado explicar todo esto delante de un papel, frío y blanco como las mañanas de invierno..
-Sé que fuí cobarde al no decirtelo a la cara, no me habrías entendido, lo que llevo dentro no es ninguna tontería, noto que no soy la misma niña que enviaba cartitas como ésta como un pasatiempo más, creo que jamás fui tan sincera y conseguí plasmarlo en un papel, immortilizarlo, las palabras se las lleva el viento..
-.. No sé qué decirte, sabes muy bien el tipo de tío que soy, que jamás me he tomado una relación enserio, y que si algún día creí estar enamorado me equivoqué totalmente, no creo que pueda darte todo lo que te mereces, aunque si quieres lo intentaría. -¿Aquello era un sueño?Si lo era no quería despertarme..
-No te obligo a qué lo hagas.
-¿Y sí quiero hacerlo?
-Y si quieres hacerlo allá tú..-¿De verdad habían salido aquellas palabras de mi boca?-
-No entiendo porqué te pones así , ¿He hecho algo mal?
-No, he sido yo la que lo he hecho todo mal hasta hoy, el enamorarme, el soñar despierta esperando cualquier palabra tuya, el escuchar canciones pensando en tí, el intentar imaginar que te pasa por la cabeza cuando me miras y me sonríes.. y tantas cosas más.
-¿Dices que has hecho mal en enamorarte de mí? buff..-y bajó la mirada, ¿acaso le importaba?, le veía tan débil..-
-No he hecho más que equivocarme en todo esto..enserio deberías irte.
-¿Y no te gustaría escuchar mi versión de todo esto?-Y ese "algo" en su mirada volvió a dejarme sin habla.. y siguió hablando
- No sé espresarme como me gustaría, no entiendo la mitad de las letras de esas canciones en ingles que tanto te gustan, no sé que haces los domingos por la tarde o si has llorado con la última película de amor que vistes.. no sé tantas cosas sobre ti, y tampoco sé si esto en un principio es bueno, solo sé que al leer esta carta no pude evitar venir corriendo hacía aqui y ni siquiera me ha importado si llueve o no, siempre he sido impulsivo y creo que jamás me sentí tan feliz al serlo y aquí me tienes frente a ti, veo unas lagrimillas en tus ojos pero no quiero abrazarte antes de acabar de decir todo lo que tengo aquí dentro, no te creas que es fácil he ensayado este discursillo unas cien veces mientras corría y ahora se me van las palabras y quiero que no olvides este momento jamás. No estoy seguro de lo que siento hacía ti, no he sido bueno jamás enseñando mis sentimientos, sólo sé que me encanta discutir contigo y acabar riendonos de lo estúpido que era el tema de la discusión, me encanta la manera que tocas el pelo cuando estás nerviosa o no sabes que decir, la manera que bajas la cabeza cuando te das cuenta de que no tienes razón y dices lo siento con una voz de niña pequeña y en un tono muy bajo.., me encantan tantas cosas de ti que hasta ahora no me había dado cuenta.. y me arrepiento de ello, lo siento si te hice algún daño, te juro que es lo último que me gustaría haber hecho. Lo siento no sé de que van estos temas de amor..no sé amar.
-Cómo me habría gustado haber escuchado todo esto hace 2 meses, .. cuando lloraba por lo idiota que había sido al dejar la carta entre tus cosas esperando una respuesta como ésta, no habría dudado en enseñarte a amar. Pero ahora ya no sé si creerte..
-Me lo estás poniendo difícil..muy difícil, y ahora sólo quiero saber si sigues sintiendo lo que dice la carta.
-Creo que nunca lo había sentido con tanta intensidad, lo siento mucho pero es es que para mí esto no es real.. saber que el que puso cara a mi príncipe está aqui diciéndome todo esas cosas..-Empezaba a temblar y las lágrimas amenazaban con caer.-
-Quiero que confies en mí, si saltas estaré esperandote abajo y no dejaré que caigas.-en aquel momento metió su mano en el bolsillo mojado y sacó mi carta..
- Quería que me la leyeras tú..pero ya ves no podrá ser...

Y entonces fuí yo la que decidí abrazarle, di 2 pasos y sabía que serían esos pasos que temes antes de algo importante, le abrazé como nunca había abrazado a nadie y le confesé al oído que me sabía cada línea de aquella carta de memoria.

(No hay finales perfectos.)

87

'Ignoro la fórmula para desenamorarse, me encantaría saberla y cuando todo esto se me fuera de las manos simplemente la aplicaría y todo se iría como por arte de magia. Si amar es que un escalofrió me recorra todo el cuerpo solo porque me rozas la mano o porqué estás cerca, es sonreír por pensar en como sonríes o simplemente por pensar en algo relacionado a ti. Es desear decirte las frases más bonitas, es relacionar cualquier canción contigo, es pensar en ti aunque no quiera...es temer por el mero hecho de pensar que no sientes lo mismo y aún así quererte sin medidas, de esa manera.. Tiemblo al pensar que quizá algún día no estarás aquí... Prefiero no pensar en un mañana sin ti y vivir un hoy a tu lado. Quisiera inmortalizar cada segundo a tu lado, inmortalizar esas miradas que son la razón por la que sigo en pie, sin ti es difícil encontrar sentido a cualquier cosa por más insignificante que sea. Sólo tú haces que sonría como un tonto por cosas que a los demás les puede parecer una estupidez, no me importa lo que piensen, me importas tú y que bien me siento al decirte.Que te quiero...Que te necesito y que con solo tenerte me importa poco o nada todo lo demás. Porque si me quedas tú ya tengo fuerzas para seguir.'

86

-Tengo miedo..
-¿A qué o a quién?
-A todo y a todos..
-Si vas por partes quizá te entienda.
-Lo sé, pero no sé si quiero que me entiendas.. a todos porqué no podría andar con los ojos cerrados porqué falta de confianza, creo me empujarían antes de ayudarme. -Creo que te entiendo..
-Es miedo a soñar, por si rompen mis sueños, es miedo a abrir los ojos y que se haya ido este sol y haya venido una tempestad.. miedo a que me suelten la mano cuando más lo necesito.
-No debes temer.. son cosas que en la vida te pasarán muchas veces, te distraes y plaf se te ha ido el mundo color de rosa y te toca volver a poner colores a un blanco y negro que no quiere irse.
-Pero, creo que no soy capaz.
-Lo eres, dentro tuyo hay algo que te impulsa a seguir adelante solo hace falta que lo encuentres.
-Lo haré, lo intentaré.

85

Llebaba un buen rato mirándole.. estaba distinto, cambiaba mucho desde la última vez que le ví. No sé si fue mi manera de verle la que cambió o quizá que había imaginado tanto a algo que acabé poniendole el traje de príncipe, y ahora me daba cuenta de que le quedaba grande.
Cuando su mirada se encontró con la mía noté un grumo de lágrimas en la garganta..no sabía si aguantaría mucho más así me daba verguenza romper a llorar delante suyo. Miré a otro lado pero el vacío en mi interior no se hacía más pequeño todo lo contrario, creo que no se dió cuenta o se hizo el tonto y siguió hablando como si nada. Me giré le miré fijamente a los ojos -¿Y tu traje de príncipe?-el grumo de lágrimas ya no estaba no quería llorar delante suyo y no lo haría. Le miré fijamente y creo que le intimidé porque ahí fue cuando él bajó la mirada, lo veía tan pequeño ahora y a la vez tan débil. Le escuchaba pero no le oía, mis pensamientos no me dejaban prestarle atención.. sinceramente tampoco me importaba lo que decía.
-¿Me estás escuchando?
-Sí, sí..lo siento, es que..
-No tienes que pedirme perdón, si te estoy aburriendo.
-No, es que tengo más cosas en la cabeza.
-¿Cómo qué?
-No sé..paranoias.
Pausa -Si me lo quieres contar.
-Por ahora son cosas mías, cuando sea el momento te lo diré, sigue explicando lo de antes.
Y siguió hablando como si nada, -¿Es que por aquella mente no pasó por ningún momento que quizá me estubiera decepcionando?- hablaba y hablaba sin parar, pero no decía nada. Aquél día me dí cuenta que no debería poner un traje de príncipe a cualquiera que luego me depararía con un sapo enorme.

84

Te paras a mirar al mar y piensas en las cosas que tuviste y que no volverás a tener o quizá en aquellas que has podido tener y no quisiste o no te atreviste a luchar por ellas. Y sólo sientes nostálgia, esa nostálgia buena que acaba haciendote sonreír, y te olvidas de ello. Pero a veces esas 'cosas' vuelven y con más fuerza para restregarte que no tubiste valor para enfrentarte a ellas y te ves allí sin apenas saber que decir y ya estás en otro lío. Una historia sin pies ni cabeza viene a por ti y solo a por ti..y cualquier paso que des puede ser usado en tu contra. Y lo mejor de todo es que ya no quieres aquella 'cosa' pero ella está allí y su recuerdo te hace feliz pero quizá ella no. Y piensas que dejarás que el tiempo pase y ya verás que hacer..

83

Esa eres tú.. perdida y sin saber por dónde empezar.Caminando poco a poco con miedo a tropezar, esperando una voz que te diga cómo y hacía donde ir, esperando una voz que vuelva a hacerte soñar.. esperando una noche en la que bebas hasta olvidar...o quizá no esperas nada de esto.Y esperas cualquier detalle insignificante que te haga reír hasta que te duela la barriga o hasta que no puedas más.Ese es tu gran problema(o no tan grande) que no sabes que esperar y ni siquiera sábes si ya esperas.A ti que te encantan los estrenos de cine de cada viernes, que te encanta abrigarte hasta no sentir realmente frio, que te encantan esos 6 minutitos más en la cama, que te gusta poner el despertadormedia hora antes de despertarte y pararte a pensar si hoy cambiara algo. A ti que lloras con aquella pelicula aunque la hayas visto miles de veces, que sueñas con ese principe y te da igual si es azul o no total tú no eres rosa. Tú que sueñas con ser la durmiente de cualquier principe aún pensando que no eres bella.Sólo esperas a que vuelvan esos días de frio y esas noches pensando en nada. Y tan sólo eres una niña que se ha cansado de sus juguetes y esperas por algo nuevo.

82

Se acercó a mí, me miró a los ojos de una manera muy penetrante, como si al mirarme a los ojos pudiera saber qué pensaba y qué sentía. Sonrió y decidí callarme aún teniendo miles de preguntas por hacerle. Su mirada era intimidante, empezamos a hablar de como nos iba la vida, de las cosas que habíamos hecho aquél verano. Había sido un buen verano tanto para él como para mí, sonreíamos.. nos mirábamos y sonreíamos era inevitable, su mirada me intimidaba pero su sonrisa me tranquilizaba. Me pareció irónico y gracioso a la vez, me preguntó si quería dar una vuelta por la orilla le dije que sí aunque no sé si de verdad lo deseaba, caminábamos sin hablar cómo viejos amigos que ya se han dicho de todo, por momentos me miraba y sonreía, creo que mi sonrisa le cautivaba. Me preguntó si quería sentarme y ver aquella puesta de sol con él. Por supuesto le dije que sí, nos sentamos en la orilla y vimos aquella puesta de sol juntos. No sé cuanto rato pasó, quizá horas pero no lo noté, a su lado las horas volaban. El sol se marchó y nos dejó a los 2 allí en aquella playa contemplando el mar y su brisa, en un impulso se levantó me miró y me tendió la mano, al darme la mano noté su piel por primera vez, y la sensación fue increíble. Una vez levantada no me soltó la mano, creo que le gustaba tanto como a mí tener sus dedos entrelazados a los míos. Y seguimos caminando por la orilla esa vez de la manos..

81

Con el tiempo una aprende ciertas cosas que sirven no sólo para el momento que estás viviendo..sino que supuestamente te sirven para toda una vida. Hay que saber tener claro las prioridades sin irse de sus principios..de aquello que te enseñaron cuando aún eras una mocosa. No me voy de esos principios pero las prioridades van cambiando tal como pasan los años. En los días de hoy te pierdes entre esas prioridades.. no hacen más que confundirte.
No me importa el bikini que me vaya a poner y sí una tarde en la playa.
No me importa los condones de sabores y sí una noche especial.

No me importa las revistas qué dicen como debes ser y sí me importa como soy.
He aprendido que al final lo único que cuenta son el aquí y ahora. Y es que cuando te pierdes tienes tres caminos a elegir..ser quien eras, ser quien quieren que seas o ser quien quieres ser. Soy la misma de ayer..de antes de ayer, la misma del mes pasado; Pero distinta.

80

Ya no me hables de tus sueños inalcanzables, tengo bastante con los míos. No me hables de lo que tubiste tan cerca que creíste tocarlo cuando era solo un espejismo. No me hables del amor ya que es difícil creerte. No me importa los sueños inalcanzables ya tengo los pies en el suelo, no me importan los espejismos si algo no es real lo ignoro. No me importa el amor.. no me importa.
Cumpliste tu promesa de vestirme de princesa..lo hiciste y ahora de aquella princesa queda poco..un vestido algo roto..voy caminando sola por las calles con los zapatitos de cristales en la mano, saltando de charco en charco en un día como el de hoy.

79

Cuando levanté la mirada me di cuenta de que me miraba, a mí.. no sabía donde mirar ni que hacer, me estaba mirando. Me puse nerviosa no sé si lo notó. Bajé la mirada poco a poco, la timidez se apoderó de cada parte de mi cuerpo, él que lo era todo..su nombre sonaba a poesía, su voz era dulce y encantadora como mi canción preferida. Siempre había deseado que me mirará, porqué así al menos sabría que en aquél instante pensaba en mí, pero nunca lo hacía pero..en aquél momento estaba segura de que me miraba a mí. Era capaz de convertir un día gris en uno lleno de color, si le escuchaba pronunciar mi nombre mi expresión cambiaba, despertaba las mariposas dormidas en mi estomago.. a su lado me sentía tan segura. Y a la vez no sabía que decir..todo lo que se me pasaba por la cabeza eran tonterías pero no estaba segura de que él las deseara oír. Que me mirara tan fijamente me hizo ponerme roja, me giré y seguí pensando en su mirada.

78

A mi no me mires..cuando quieras contar un chiste cualquiera. A mi no me mires cuando te des cuenta de tus errores. Ya no estaré allí para decirte las cosas tal y como son, no me escuchabas y ahora te acabas de tirar a una piscina sin agua. A mi no me mires cuando pienses que lo haces todo mal, sabes que no es verdad.. A mi no me mires cuando quieras dedicar tu mejor sonrisa a alguien, ya no la quiero. No te creas que es fácil para mí, simplemente acostumbrate a que ya no esté.

No me mires va..que sabes que me puedes.

77

Tú que lo resuelves todo con una carita feliz,
tú que simplificas toda tu rabia con un ¡Joder!
Yo como cada buen verano me pierdo y no sé ni en qué día estoy,yo que para resumir algo no me olvido de sus detalles. Hay cosas que no cambian, cambia el tiempo, las estaciones, cambian los amores y de qué manera..cambian los sueños, y nuestras prioridades..con el tiempo nos acostumbramos a todo pero aun así hay esas cositas que no cambian, esos pequeños detalles que tú y yo sabemos.

76

Se sorprendió a sí misma al lado del teléfono, después de todas aquellos llantos y las promesas anti-amor.

Y pensó en todas las veces que estuvo en aquella situación.. esperando llamadas.. algunas que nunca existieron y otras que no debían haber existido. Como en un acto de tristeza resopló..y cerró los ojos. ¿Qué tenía él que era capaz hacerle volver a estar en aquella situación? Tenía un contestador que funcionaba a la perfección pero quería estar allí por si él se atrevía a llamar.. Ignoró saber el momento en el que cuál se había visto ya atrapada en aquello..no era posible..o sí. Y se dió cuenta de que sin querer el ciclo le había atrapado otra vez y que las cosas por más tiempo que pasará seguirían iguales y ella seguiría siendo aquella adolescente soñadora.

75

Por tus silencios, mi manera de no callar.
Por tus miradas, y por mi manera de bajar la cabeza cuando me miras.
Por tu manera de no perdonar y por mis fallos.

Tocáme, no tengas miedo no te morderé al menos que me lo pidas, siénteme, atrévete a tenerme. Besáme, dame tu calor..creo que lo necesito. Quiero salir de este sueño-pesadilla y ver todo esto en una realidad, tenerte a mi lado, mirarte y disfrutarte. Sábes muy bien que no estoy para tonterías , que no te miento y que si estoy aqui es porque me estoy esforzando para pedirte que te quedes. Un loco enamorado de cada molécula de tu dulce cuerpo, un loco enamorado de los días grises a tu lado, un loco enamorado del amor; Si estoy enamorado en parte es culpa tuya.

74

Sal a la calle, mira a tu alrededor siente esa brisa, disfruta del sonido de las hojas al caer al suelo o del sonido de las ramas al tocarse. Mira al cielo, cierra los ojos siente el viento tocándote la piel, sonríe. Camina sin pensar hacía donde quieres ir, simplemente házlo. Mira a la gente pero no como siempre, mira a los ojos e intenta descubrir lo que piensan; Camina empezando siempre con el pie derecho aunque no creas en esas supersticiones que te contaban de pequeña. Si estás sola disfruta de tu misma compañia, y si estás con alguien callate y dejale hablar mientras cierras los ojos y gozas de lo que te explica aunque te parezca aburrido.
Sientete pequeña mientras cuenta sus hazañas y grande cuando te cuente sus miedos, opina sin pasarte y regálale tu mejor sonrisa. Mira al mundo y haz fotos mentalmente , intenta no olvidar ese lugar en aquél momento.

73

Mentiría si dijera que no me importas, mentiría si al mirarte dijera que si te fueras me daria igual. Mentiría diciendote que el lazo que nos une es débil porque no lo es, fingiría si dijera que tus lágrimas para mi son invisibles porque me duelen más a mí; Si es que sabes muy bien que mentirte no puedo y que cuando sonrío es porque pienso en tí, los días que te tengo lejos se hacen interminables y las horas pasan muy lentamente parece ser que sin tí no podré seguir. A veces me paro a pensar y creo que no te importo y me submerjo en un intenso abismo.. si es que si pudiera estaría siempre en tus pensamientos y no si de mi dependiera no te hundirías ni estarías triste. Recuerda tu sonrisa..lo es todo.

72

Si te vas..cada parte de mi ser te reclamará a todas horas, 
si te vas..los días se harán largos poco a poco cada vez más. 
Si te vas..el miedo a perderte me aterroriza y me inquieta, 
si te vas..una parte de mi mundo pierde su valor y su sentido. 
Si te vas..siempre es invierno y nadie puede darme calor, 
si te vas..mis te quieros sin valor se quedaran. 
Si te vas..mi sonrisa se irá contigo,y mi corazón, toda yo.. 
si te vas.. ay si te vas.. 

71

Quedan cosas rotas ahí dentro..pobre corazón. Noto como cada trocito me dice fuí parte de tí, tenía un sitio y todo se acabó tan repentinamente, que creo que ni siquiera tube tiempo de reconstruirme del todo. El tiempo, las personas, las estaciones.. todo me obliga a levantarme antes del tiempo, poco a poco luego rápido y cuando me doy cuenta estoy en pie. No sé si quiero pero supongo que todo me obliga a ser fuerte y caminar aunque apenas pueda manterme en pie. Estoy confudida, no sé donde va cada cosa. No sé si quiero que este corazón tenga dueño, no lo sé. No sé ni siquiera el porqué de estas lágrimas y de este vacio.. me gustaría saberlo y así intentar poner esa cosa en su lugar que es el pasado. No puedo seguir soñando despierta, el mundo no me lo permite. Maldita Cenicienta y su puto baile antes de la media noche. Lo que ves es una princesa, sin maquillaje, ni vestidos bonitos, ni zapatitos de cristal.. una de carne y hueso, humana, sentimental, talvez incomprendida..será eso. Quisiera demostrar al mundo que las princesas también tenemos voz y que estamos hartas de que nos manipulen el cuento, de que salgan brujas de la nada, y que se nos lleven a las hadas madrinas y también que los dragones quadripliquen a cualquier principito que se acerque. No dispongo de 100 años para que venga mi príncipe, y si viene tampoco sé si será real.. Dentro de mí algo me dice que todo irá bien..todo irá bien. No tengo paciencia, no quiero esperar. Me caigo, me levanto, corro, salto, sonrío y cuando menos me lo espero vuelvo a caer y esta vez sola.. sin nadie que de su mano y sin un príncipe dispuesto a llevarme en su caballo blanco.

70

Siempre había odiado las despedidas, lloraba incluso en las de la tele. El simple hecho de decir un adiós o un hasta luego, por más corto que fuera.. Hacía que en su interior naciera un vacío de esos que duelen tanto que a veces hasta impiden hablar. Un grumo de lágrimas en la garganta..Silencio, miradas. El grumo le hacía sentir pequeña..Muy pequeña, y hacía que sus ojos brillasen con una intensidad inigualable. Lloraba por dentro, no le gustaba decir adiós.. Y ese vacío.. Era lo peor de las despedidas, creía que ese era un punto a mejorar, que era su punto débil; No podía decir adiós a alguien que quería, admiraba a las personas que lo hacían aunque no se imaginaba tan "insensible". En las despedidas siempre pensaba en los minutos anteriores, y cuidaba cada frase, no se perdonaría si lo último que dijese a alguien fuera una tontería, sabía que quizá esa persona no lo recordara pero ella sí.. Y ahora se veía en aquella estación dispuesta a ver como él se iba, cuidando sus palabras minuciosamente una a una. Le miraba y sonreía, veía en sus ojos tristeza, sabía que para él tampoco era fácil pero trataba de sonreírle, así la recordaría sonriente. Un pitido y una voz que anunciaba su tren, tenían 1 minuto para despedirse, le acompaño al andén, le rozó la mano pero no dijo nada. Él parecía nervioso y su cigarrillo se consumía rápidamente.. Bajaba la mirada, sonreía pero sin ganas, la miró, abrió la boca pero no salió ninguna palabra, cuidadosamente cogió su mano y la besó. Ésta era su oportunidad..Su última oportunidad.. Ella sonrojo y río tímidamente, los pasajeros se habían subido ya al tren. Empezaron a caminar, él se subió al tren y la miró y ella sabiendo que no podría decirle nada más cerró los ojos fuerte y escupió un:
-¡Mierda!

69

Lejos de ver cualquier amanecer..
lejos de oírte gritar mi nombre con sentimiento..
Aqui estoy como siempre y quizá como nunca, siendo yo misma y a la vez otra completamente distinta..y sonrío.

Buscando entre recuerdos desordenados encontré esto: -Hay muchas otras muñecas con las que podrás jugar..quizá te diviertas más, pero también te aburrirás y cuando eso pase, sabes que estaré en el ricón que me dejaste para jugar con otra..en aquél ricón donde me tiraste sin preocuparte por como caía..

Me parece irónico e irreal, aunque creamos que el dolor durará para siempre.. no es cierto, aunque en el momento te cueste creer eso.. nada dura para siempre,por más malo o por más bueno que sea. Nunca una flor duró dos primaveras...

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Estoy segura de haber leído alguna vez..en algún libro de esos que no llaman la atención por su título pero que al empezar a leerlo te enamora..simplemente te enamora..una cosa similar a que el amor se parece a una rosa, que solo los valientes que sean capaz de coger a la rosa más bella que esta al borde de un precipicio saben lo que se siente.. Supongo que es la verdad, si no tienes suficiente valor para luchar por ello no te lo mereces. Las cosas regaladas no tienen el mismo sabor que las que ganas a pulso, y "al coger la rosa" hay que saber que no todo será bonito, que tiene esas espinas capaz de herir a cualquiera que se acerque, aún sabiendo que quizá te harás daño sigues queriendo a la rosa.. No sé si es el mejor ejemplo, comparar al amor no es tan fácil como comparar a cualquier otro sentimiento.

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Porqué un corazón lata no tiene porque estar vivo.. Hay corazones ya muertos porqué sus latidos apenas tienen sentido, porqué quizá sus palpitaciones no van a mil por hora y laten por pura inercia.. El tiempo lo cicatriza, pero a veces hay corazones que no quieren ser cicatrizados o al menos del todo, en cada trozo esta un recuerdo..un lágrima, una mirada, un abrazo, la letra de esa canción, olores, sabores, sentimientos que por más que un corazón sea recostruído o cicatrizado siguen allí. La edad, las hormonas.. toda una vida por delante. Un poco típico, ¿Verdad?. Me confunden las noches en las cuáles sola no hago más que dar vueltas a temas ya cerrados, leer cartas ya olvidadas y escuchar determinadas canciones. Me confunden miradas ajenas, me confunden falsas palabras. Me confunden las lluvías de verano y el dulce olor de la primavera. Pero sobretodo me confundo yo misma..por cada dos pasos avanzo, juraría que retrocedo uno.

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Algo tiene que salir mal para que te gires y me mires a los ojos. Ayer vi a tu sombra y me pregunté que hacía tan sola y tan lejos de tí, soñé con tus miradas tanto tiempo y ahora el tiempo me aleja de tí. Hace tiempo prometí seguir siempre adelante sin que me importara demasiado lo que pudiera pasar, y seguí .. y supongo que hoy me toca seguir otra vez. Desilusionada conmigo misma me senté en aquel balcón mirando como pasaba la gentey pensando que si tenían en la cabeza tantas hormigas como yo..de esas que no te dejan en paz en ningún momento, hormiguitas que parecen que trabajen para tí ya que lo único que hacen es hacerme pensar en tí, supongo que cada persona tendrá sus hormigasy pensará en lo que quiera, pero me pregunté en qué pensarían..

65

Aqui estoy dispuesta a escribir otro texto que nadie está dispuesto a leer pero poco me importa; Aún siento en la piel esa brisa aunque ya no me toque, aun escucho las olas del mar..y eso me tranquiliza mucho.. Sentía como por dentro algo me decía que necesitaba escaparme aunque fuera por un mísero instante..cogí las llaves cerré la puerta cuidadosamente aun sabiendo que no había nadie y que tardarían en llegar..caminé y caminé hasta llegar a aquella playa..nunca entenderé bien el porque pero siempre me ha gustado más que otras quizá por su lejanía o encanto especial. No había nadie, estaba sola una vez más y era así como me sentía y no solo en aquél momento sino desde mucho antes. Llegué a una roca y me senté dispuesta a olvidar las lágrimas de minutos anteriores, al sentarme vino una ola y me mojó los pies me sentí viva, como si el mar, la playa..la arena me diesen la bienvenida. Me dispuse a mirar el horizonte y sentir la brisa marina que siempre me ha encantado aunque me despeine.. En un impulso me levanté me quité la ropa hasta quedarme en bikini me acerqué a la orilla.. sentí la fuerza del mar, no lo temía..simplemente deseaba enfrentarlo sabiendo bien quien tenía la gran ventaja. Poco a poco fuí entrando cada vez más las olas me empujaban a un lado de la playa lleno de rocas, quizá debería sentir miedo pero no..en cambio seguí, creo que apenas pensé. Entonces me submergí era la primera vez que mis lágrimas se mezclaban con el mar, ya había sentido la sensación de lágrimas mezcladas con lluvía pero nunca con el agua del mar.. Entonces me di cuenta que era tarde para volver atrás y que el mar cada vez me empujaba más hacía el lado izquierdo de la playa, noté como una roca me hacía daño,no sentía miedo,me dejé llevar hasta que conseguí ponerme de pie y de roca en roca llegué otra vez a la orilla entonces miré al mar pero esta vez sentí otra sensación..y ésta es inexplicable. Volví a casa caminando cabizbaja y sin mirar atrás, miré abajo y ví como mi pierna izquierda sangraba,-la roca, pensé-, siempre he odiado ver sangre pero esta vez no..es como si fuera fructo de una proeza. Entré en casa, aún no habían llegado..caminé lentamente, puse aquella canción me senté frente la pantalla y aqui estoy.

64

-¿Sabes lo que más odio de tí?
-No..
-Tus silencios..son indescriptibles, a saber que cosas pasan por tu mente mientras bajas la cabeza y nos quedamos en silencio total, sin saber si romperlo o dejarlo y que fluya.
-Mis silencios..a veces ni siquiera yo sé lo que dicen, pero..¿Sabías que hay silencios llenos de amor?
-Sí, pero eso es lo que más temo, que esos silencios esten llenos de amor y que nunca llegue a saber que dicen.
-No temas a los silencios.
-¿Porqué debería no hacerlo? Sí ya sé que hay silencios llenos de amor pero otros pueden estar repletos de rábia o de desamor.
-Lo sé, pero..
-Si ya lo sé, pero pensándolo mejor creo que no quiero saber que dicen tus silencios, muchos silencios llevan consigo mágia. Y al descubrirlos la mágia se va..

63

¿Qué quieres que te diga que nunca se me ha dado bien expresarme?
¿Quieres que te mire a los ojos y te diga lo que siempre has querido escuchar?
¿Quieres que me brillen los ojos cuando pronuncie tu nombre?
Ay..querido te aviso que no soy esa princesa y tú no eres un principe, te advierto que tu mamá no te explicó que aquello solo eran cuentos. Si quieres que te diga la verdad, si algo llega a pasar no será un cuento te decepcionaré aunque no quiera y tu también lo harás y lo sabes. Si es que amar..es como..es como..llevar tacones, admiras a quienes llevandolos sonrien,aunque sabes muy bien que le duele, se trata de disimular solo eso y creo que nunca he sido muy buena disimulando.. Bla bla..siempre que quieras decir algo importante o lo que sea siempre habrá alguien de por medio con palabras y más palabras la mayoría sin sentido,pero ellos seguirán ahí observandote y esperando a que te lleves el trofeo o pierdas de una vez por todas, no pidas consejos en lo que se refiere al amor, a la otra persona no le importa lo que le tengas que contar estará mucho más ocupada pensando en sus problemas aunque por fuera te diga cosas que te parecerán razonables le importa poco o nada lo que hagas total el sufrirá eres tú. Buff sabes siempre he pensado que el día que disfrutara de una puesta de sol al lado de un tío que hablara por fín el mismo idioma que yo, que no me diera la razón por todo sino que me hiciera razonar cuando no estubiera de acuerdo, con el que hablarías horas y horas y nos daríamos cuenta que tenemos mucho en común ese día sabría de verdad que es el amor. Pero después de tantos chascos y baldes de agua fría..tengo los pies en el suelo y sé que esas cosas no pasan y que todo se lo inventa la tele o solo son fructo de nuestra imaginación.

62

Dime pequeña..
¿Quien te cortó las alas cuando volabas tan alto?
¿A Quien se le olvidó enseñarte a no sufrir?
Lo prometiste..y una vez más rompiste la promesa, volviste a caer. Pero no te regaño, es más te entiendo. Lo que no entiendo o no soporto, es que no paren de caer lágrimas por tus ojos,pequeña eres débil..no vuelvas a prometer cosas que no puedes cumplir. La culpa quizá sea de lo ingenua e inocente que eres, pero las cosas cambian y espero que con el tiempo aprendas a no caer tantas veces en el mismo error. Suportaste tormentas temblando de miedo, soñaste con los ojos abiertos,te enamoraste una y otra vez dejando atrás rastros de amores rotos, te enfadaste cuando intentaban abrirte los ojos, pusiste mala cara cuando te decían alguna verdad que tú misma quisiste creer que era mentira. Y ahora lloras como la niña que nunca dejaste de ser, es hora de crezcas y te des cuenta de que esto es lo que hay, tendrás que sufrir si algún día quieres saber que es la felicidad, tendrás que llorar para valorar tus sonrisas. Ahora levántate por favor, límpiate las lagrimas y sigue..

61

-Si pudieras decirme todo lo que sientes por mi en 5 segundos..
-Pues.. -...
-Te besaría.
-¿Me besarías?
-Sí
-¿?
-En 5 segundos jamás podría decirte todo lo que siento, en 5 segundos apenas podrías imaginarlo..pero con un beso te diría todo lo que jamás sería capaz de decirtelo con palabras, con un beso te diría todo lo que he callado, y notarías hasta mis enfados por tonterías, podrías verme el alma porqué sería más transparente que nunca. Podrías sentir mis miedos con aquellas tormentas de invierno, noches que solo pensaba en tí. Verías como cada parte de mi ser te añora cuando no estás, y hasta notarías como se mueven inquietas las mariposas en mi estomago cuando te acercas. En un beso escucharías todos mis silencios y pillarías mis indirectas e ironías. En un simple beso te demostraría lo que siento y más. ..Y quizás solo quizás en ese beso sentirías lo que siento.

60

Si me sentara a esperarte, seguramente me cansaría. Ya no creo que vengas, las ilusiones se marcharon tan rápido como llegaron. No negaré que soñé, por que si lo hice.. soñé con que esos sueños fuesen más que sueños, pero la realidad vuelve a ganarme y a bajarme de golpe de mi nube azul. Estoy aqui con los pies más puestos en el suelo que nunca, no sé ni si quiero volver a esperarte. Muchos pasarán..pero quizá solo quizá a ninguno de ellos les esperaré solo a tí, por que aunque todo me diga que no, seguiré creyendo en eso que llevo dentro.

59

Dicen que la vida no se mide por las veces que respiras sino por los momentos que te dejan sin aliento. Quizá muchos digan que la vida es inmesurable, o que solo la puede medir el tiempo, si ese tiempo que no perdona nada pero creo que son esos detalles, esas pequeñas cosas que en su momento son algo insignificante las que hacen que recordemos a algo con nostálgia. Vivimos por los detalles, sino la vida poco sentido tendría,vivimos por ver sonreir a las personas que queremos y por disfrutar. Todo lo de hoy no importa mucho pero en el futuro te importara más de lo que desearías, al mirar atrás nos damos cuenta de que no nos olvidamos de detalles, como muchas de nosotras nos acordamos perfectamente de la ropa que llevábamos puesta el día de nuestro primer beso, o de la canción que sonaba cuando esperábamos a esa llamada, somos capaces de recordar el capitulo de la semana pasada de nuestra serie favorita o de cualquier detalle pero la mayoría somos incapaces de memorizar más de una página de un libro.

domingo 23 de diciembre de 2007

58

Cuando las ganas de seguir te abandonan y sigues luchando sin saber bien porqué sin saber si seguir luchando te llevará a algún sitio, plantarse sin arriesgar quizá sea una buena solución. Pero cambias las reglas por qué éste es tu juego y juegas como quieres,no quiero perder en un juego que yo misma invento y donde puedo hacer lo que quiero. Quizá hayan mejores contrincantes, ¿Y qué?¿Acaso en tu vida te han dicho que algo era regalado?.Por esos llantos que solo los ve la almohada, por esos portazos que das sin y que luego piensas:¿Qué culpa tiene la puerta?, por esa rábia contenida, por esas palabras nunca dichas que se quedan a un paso de estropearlo todo. Por qué la vida es del color que uno la pinta y si dejas que malos pintores vengan y te la pinten de un color nada bonito.. te toca volver a tirar la pintura blanca y a pintar como te guste. Demasiados quieren verte caer, demasiados esperan una lagrima tuya para reirse, demasiados esperan verte hundido..pero se equivocan, hoy no quiero perder.

57

Siempre dicen que los amigos verdaderos son aquellos para toda una vida,pero hay pocos amigos que sean para siempre y ese siempre puede tener distintos significados dependiendo de la persona. Pero en realidad la amistad verdadera también puede ser temporal al menos en mi opinión,lo importante es la intensidad,la fidelidad y si los dos creen en esta amistad. Por más años que tenga si una amistad no tiene una buena base no tiene valor porqué se destruye en la primera crisis. De "amigos" he tenido muchísimos..son los típicos conocidos que llega un punto que crees que son tus amigos y te fallan..y ya nada vuelve a ser como antes. Y a todos esos no les añoro, quizá recuerdo algunos momentos y me entre nostálgia,¿A quién no? Para aprender a valorar una buena amistad primero tienes que pasar por experiencias pasajeras..de esas que te dejan una huella que poco a poco el tiempo la borra.

56

"Notar como su respiración iba paralela a la mía, como los latidos de su corazón iban al mismo tiempo que los míos.. me estremecía y me hacía sentir la persona más feliz de este mundo. Siempre deseé algo así y en aquél momento era inmesamente y estúpidamente feliz, le tenía a mi lado y por aquellos cortos instantes podía decir que era mío y que yo era suya por completo. Me prometió no olvidar ningún minuto a mi lado, pero en realidad me daba igual porque yo los recordaría por los dos y los echaría de menos tanto como pudiera. No podía pensar en lo que pasaría después que consecuencías traería todo eso.. al fin y al cabo los amores de verano solo son amores de verano y acaban el último día que brilla el sol con la intensidad de esa estación. Pero siempre me enseñaron que si pensabas en las consecuencías no disfrutarías el momento."

55

-¿Porqué te vas cuando me ves llegar,es que acaso te molesto? -No,no es eso.. -¿Entonces? -No lo sé. -¿Sientes algo por mí?,no es que crea que sí,ni que no es lo que dicen.. -No siento nada por nadie,nunca salgo a la calle con mis sentimientos encima. -No te entiendo.. -Que los sentimientos a veces son inútiles. -Pero..¿Sientes algo por mí? -No lo sé..quizá,aunque mi cabeza trate de decir a mi corazón que solo me harás daño,que solo jugarás conmigo,que apenas te importo en este sentido porqué me querrás mucho como amiga pero amarme no lo harás. -Nunca me lo he planteado.. -Y ni te lo plantees, total,soy una sentimental,me emborracho de sentimientos. -¿Pero porque no me lo dijiste antes?¿Tan monstruo crees que soy que no te entendería? -No,te veo más como un osito cariñoso antes que como un monstruo,quizá nunca llegues a entenderme.. Veo mágia en tus ojos,escucho poesia de tus lábios,mis piernas tiemblan con solo escucharte,el mundo se reduce a dos personas tú y yo y entre nosotros hay una abismo inmenso.. te grito pero eres incapaz de escucharme,tus oídos no están hechos para escuchar mis inútiles palabras,me estremezco cuando dices mi nombre para mi eres ese "algo" inalcanzable que todos hemos tenido alguna vez,lloraría por tí,sufriría por tí.Viajaría al infinito y volvería si me lo pidieras. Porqué quizá tengas la voz desafinada o esa canción se te de un poco mal pero cuando la cantas,ni siquiera noto el suelo floto con la dulce melodía y tu voz desafinada que la hace especial. Porque me he vuelto más sensiblota y todas las canciones hablan de tu y yo y las que no simplemente hablan de tí y me hacen llorar y con leer cualquier poema por más malo que sea lloro como una niña sin su piruleta,tengo miedo a abrir la boca y echar todo a perder,a soñar despierta y que mi sueño para tí sea una pesadilla..tengo miedo a tantas cosas. -Pero.. -No lo estropees por favor,quizá en mi vida vuelva a tener valor de mirarte a la cara,no lo estropees..

En un impulso inesperado la miró a los ojos como jamás lo había hecho se acercó despacito y la besó.

54

Necias y estúpidas palabras, dicen tanto y a la vez no dicen nada, sumerjen en una oscuridad profunda. De mentiras estoy harta, de verdades necesitada. Bla bla bla,¿De qué sirve hablar por hablar?

53

Pieza a pieza poco a poco el puzzle se reconstruye, ha estado en manos de gente muy desastrosa que apenas ha sabido encajar pocas piezas y lo ha abandonado, ha estado en manos de gente que lo ha intentado y ha podido encajar muchas piezas. Aunque muchas veces ha faltado solo una pieza para encajarlo del todo,ahora está más cerca de lo que haya estado nunca. No es tan fácil encajar piezas al azar..tampoco es fácil seguir intentadolo aunque te cueste lo más fácil es mirarlo..dejarlo a medias o ni siquiera empezarlo.

52

Y me llamabas ilusa por creer en algo que no veía, pero te aseguro que el iluso eres tú por solo creer en lo que ves,los sentimientos se sienten y hay sentimientos que quizá nunca sean demostrados pero no por eso no existen o no han existido. Me llamabas impulsiva por qué siempre decía lo que pensaba y hoy te digo que la sinceridad es una de mis virtudes. Me llamabas inocente por dar sin recibir y te digo que ha valido la pena porqué al final he recibido más de lo que he dado. Me llamabas loca por amar sin medidas..

51

Pocas veces se está tan bien.. Por qué en un momento de esos se te pasa por la cabeza todo y nada. Hay el mar..tantas lágrimas lleva con él que su sal ya es más salada.No cambiaría esto por nada, por qué a veces de compañero solo le tengo a él, y es quien me escucha y me entiende..sé que me entiende. Esa brisa es como su respuesta, tantos inviernos ya.. iendo las tardes con las que ni siquiera yo podía conmigo misma,me siento en una roca y me pongo a llorar..a escribir o tan solo a mirar y disfrutar de esa inmensidad.

50

Por las cosas que nunca te dije, y que quizás(solo quizás) nunca las sabrás; Porqué por extraño que parezca te puedo jurar que te las dije una a una,esos miles de pensamientos que me invadían,esas sensaciones,esos sentimientos incontrolables..te los dije todos con la mirada, que entendieras o no..eso ya no es cosa mía.

49

Yo besé la luna un millón de veces, bailé con angeles en el cielo, ví nevar en verano, ví el mundo desde la montaña más alta, prové el amor de la fuente más pura, sentí mariposas cien veces y sentí como el dolor desparecía.. Pero nada de esto no se compara con lo que siento cuando me miras.

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Es curioso mirar y verte a mi lado y a la vez es acojedor,encantador... 
Saber que si me caigo estarás para levantarme y muchas veces no caeré porque me avisarás de los obstáculos que tengo en mi camino. Estás a mi lado y me cojes de la mano.. por dentro un escalofrio recorre mi cuerpo. 
Porque voy a mentir..si eres todo para mi, pasaste de ser ese sueño..si ese que todas las chicas tenemos a ser una realidad. A veces no me lo creo, eres mi único "él". 
Escuchar esas frases tan comunes que ya las he escuchado miles de veces pero si las dices tú tiene su magia y su encanto. Cuando me miras sonrío como una idiota, si es que vivo de soñar.. y espero que ese sueño dure lo suficiente para hacerse inovidable. 

47

Mientras Edu caminaba hablando con uno de sus mejores amigos un detalle le llamó la atención,delante de la taquilla de 'ella' había una hoja destrozada en la cuál se podía leer el final del escrito -Si es que a veces entre tus recuerdos me submerjo y no sé como salir. Pensar en las paranoias que me venían a la cabeza cuando me mirabas,esas mariposas en mi estomago como locas..y saber que hoy te tengo que olvidar me duele,pero es que quiero a 'Aida' y hacerle eso no sería propio de una amiga. Si es que no quiero decir lo típico que no entiendo a los chicos porqué si me pongo en tu lugar te entendería..pero es que quizá no te quiera entender.. Solo sé que si sigo así me volveré loca, tenerte a mi lado me encanta pero a la vez me destruye por dentro. Quisiera decirtelo..pero no me atrevo así que aqui tienes esa carta, haz lo que quieras con ella.